Cualquier corriente artística basada en la interpretación ha vaticinado el rol de la sociedad en el futuro. El género de ciencia ficción es el que engloba está representación de lo venidero, y prácticamente existe desde la creación del séptimo arte. El incierto porvenir también ha sido el punto de partida de diversas series que buscan argumentos interesantes para posicionarse fuera de la norma general de la industria.

Algunas de estas ficciones han acertado en sus proyecciones, mientras que otras se han convertido en meras utopías irrealizables. Este artículo pretende diseccionar aquellos misterios futuros predichos por el cine y las series.

Las primeras predicciones hechas realidad datan de los albores de la cinematografía. El soñador George Méliès en Viaje a la luna(1902) predijo con más de 60 años de diferencia la llegada del hombre a la luna. Todo un logro cinematográfico que por la época era considerado como algo imposible y que sin embargo, el paso de los años demostró lo contrario. Esta idea requiere una momento de reflexión, y es que consideramos ciencia ficción aquello que en el momento de hacer la película resulta inaudito. Pero, a lo mejor, en el futuro lo que el film predijo se convierte en realidad y la cinta deja de ser una predicción a ser verdadero.

Metrópolis (1927) de Fritz Lang elaboró una historia ambientada en el año 2000, en la que la sociedad está dividida en dos: los ricos (con fortuna y poseedores de los medios de producción) y los pobres (cuyo hogar es un gueto). La cinta muestra la primera representación de un robot en el cine (de aspecto humanoide), algo que hoy en día cada vez está más cerca de ser conseguido. 

La obra maestra de Kubrick, 2001: una odisea del espacio (1968) marcó un antes y un después en la ciencia ficción a la hora de representar el espacio exterior. En una de las escenas, un personaje llama a su familia desde una estación espacial como si fuera una videollamada, en lo que podría suponer una versión inicial de lo que conocemos hoy como Skype o Facetime.

El caso de Blade runner (1982) es más complicado. Situada en 2019, incorporó ideas como androides que pueblan la humanidad y que son capaces de camuflarse entre las personas. También el invento de los coches voladores, un objeto que está en el imaginario colectivo de las personas, pero que todavía no se ha cumplido. ¿Quizás en un futuro cercano esto cambie?

La vida en la tierra ha acabado y la humanidad se encuentra en una nave espacial con demasiadas comodidades. Por ello, los humanos se han convertido en meros sacos de carne transportados por sillas automatizadas y realizan un consumo masivo (toda una crítica al capitalismo). Es el escenario predicho por la película de animación Wall.e (2009).

Otras películas podrían ser Minority report (2002) con el uso de las pantallas táctiles en los ordenadores o Her (2013) que vaticina la relación amorosa entre las personas y los sistemas operativos.

El caso de las series es similar al de las películas. Black mirror es un ejemplo perfecto de lo que puede deparar a la sociedad en un  futuro cercano. La serie desarrolla una historia nueva en cada capítulo abordando temas como las redes sociales, las relaciones humanas, el mundo virtual, la sociedad… muchas de sus predicciones no están mal encaminadas. Aunque la mayoría de sus episodios prevén un futuro oscuro.

En el mismo momento que escribo este artículo, estoy viendo la nueva serie de Alex Garland (Ex machina y Aniquilación) titulada Devs. El argumento de la ficción es aparentemente sencillo: una joven que trabaja en una empresa tecnológica busca a su novio desaparecido después de que entrase en un ambicioso proyecto secreto de la misma empresa. Las ideas subyacentes van más allá de la narrativa convencional porque la serie intenta explicar el mundo cuántico (es decir la capacidad de predecir el futuro). La idea de que un ordenador cuántico pueda existir no es descabellada en un futuro cercano.

La ciencia ficción es necesaria porque es el reflejo de nuestros temores y deseos, de aquellos sentimientos escondidos en los más profundo de nuestro ser

Por terminar, dos series que proporcionan ideas interesantes son The expanse que incide en la idea de la colonización del espacio por parte de los seres humanos. También la reciente Upload cuyo argumento gira en torno a la posibilidad de las personas que se encuentran a punto de morir, de acceder a un mundo virtual mucho más apetecible.

Todas las predicciones de las series que he propuesto están aún por validarse, pero no sería baladí decir que podría suceder. La ciencia ficción es necesaria porque es el reflejo de nuestros temores y deseos, de aquellos sentimientos escondidos en los más profundo de nuestro ser.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?