Estas últimas semanas se ha estado hablando mucho de una de las series tendencia de Netflix, ¿Quién es Anna? Una serie que relata la historia de la joven estafadora llamada Anna Delvey (o también Anna Sorokin). Cada episodio comienza con una advertencia sobre cómo todo lo que se muestra es verdad. ¿Pero hasta qué punto esta historia jugosa es verídica? ¿Quién es verdaderamente Anna Delvey?

La ficción relata como una veinteañera estafó a amigos y bancos haciéndose pasar como una persona rica de la sociedad neoyorquina, consiguiendo así miles de dólares por la cara. La historia resumida queda así y Netflix como buen interesado del morbo y del espectáculo se hizo con los derechos de la historia. El caso saltó a la luz en las redes sociales, allá por el 2018. 

Anna Delvey solo es el nombre que utilizó para construir el personaje que le llevaría a la fama. Su verdadero nombre es Anna Sorokin, una ciudadana ruso-alemana que empezó a vivir en Nueva York en 2013, a los 22 años. Antes, residió en Alemania, París y Londres. La razón por la que se trasladó a Estados Unidos fue para asistir a la semana de la moda de Nueva York. Le gustó tanto la experiencia que decidió quedarse a vivir allí. Al principio trabajó para la revista Purple que le permitió acceder a la élite con reuniones exclusivas y cenas de prestigio. Encandilada por el estilo de vida, dejó el trabajo y dedicó todos sus esfuerzos a construir la mentira que le llevaría ante la justicia. 

Anna quería crear su propia fundación The Anna Delvy Foundation. Para ello, necesitaba conseguir el dinero suficiente. Aquí comenzaron sus fraudes, aseguró a magnates que poseía un aval en Europa para conseguir sus donaciones. 

Al mismo tiempo, tenía que aparentar y vivir como una verdadera dama rica. Se alojaba en hoteles impagables gracias a préstamos de sus amigos o dejando facturas sin pagar. Empezó a ser conocida en la escena por todas las deudas que acumulaba. por ejemplo, los hoteles The Standard (donde debía alrededor de 30.000 dólares) o The Beekman (donde debía 11.000 dólares). 

Finalmente, en 2017 empezó a ser investigada por robo y fraude. Fue acusada de seis delitos graves y de falsificación de documentos acumulando deudas de miles de euros que no podía pagar. Fue condenada a entre 4 y 12 años de cárcel, a pagar 24.000 dólares y una restitución de 199.000 dólares. Una vez que cumpliera condena sería obligada a ser deportada a Alemania. Solo cumplió dos años entre rejas por buen comportamiento. 

Ahora no solo es famosa por lo ocurrido, sino que todo el mundo la conoce gracias a la serie de Netflix. Se ha convertido en una celebridad con casi un millón de seguidores en Instagram. Esta la historia del ascenso y la caída de quien no sigue las normas del capitalismo.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?