Nunca pensé que llegaría un domingo en el cual escribir de este color. Pero poco a poco se ha hecho hueco en nuestros gustos y armarios. ¿Qué está pasando con todo? Que está de color rosa.

Desde muy pequeña tiraba más por el azul, las cosas como son. Nunca me ha llamado tanto este color lo suficiente como para comprar prendas del mismo. Si daba la casualidad de que el modelito me gustaba y tenía el tono, le daba la oportunidad.

# El pueblo a favor del rosa

Hace muy poco tiempo mi compañera de piso, Julia y yo «jugamos» a ver tiendas de ropa, de Inditex en su mayoría, y seleccionar con el dedo las prendas que más nos gustaban. Como haciendo el pueril «¡Me lo pido!». Fueron risas, pero también estudio de tendencias sin quererlo. No tardo mucho en decirme: «¿Has visto cómo se está llevando el rosa de repente?».

Y sí, he podido observar que después de las combinaciones más arriesgadas de colores pasteles: amarillo, verde y violeta en un mismo look, el rosa vino para quedarse con todas las de la ley. Si lo piensas, queridx urbanita, fue detrás de esa tendencia colorista y suave cuando el rosa ha sacado su frialdad y calidez para hacer más abanicos de uno solo.

La semana pasada, mi amiga «Nancy» me hizo un haul de sus últimas compras. A mí me dio por preguntarle: «Oye, Nancy, ¿qué crees que se va a llevar este verano? ¿Qué crees que le gustará llevar a la gente?». Lo primero que me dijo fue: «Pueees… Yo creo que el rosa le está gustando mucho a la gente, este verano lo van a llevar mucho». Si os digo que, con estas dos, nunca hablo de moda o tendencias, ¿me creéis? Porque si no hubiera sido por esas charlas, no me habría parado a pensar en qué vino antes, qué después y por qué se quedó.

# Las vacaciones también como la vie: de rosa

Según la psicología de los colores, se dice que el rosa es un color amable que fomenta la generosidad. Quizá esto se deba a lo suave que se ve, delicado y apaciguado, ya que no provoca ninguna emoción fuerte en los estímulos que recibimos al verlo. Tiene sentido entonces que con este color quienes interactúan con nosotros nos vean personas elegantes y calmadas. Además es un color muy romántico.

Pero nunca rechazaría un rosa fucsia en forma de vestido lencero de raso.

Dentro del abanico del rosa, yo me quedaría con el empolvado. Es como mezclar un rosa con mucho mucho mucho blanco. Pero nunca rechazaría un rosa fucsia en forma de vestido lencero de raso. Si quieres destacar tu piel morena estas vacaciones, yo te aconsejo que apuestes por conjuntos de dos piezas. Una falda con fruncido y un crop top con las mangas caídas por los hombros, en volantes o lazadas grandes, para jugar así con la ropa e ir algo más diferente a lo convencional.

Los vestidos de algodón «rosa chicle» en midi también son preciosos para pasear estas vacaciones, cuando el terrorífico mes de mayo y primeros de junio (para los estudiantes) pase.

A veces lo favorecedor no está en lo sexy que te ves con una determinada prenda, ni en si se lleva mucho o no, ni en los colores a juego con el pelo o los ojos. La mayoría de las veces, lo favorecedor está en lo descuidado y en la calma o buena armonía. Esto es, por ejemplo, una trenza deshecha, mechones por la cara, maquillaje soft con labios naturales y una camiseta ancha y grande en rosa pastel con unas sandalias o unas zapatillas. En la simpleza, está la belleza. O algo así era, ¿no?


Carla Pérez Martínez