El cine ha sabido reponerse con más o menos facilidad a las distintas crisis que ha vivido: la televisión, internet, la piratería o las plataformas online como Netflix. Es cierto, que el coronavirus es un factor exógeno, que no tiene una connotación tecnológica pero afecta a todos los sectores de la sociedad.

 En el caso del séptimo arte, hemos visto como los grandes estrenos del año han sido pospuestos ante la incertidumbre de la asistencia a salas. Durante el confinamiento, han sido las apps online quienes nos han salvado del aburrimiento, aunque su oferta dista mucho de la calidad de los estrenos en cines. Con alguna excepción como Bad education, Tyler Rake o Conquista a medias.

Ahora, aunque los contagios estén a la alza, la cultura parece reponerse, sobre todo, después del éxito de Padre no hay más que uno 2. Esto nos ofrece un panorama más positivo. Además la nueva película de Christopher Nolan, Tenet (26 de agosto) está llamada a ser la gran salvadora de la industria. Por ahora, todos los estrenos se determinan en el último momento y las decisiones son precipitadas ante una situación que nos sobrepasa.

todos los estrenos se determinan en el último momento y las decisiones son precipitadas ante una situación que nos sobrepasa

Dicen que aunque haya un segundo confinamiento (más leve que el anterior), hay producciones de sobra para estrenar los próximos meses. Al menos eso ha dicho el director de Netflix. Un movimiento duro y reciente es la decisión de Disney de estrenar la nueva versión de Mulan directamente en su plataforma de video, sin pasar por las salas de cine. No es una estrategia mala, pero supone un tremendo daño para los distribuidores. Además, veo posible que ante la falta de solución del virus, otras grandes películas decidan optar por la misma estrategia.

¿Estamos condenados en la situación actual a ver el cine en nuestra casa, en vez de disfrutar de la sala de cine como experiencia cinematográfica? ¿Es compatible el arte tal y como lo conocíamos con anterioridad? Estas preguntas me asaltan, pero no obtengo respuesta, solo el tiempo lo demostrará.

Otro de mis temores es la vuelta de los rodajes tras el Covid, pues me surgen muchas dudas que pueden restar autenticidad a la película: la distancia entre actores en pantalla (¿será la misma? Por ejemplo en una escena con beso), rodar en ciudades con gente paseando, las mascarillas de los extras anclaran la cinta en la época que vivimos, el posible aumento de producciones postapocalipticas que pueden restar diversidad a la oferta cinematográfica…

Imagen rodaje coronavirus.
Pedro Almodóvar y Tilda Swinton en el rodaje del próximo mediometraje del director manchego.

Lo cierto es que, una segunda oleada (sino estamos en ella ya) puede ser devastadora. Las películas se estrenarían online, las salas de cine cerrarían , los festivales de cine se cancelarían… En fin, podría ser uno de los batacazos más duros para la industria.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?