El cine es uno de los artes más valorados por las personas. El mero hecho de estar aburrido puede ser una excusa para ver una película en la pantalla grande. Teniendo en cuenta los avances tecnológicos: internet, las páginas webs especializadas en cine (filmaffinity, imdb, letterboxd…) o la creación de blogs que permiten al espectador interactuar acerca de lo que ven. Podríamos decir que el séptimo arte se ha democratizado, llegando al conocimiento de cualquier persona desinteresada del mundo del espectáculo.

Sin embargo, una cuestión revolotea en mi mente: ¿los jóvenes conocen más de cine que antaño? ¿La cultura recibe un mayor apoyo por parte de este sector que antes? ¿Las conversaciones versan acerca de las nuevas propuestas fílmicas o seriefilas? ¿Los jóvenes se dejan guiar por las modas a la hora de ver producciones audiovisuales?

Jóvenes rodando una escena.

A mi parecer, creo que, en general, los jóvenes disponen de un mayor conocimiento audiovisual. No solo gracias a internet, sino también porque somos una generación que se ha criado en lo digital. Nosotros hemos visto el cambio del cine analógico al digital, el desarrollo de los efectos digitales en el cine, hemos visto nacer las sagas de superhéroes en la gran pantalla…todo esto ha servido para que nuestro conocimiento se haya orientado en esta dirección.

Recuerdo a mi madre decir, que los jóvenes de los setenta y ochenta vivían las historias fuera, en el parque o cuando quedaban con sus amigos (vivían más tiempo fuera que dentro de casa).

Los jóvenes de los setenta y ochenta vivían las historias fuera, en el parque o cuando quedaban con sus amigos

Hoy, sin embargo, adquirimos las vivencias a través de la televisión y damos una gran importancia a las historias que nos cuentan porque suponen una gran parte de nuestro día a día. Ojo, que con esto, no quiero decir que la generación de los setenta y ochenta fuera desconocedora del cine y de los estrenos, ni mucho menos. Es más, considero que esa época vio nacer a multitud de jóvenes con una pasión y unas ganas de hacer cine que con el tiempo se han perdido (Scorsese, Alex de la Iglesia, George Lucas, Coppola, Tarantino, Los hemanos Coen…).

La generación anterior era activa, rebosante de esfuerzo, mientras que la actual se deja llevar por la pasividad del que contempla una película por mera diversión. Esto en sí es un problema, pues las películas producidas y nosotros como espectadores no demandamos producciones que nos hagan pensar y que sean desafíos emocionales e intelectuales. Nos conformamos con la fórmula de siempre. La sociedad actual es conformista y los jóvenes no escapan a esto. No es una generalización, pues existen excepciones, pero es la norma general que observo hoy en día.   

La generación anterior era activa, rebosante de esfuerzo, mientras que la actual se deja llevar por la pasividad del que contempla una película por mera diversión

Greenland, nuevo blockbuster sobre la destrucción del mundo.

Otro problema es el de las modas, el hecho de que una serie o una película sea famosa ya es el principal reclamo para que los jóvenes la vean, sin informarse antes del contexto de la producción: su paso por los festivales de cine, director, críticas especializadas… es una realidad, existe un desinterés general por conocer el cine. Dos ejemplos recientes me vienen rápidamente a la mente: la película de El hoyo se estrenó en cines y prácticamente nadie fue a verla. Luego se estrenó en Netflix y se convitió en una de las películas más vistas de la plataforma. Lo mismo sucedió con Parasitos, que ganó la palma de oro en Cannes y la gente solo fue a verla cuando se alzó con el Oscar a la mejor película (haciendo que se reestrenará en cines y recaudando más que en su primer paso por la gran pantalla).

Pero lo que es verdad es que mucho más jóvenes se interesan por la cultura en todas sus facetas. Yo con mis amigos puedo hablar interesado sobre películas que nos gustan a todos y descubro nuevos puntos de vista que simplemente desconocía. En suma, los jóvenes conocen porque viven inmersos en una sociedad audiovisual pero para realmente cultivar un profundo conocimiento del medio hace falta interesarse por él. Bucear por debajo de la superficie, ir más allá de lo meramente superficial.    


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?