Si algo tenemos claro es que uno de los mayores placeres de la sociedad contemporánea es comer. La comida nos proporciona serotonina, la hormona de la felicidad. Y hay algo que nos gusta más que comer, es salir a comer. Pero no todos los restaurantes son iguales, y entre todos ellos, hay uno que destaca por encima del resto, bienvenidos a Madame Butterfly.

Situado en pleno centro, Madame Butterfly (Luchana, 13) te cautiva nada más llegar. ¿La razón? No es un japonés normal y corriente. Es especial. “Cuando decidimos abrir el restaurante tuvimos claro desde el principio que lo que no queríamos era abrir un japonés como los cientos que hay por Madrid. Queríamos que fuera diferente, que tuviera alma, y eso es lo que hemos tratado de hacer“, nos explica Javier Villa, el dueño del restaurante.

El mismo que también nos aclara que esta Madame Butterfly poco tiene que ver con la protagonista de la ópera de Puccini. “Es una diva reinventada fruto de nuestra imaginación que, lejos de asociarse con la tragedia de Puccini, es un torbellino de belleza y magia que evoca diferentes lugares que coexistieron en una época concreta. Madame Butterfly es un lugar que fusiona lo asiático con lo europeo, lo mediterráneo con lo japonés, tanto en el ambiente como en la cocina. Buscamos sorprender y cautivar a nuestros comensales”.

Madame Butterfly es un lugar que fusiona lo asiático con lo europeo, lo mediterráneo con lo japonés, tanto en el ambiente como en la cocina. Buscamos sorprender y cautivar a nuestros comensales

Así, el restaurante de cocina fusión presenta un ambiente contemporáneo que comienza con una zona vintage y naif llena de luz antes de pasar a un ambiente más nocturno e íntimo. “Adaptándonos a las condiciones del local, hemos tratado de diferenciar el espacio en varias zonas que encajan perfectamente con las diferentes horas y momentos del día. En la entrada tenemos un precioso “Salón de Té” o “Indochine Parlour”, muy luminoso, colorido y acogedor, perfecto para las horas centrales del día. La zona de barra tiene un carácter más mestizo y sirve de unión de las dos salas del restaurante. Es perfecta para merendar a media tarde o tomar un cóctel afterwork. Por último, al fondo del local está la zona más “clandestina” y canalla del local. El ladrillo visto y las luces de neón crean un ambiente nocturno donde apetece quedarse hasta el amanecer“, nos cuenta Javier Villa.

Y ahora que ya sabemos un poco de la historia que hay detrás de este lugar con tanta magia, hablemos de la parte gastro. Porque urbanita, te lo aseguro… Tu vida no volverá a ser la misma después de probar uno de los platos de Madame Butterfly. ¿Nuestra recomendación? No podemos quedarnos solo con uno, pero la Tortilla de patatas en tempura con atún rojo bluefin y trufa es una delicia, al igual que Bao-burger wagyu, unas minihamburguesitas que te volverán loca, al igual que sus Gyozas vegetales o de ternera. ¿Y entrando en materia? Urbanita… Prueba el sushi, sus nigiris son una delicia, al igual que otros de sus tantos platos como el Pulpo braseado.

¿Todavía tienes hueco para el postre? Pues agárrate a la mesa, a la silla o a dónde quieras, porque la experiencia es casi religiosa. ¿Nuestra recomendación? El Daifuku Mochi Luxury y, sin duda, el Helado de Oreo en Tempura.

En definitiva, un lugar espectacular en la capital donde poder disfrutar de un sabor especial y, en definitiva, de una experiencia inolvidable.

Dirección: Luchana, 13.

Horario: de lunes a jueves de 13:30 a 16 h y de 20 a 11 h.
Viernes y sábados: de 13:30 a 11 h
Domingos: de 13:30 a 11 h

Precio medio: 33 €.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".