Los últimos días de agosto solo significan una cosa: el fin del verano está cerca. La vuelta a la rutina, a la «normalidad» de nuestro día a día, está a la vuelta de la esquina. Hemos tenido meses de disfrutar, reír y encontrarnos a nosotros mismos con la calma del buen tiempo y el verano. Pero, ¿debemos renunciar a esto ya? No.

Con la pandemia es difícil viajar, pero gracias a la rápida vacunación, subirse a un avión de nuevo está cada vez más cerca de convertirse en realidad. Desde el confín occidental español hasta los rincones más remotos de Europa, podemos perdernos antes de volver a nuestra vida.

1. Islas Feroe (Dinamarca), hogar de vikingos

Son un grupo de islas situadas en el atlántico norte, muy cerca de Escocia e Islandia. Ningún punto de esta isla se encuentra a más de 5 kilómetros de la playa, por lo que, si lo que buscamos es el mar, no hay duda alguna de que este es el mejor lugar. Apenas hay árboles en sus verdes paisajes debido a las rachas de viento. Aquí también se puede disfrutar de la cultura nórdica más tradicional.

2. El valle de Lauterbrunnen: los Alpes suizos como cápsula del tiempo

En este valle se encuentra una aldea del mismo nombre. Desde aquí parten algunas de las rutas de montaña más impresionantes de los Alpes. Las cascadas, las cabras y el cantar de los pájaros abundan por doquier. Para sentirse completamente como en el pasado, en el albergue alpino de Obersteinberg, no hay duchas ni electricidad. La única luz artificial procede de las velas y la comida llega por la montaña a lomos de mulas.

El valle de Lauterbrunnen, Unsplash

3. Castelorizo: la isla griega de película

¿Poder vivir tu propio Mamma Mia!? ¿O descubrir el puerto donde sucedió Mediterráneo? El mar color azul añil, la historia de la isla y las grutas que se pueden encontrar, te harán sentir como en el paraíso. Esta es una de las islas más remotas de Grecia, por lo que perderse en Castelorizo te hará encontrar la paz.

4. El Hierro, la isla volcánica escarpada

Esta isla volcánica tiene una característica única: ni vuelos directos ni campos de golf ni playas blancas, solo tranquilidad y amplias vistas. Los bosques verdes y las aguas de color turquesa conducen a cualquiera por caminos de ensueño. Perderse en esta isla sucede sin siquiera quererlo. Aún incluso para ser una isla pequeña, es imposible parar de hacer cosas y no conectar con la naturaleza.

El Hierro, Unsplash

5. Paisajes mágicos de Asturias

La provincia de Asturias tiene lugares mágicos e increíbles donde perderse y desconectar: desde la Senda del Beyu Pen, cuya vegetación te atrapará; hasta los montes, como Laviana. Playa y montaña se funden formando el paisaje tan característico de esta tierra. Con tanto verde, cascadas y pasajes, será imposible no perderse entre tanta belleza.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Marvel, Disney y todo el periodismo internacional, combinación curiosa, ¿no? En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles dedicándome a esta profesión tan apasionante. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”