La piel es el escudo protector que nos separa del mundo que nos rodea. Es el órgano al que normalmente no prestamos la atención necesaria, pero que mejor refleja nuestra salud mental y nuestro interior.

Decía Cicerón que los ojos son el espejo del alma. Sin embargo, para Claudia Hernández Rosa, dermatóloga y directora del equipo Dermalat, la piel es el verdadero reflejo del alma. Tiene cierto sentido pues, si nos fijamos en nuestro día a día, nuestras mejillas se sonrojan cuando sentimos vergüenza o rabia. Incluso la piel de gallina recorre toda nuestra dermis cuando sentimos miedo, frío o estupor.

La piel es muy sensible a nuestro estado de ánimo, a las emociones y a nuestra salud mental

La piel es un órgano. De hecho, es el más grande del cuerpo, y como tal, es muy sensible a nuestro estado de ánimo, a las emociones que sentimos y, en definitiva, a nuestra salud mental. Por tanto, todo aquello que no expresamos o que negamos, se somatiza a través de la piel, es decir, que nuestra piel convierte nuestros problemas psicológicos en síntomas físicos que afectan a nuestro cuerpo.

Algunos de los síntomas más frecuentes que pueden afectar a nuestro exterior son la ansiedad o el estrés. La piel lo suele reflejar, tal y como indica la Doctora Hernández Rosa, “a través de la aparición acelerada de arrugas y surcos, bolsas y ojeras pronunciadas, sequedad y rojeces”. Aunque también tiene efectos negativos en el crecimiento del pelo, “acelerando prematuramente su caída”, explica la dermatóloga.

“Nos preocupa mucho la piel, pero no la podemos cuidar únicamente desde el exterior”

Según la Sociedad Española de Medicina Estética, casi un 36% de la población española recurre a los servicios de medicina estética. Sin embargo, cada vez más revistas, como Forbes, comienzan a hacer un llamamiento hacia la belleza integral, es decir, “una belleza que va más allá del aspecto físico”. Y es que, tal y como nos cuenta Silvia Álava, Doctora y licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, “nos preocupa mucho la estética y la piel, pero no la podemos cuidar únicamente desde el exterior”.

Hay problemas cutáneos que aparecen y que, con una consulta adecuada con un especialista dermatólogo, pueden desaparecer. Sin embargo, cuando estos problemas tienen que ver con trastornos del estado de ánimo, “el tratamiento debe ser combinado entre psicólogo y dermatólogo”, explica Silvia Álava. Un problema cutáneo no podrá solucionarse cuando hay detrás problemas relacionados con la salud mental. Dejando esto claro y siendo plenamente conscientes de que la atención especialista es básica, hay ciertos signos que refleja nuestra piel que, si son temporales y básicos, les pueden ir bien ciertos productos. Nagore Arteaga, licenciada en Farmacia, nos descubre algunos de ellos.

“La piel funciona como un escudo protector frente a un mundo al que estamos expuestos”

“La piel funciona como un escudo protector frente a un mundo al que estamos expuestos de forma continua”, indica la especialista. Ante la sequedad y rojeces, Bepanthol SensiCalm es una crema para la piel que alivia el enrojecimiento y picor causado por irritaciones cutáneas ocasionales. “Por lo que dicen los clientes, alivia el picor en unos 30 minutos”, expone Nagore.

Bepanthol SensiCalm

Otro de los problemas más comunes tiene que ver con las arrugas. Lo cierto es que este problema, además de estar relacionado con problemas psicológicos, muchas veces se produce por el envejecimiento. Con el paso de los años, la estructura de la piel cambia. “Primero aparecen líneas de expresión y arrugas y, con el tiempo, se acentúan”, indica la farmacéutica. Por eso, Eucerin Hyaluron-Filler es una de las recomendaciones de la especialista, pues incorpora en su gama tres productos, cada uno de los cuáles se concentra en un problema: arrugas, pérdida de volumen y pérdida de densidad.

Eucerin Hyaluron-Filler

Por último y, aunque no relacionado únicamente con la piel, es la caída del cabello. Es uno de los problemas más frecuentes, que, según la doctora Hernández Rosa, aparece ante situaciones de estrés. Para ello, las cápsulas anticaída son muy útiles. “Suelen contener las vitaminas que nuestro cabello necesita para mantener su fuerza y vitalidad”, recalca Nagore Arteaga. Su recomendación: las cápsulas Complidermol.

Cápsulas Complidermol

En cualquier caso, Silvia Álava se mantiene firme en su alegato. “Cuando nos miremos en el espejo, debemos perder el miedo a hacernos esa mirada interior que explique cómo nos estamos sintiendo”, explica la profesional. La salud no requiere solamente vernos bien por fuera, sino que esa imagen exterior debe ser reflejo de nuestro interior, incluso si este reflejo es negativo. No pasa nada por estar un poco más triste o irritable. Lo importante es siempre que “el problema lo tengamos nosotros y no que el problema se haga cargo de nosotros”, explica Carolina Blanco Carmona, Psicóloga de la nutrición y Cosmetóloga.

Para ello, no vale únicamente con aplicar los productos que hemos mencionado. La ayuda de un dermatólogo y de un psicólogo, en el caso de que tu piel se esté viendo afectada por tu salud mental, será la solución al problema.


María Galán

Aunque el futuro dé miedo, vive cultivando las ganas. Mis ganas se centran en el periodismo y, aunque la vida da muchas vueltas, las ganas por saber a donde me llevarán esas vueltas siempre son mayores.