Durante el mes de junio hemos podido disfrutar de ‘Los que hablan’ en el madrileño Teatro del Barrio. Se trata de una obra escrita y dirigida por Pablo Rosal y protagonizada por unos brillantes Malena Alterio y Luis Bermejo. Un texto como este ha estado en muy buenas manos siendo interpretado por estos dos grandes actores. Cada día se han subido al escenario para ofrecernos una buenísima actuación

En una época en la que la palabra parece haber perdido su integridad y su acción, sería muy fácil plantearse participar de esta barbarie e irresponsabilidad. Sin embargo, mirando hacia lo desconocido, el autor se propone con una audacia extemporánea permitir que lo divino de la palabra consiga renacer en nuestras vidas.

Resignificar la palabra con una inocencia nacida en el siglo XXI, a eso es a lo que se dispone. Por ello ‘Los que hablan’ pretende de alguna forma reencontrar, borradas todas las pistas, la experiencia del personaje originario del escenario. Esa experiencia animal y tan primitiva del que fue el primer hablante. Así, se han presentado ante el espectadores seres pre-culturaes, siempre frágiles en la cuerda floja. Personajes que on antes de conseguir ser alguien real.

Fotógrafa: Laura Ortega

En ‘Los que hablan’ Pablo Rosal ha querido mostrar al ser humano suspendido, desprotegido y tembloroso. Desposeerlo de una absurda seguridad que ha ido adquiriendo para así mostrarlo al público tal cual es, sin engaños ni adornos. Dar el gusto de observar con ternura todo lo que el ser humano ha añadido al alma, por interés del ego.

La apuesta escénica de Pablo Rosal es muy fuerte. Una obra de teatro íntima que se vale de las cosas más sencillas y de la palabra para ofrecer algo que va mucho más allá. El público está callado prestando gran atención a lo que Malena Alterio y Luis Bermejo tienen que decir. Porque el texto de Pablo Rosal es directo y contundente. Aunque a veces las palabras sobran con interpretaciones como las suyas.

Malena Alterio y Luis Bermejo hacen que ‘Los que hablan’ merezca la pena por completo. Dos actores que saben manejas muy bien los tiempos, los silencios y elevar el texto de Pablo Rosal a su máxima potencia. Una pieza teatral muy divertida y que se disfruta mucho.


Paloma Arwen