A veces, es difícil escalar puestos en una empresa, pero no imposible. Cuando terminamos nuestros estudios, los jóvenes solo estamos deseando entrar en el mercado laboral y comenzar a trabajar de aquello que nos apasiona. Pero la realidad, en muchas ocasiones, es otra. Nos encontramos estancados en el puesto de becario, un trabajador sin llegar a serlo realmente.

En muchas ocasiones, consideramos que nuestro esfuerzo y talento no está bien aprovechado como becarios. Hacemos mucho más trabajo del que deberíamos hacer, asumimos muchas responsabilidades y, aún así, seguimos igual. A veces, es hora de pararse a pensar en qué queremos que sea de nuestro futuro profesional.

Puede ser que una mezcla de talento, trabajo duro y suerte te hagan avanzar en tu carrera, pero a veces uno debe arriesgar (porque quien no arriesga, no gana). Entonces, si no llega el esperado ascenso, ¿cómo y cuándo dejar de ser becario?

#Considera si tu objetivo es realista, pero sin ser pesimista

Antes de dejar un puesto seguro de becario, donde puedes seguir ganando experiencia, valora tu potencial y cuál es tu próximo paso. Si de verdad crees que lo mejor para ti es plantear un ascenso, o buscar más allá de tu actual puesto, adelante. Los directivos valoran positivamente la iniciativa.

#Analiza tu situación

Al igual que ver si tus objetivos son posibles, también considera tu situación actual. ¿Puedes ir buscando otro puesto mientras sigues de becario? o ¿piensas que tu potencial no está siendo valorado? Todos los factores influyen, la situación económica actual y personal también. Ten en cuenta todo lo que podría suponer dejar de ser becario sin algo seguro ante ti.

#Escucha a tu entorno

Siempre viene bien escuchar la opinión de familiares y amigos, pero con filtro. Tú eres quien conoce la empresa y tus posibilidades dentro (o fuera) de ella. Conocer qué piensan otros puede también ayudarte a ver las cosas desde otra perspectiva, pero sobre todo, recuerda: eres tú el becario y eres tú quien conoce tus puntos fuertes y débiles.

#Asume tu papel pero con iniciativa

Ten en cuenta que, por encima de ti, hay empleados que han pasado por lo mismo que tú, no estás solo. Pero tampoco vayas agobiando o con prisas, porque no hay nada más irritante que un novato sin humildad o límites. Una vez interiorizado esto, ten siempre iniciativa. Sal de tu zona de comfort. Demuestra que eres buen compañero y podrías tener un puesto demacro cargo.

Ante todo, debes ver tu situación personal, tus objetivos y la situación a tu alrededor. «Lo que no te aporta, aparta», y si ser un becario no da más de si y quieres avanzar profesionalmente, sigue estos consejos y trabaja duro. ¡Todo esfuerzo tiene su recompensa!


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Disney, viajar y todo el periodismo internacional. En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”