La crítica de moda es, ante todo, un género periodístico, incluido dentro de la opinión. Una de sus principales características es juzgar, por lo que la valoración personal del autor es la protagonista, pero no se trata de una valoración según el gusto personal del auto, sino que se debe adecuar a unos argumentos expresos del periodismo de opinión.  

El periodismo de opinión expone y argumenta a partes iguales, por un lado, aporta información y por otro una opinión sólida. La crítica no debe estar fundamentada únicamente de opinión, sino que necesita una base de información, un conocimiento que aporte novedades.  

Como explica Rafael Yanes (en La Crítica de Arte como Género Periodístico: un texto Argumentativo que cumple una Función Cultural): “Una simple descripción de lo visto o leído no es una crítica de arte, ni tampoco lo es ceder la palabra al autor de la obra para oír su opinión. El crítico tiene el deber de arriesgarse y dar a conocer su particular valoración, por lo que su formación cultural es requisito imprescindible para poder realizarla con perspectiva histórica”. 

Hablan los críticos de la moda 

La moda se ha convertido en una forma de expresión artística y estética, un fenómeno contemporáneo, y es importante que quien hable de ella la conozca de manera exhaustiva. En los últimos años, con el boom de internet el discurso crítico de la moda se ha convertido en todo un rebaño, consiguiendo incluso transformar la forma de discutir sobre moda. Jessica Schiffer editora de Who What Wear, ha reunido los testimonios de los críticos de moda más importantes, cada uno de ellos aporta su opinión sobre el rumbo de la crítica de moda. 

Eric Wilson el Fashion News Director de InStyle, asegura que la industria de la moda se encuentra en constante transformación, por lo que hay que ser abierto y saber adaptarse a los cambios que se avecinan. El ex Fashion Critic de The New York Times aconseja examinar las colecciones sin un esquema que limite la visión, aunque según Wilson cada crítico debe tener su punto de vista de base, sin dejarse presionar por las agencias de prensa.  

Vanessa Friedman es la actual Fashion Critic de The New York Times. La periodista ha confesado en más de una ocasión que no solo se deja llevar por lo que ve en las pasarelas, sino que previamente analiza y sigue a la marca en el recorrido previo a la presentación. 

Veronique Hyland, la Fashion Critic de New York Magazine y ELLE dice que el crítico de moda debe mantener la mente abierta, absorber tantas cosas como sean posibles para averiguar nuevas tendencias y sobre todo nuevos diseñadores. Hyland afirma que cada crítico debe apostar por crear contenidos distintos, fundamentados en sus propias ideas, además el crítico debe llegar temprano a los desfiles para registrar en su totalidad la escena.  

Robin Givhan es la Fashion Critic del Washington Post y aborda las colecciones con una mirada integral, incluso en sus notas en el diario, se puede leer como vincula a diseñadores para defender sus observaciones. Asegura que mira cada temporada sin ideas prefijadas, pero sí que tiene en cuenta la historia y sello de cada firma. A los diseñadores noveles, los analiza y tiene en cuenta su evolución hasta que tengan el mérito suficiente como para formar parte de las noticias de primer plano, es la única periodista que ha ganado un premio Pulitzer en la categoría de crítica.  

Suzy Menkes la reputada periodista de Vogue, sentencia que en la era digital todo el mundo cree que puede ser crítico de moda, no se trata de lo que a uno mismo le agrada o no, sino analizar lo que ha hecho el diseñador. El crítico debe decir lo que piensa, pero siempre respaldado por la información y la honestidad.   

En general lo que vienen recopilando los diferentes críticos de moda, es que hoy en día hay un cierto intrusismo en la crítica de moda. Entre las filas de los desfiles ya no vemos solo periodistas especializados en moda, sino que hay una cierta tendencia a incorporar los conocidos como Blogger.  Conjuntados con sus estilismos llenos de tendencias, se pasean con sus acreditaciones colgadas del cuello por las instalaciones de los desfiles más prestigiosos del mundo.  

Ante la importancia adquirida en el mundo de internet, sobre todo en la red social Instagram, muchos diseñadores han apostado por incluir entre sus invitados a las caras más conocidas de la red. Es un fenómeno que no para de crecer, como si de auténticos periodistas de moda se tratara se colocan en los mejores sitios, para no perder detalle de la colección y contentar a sus millones de seguidores.  


Olga Juárez

Periodista y documentalista, dispuesta a aceptar nuevos retos y a adaptarme a cualquier cambio que me haga salir de mi zona de confort.