Creo que ahora mismo hay tres placeres irrevocables. El primero sería la satisfacción que hay al cancelar un plan cuando realmente no nos apetece. El Segundo es perder el miedo a repetir outfit en la misma semana. Y, por último, el vino acompañado de una buena lectura o con Joaquín Sabina de fondo. Porque para gustos, colores. ¿No era así?

De eso quería charlar contigo hoy, urbanita: de los placeres que la moda y el estilismo nos brindan. Cómo alguien puede encontrarse a sí mismo en unos patrones y texturas diferentes a las convencionales. Cómo cada uno tenemos a un diseñador con el que nos sentimos identificados. Cómo nos hacemos más valientes a la hora de vestir cuando encontramos nuestro estilo. Qué bonita esta última: la valentía. Y un largo etcétera. 

#Story Time

Hace poco me ocurrió algo curioso. Iba tan contenta con mi nuevo look formado por una sudadera oversize, falda negra de poli piel y unos botines negros bordados divinos con tacón cilíndrico. Volviendo a casa con mi amiga, íbamos por Puerta de Jerez. Aún no me acostumbro, pero he de reconocer que me encanta descubrir rincones en mi nueva ciudad y además, las luces de navidad hicieron un buen trabajo.  Repentinamente, una chica y su novio hicieron el comentario del millón. Obviamente despectivo por las medidas de la falda. Lo más curioso es que quien fomentó esta situación fue ella con un pistoletazo de salida: “¿Has visto cómo va?”. ¡Ays, chica! 

Y dirás que por qué te cuento esto. Porque es penoso seguir viviendo momentos así. Acabamos de entrar en 2021 y aviso, las tendencias van a ser increíbles. Sin embargo, la actitud de ciertas personas no está lista aún. Y mira, que si no estuviera tan tan tan mal visto usaría un conjunto de lencería de Andrés Sardá y unos tacones para salir a la calle. ¿Por qué  seguimos criticando estilismos? Con lo fácil que es reconocer que todos somos únicos, estamos en continuo cambio, poseemos gustos diferentes y cada uno es mayor para decidir qué se va a poner y a dónde quiere ir a tomarse algo.

#Lo que no decimos con palabras

Justo el 1 de enero, tuve el placer de entrevistar a Joaquín Serra, un gran diseñador de moda dentro de Andalucía. Hubo una respuesta que me despertó algo por dentro y supe que tenía que estar en esta columna: “Cuando fui consciente de la importancia y el mensaje que mandamos a través de las prendas que elegimos llevar”. La clave es eso, la reivindicación de quién eres. Y es precioso poder sentirse bien con algo sin sentir la crítica. 

No podemos ir a sitios sublimes cada noche a cenar, ni al cine, ni de viaje. Pero sí nos vestimos cada día. Y diariamente vamos renovando algo en nosotros mismos que se refleja en nuestra manera de vestir. Disfrutar la moda y las tendencias es un lujo que nos podemos permitir no solo comprando y vistiendo, sino adquiriendo información, observando, buscando inspiración y arriesgando. 

Las tendencias que más se van a ver este 2021 piden tu atrevimiento urbanita, pero yo sé que eres valiente. Vamos allá: faldas largas vaqueras, tops lenceros, camisas con chorreras, el color block, terciopelo en vestidos muy largos y un poquito más. (Dentro de poco hablaremos de esto más detenidamente). No solo este enero vais a descubrir la mejor manera de llevar las novedades, también descubriréis que quien está ocupado siendo feliz con su ropa y personalidad, no tiene tiempo de criticar a los demás.

#Pequeñas delicadezas inmortales

Aquí te dejo un mini tip: La moda, además de servir para reivindicar lo que queremos ser, está para aprender cosas nuevas. Sobre todo para conocernos a nosotros mismos. Muchos de los mejores diseñadores de moda comenzaron como arquitectos y artistas. Porque al final es eso: arte y cultura. Y estas dos delicadezas inmortales nacieron para facilitarnos la vida, para buscar lo extraordinario hasta en lo más vulgar, no para criticar y dejar espacio a una mala energía. 

Así que, como siempre he dicho: la moda está para vivirla y disfrutarla como tú quieras. Y si tu estilo cambia diez veces, pues diez veces habrás sido feliz eligiendo qué prendas conforman tu nuevo cambio de actitud. Este año, por favor, no te unas a quienes critican por la calle ni por  comentarios en redes sociales. Y si quien lo recibe eres tú…  “Rece, rece padre, que por aquí me entra y por aquí me sale”. 

Decir que no a un momento en lugar de darle importancia que no merece, también es satisfacción. Tú decides qué te afecta y que no. ¡Por Dior, que quien te lo dice es alguien que no conoces, no la mismísima Victoria Beckham! Que tampoco la conocemos, pero oye, sin prisas. Lo importante aquí es saber respetar y vivir la moda. Eso lo sabes de sobra urbanita.


Carla Pérez Martínez