Liza Minnelli

Nacida en pleno corazón de Hollywood, Liza Minnelli siempre tuvo claro que no se quedaría a la sombra de sus progenitores. Hija de dos grandes estrellas de la cinematografía norteamericana, la actriz Judy Garland y el director Vincent Minnelli, luchó por hacerse su propio hueco en la industria del espectáculo. Sabía que su mundo se encontraba sobre las tablas del escenario y no tanto frente a las cámaras de un set de rodaje.

Liza May Minnelli llegaba al mundo el 12 de marzo de 1946 sin saber que se convertiría en una de las pocas artistas condecoradas con los cuatro principales premios estadounidenses del cine, la televisión, la música y el teatro. O lo que es lo mismo: el Oscar, el Emmy, el Grammy y el Tony.

Con tan solo 14 meses hacía su primera aparición en la gran pantalla en la película In the Good Old Summer, protagonizada por su madre. A los 16 años decidió trasladarse a Nueva York con el propósito de forjar su camino en el espectáculo. Y dicho y hecho, ya que tan solo un año después, Minnelli debutaba en Off Broadway, el circuito de teatro independiente de la ciudad de Nueva York, con la obra Best Foot Forward.

Liza Minnelli junto a sus padres, Judy Garland y Vincent Minnelli. Getty Images

Con 18 años, mientras que consolidaba su carrera teatral, decidió grabar su primer disco, Liza! Liza! Un año después, se convertía en la actriz más joven en ganar un premio Tony, gracias a su actuación en la obra Flora, The Red Menace.

Sus comienzos en el mundo del cine también fueron arrolladores. Su actuación en El cuco estéril, su segunda película, le otorgó su primera nominación al Oscar. Sin embargo, su madre, Judy Garland, fallecía este mismo año, lo que hizo que Minnelli se adentrara en el mundo del alcohol y las drogas.

El gran reconocimiento de la estrella llegó en 1972 con su interpretación de Sally Bowles en Cabaret. La película de Bob Fosse contaba a través de las noches del cabaret Kit Kat Club el auge del partido nazi en el Berlín de los años 30. Para muchos es el último musical de la época clásica, y para otros, el primer musical moderno. Pero si hay una cosa clara, es que Cabaret se convirtió en un gran éxito. El largometraje consiguió ocho premios Oscar, entre el que se encuentra el de Liza Minnelli como mejor actriz.

La joven se convirtió en la primera intérprete que aparecía en la portada de las revistas Newsweek y Time. Sin embargo, sus siguientes proyectos cinematográficos no consiguieron alcanzar el éxito de Cabaret. Algunos de ellos fueron New York, New York o Nina, la última película que dirigió su padre.

Liza también continuó con su carrera musical y con sus papeles en obras de teatro. De hecho, consiguió dos premios Tony más: uno por The Act (1978) y otro por The Rink (1984). Durante la representación de esta última, decidió ingresar en una clínica de desintoxicación por primera vez. A lo largo de los años, la artista se ha sometido a distintos tratamientos para superar sus adicciones. Fue una de las primeras estrellas que reconoció públicamente sus problemas con el alcohol y los estupefacientes. Liza siempre ha achacado sus adicciones a la herencia genética, puesto que los problemas de Judy Garland con las drogas eran más que conocidos.

Mientras que Minnelli intentaba superar sus adicciones, también tuvo que hacer frente a otros problemas de salud. Una encefalitis vírica casi la deja en silla de ruedas y se sometió a varias operaciones para vencer al cáncer de mama que se le diagnosticó en 2010.

Al igual que la de sus padres, su vida personal ha sido convulsa. Se ha casado en cuatro ocasiones: Peter Allen, Jack Haley Jr, Mark Gero y David Gest. También son conocidos sus romances con algunas celebridades como Peter Sellers o Martin Scorsese.

La estrella siempre ha sabido sobreponerse a los obstáculos que la vida le ha ido deparando, resurgiendo como un ave fénix. Nunca ha querido dejar de pisar las tablas que tan feliz le han hecho en todos estos años. Es por ello por lo que, aunque sus apariciones en la gran pantalla son prácticamente inexistentes, continúa participando en algunos programas de televisión o series. Además, la música continúa siendo su gran aliada.

Es indiscutible el carisma que ha demostrado Liza Minnelli a lo largo de su trayectoria. Heredera de dos grandes talentos, consiguió tener su nombre propio en la industria del espectáculo. Hoy, a sus 75 años, no solo es el gran icono de Broadway, sino que se ha convertido en un referente en el mundo del espectáculo.


Andrea Cabanillas Tapia

Soñadora y emocional. Una de mis grandes pasiones es viajar, y así poder descubrir la moda, cultura y estilo de vida de cada rincón del mundo.