Uno de los mayores placeres del mundo es comer. Y otro de los mayores placeres del mundo es disfrutar de una buena comida. Además, en España contamos con una cultura de comer fuera bastante popular. Nos encanta salir, reunirnos con los nuestros (o con desconocidos) y disfrutar de una gran charla mientras nos ponemos al día, descubrimos a otra persona o simplemente escuchamos. Es una experiencia sensorial. Casi religiosa, y si estás buscando un enclave donde poder desconectar del caos de Madrid, tenemos el restaurante ideal para ti: Martinica.

¿Su objetivo? Viajar con el paladar. Su cocina está basada en la cocina mediterránea con mucha presencia de producto nacional, fresco y de mercado que convive con técnicas e influencias de países como Japón, México, Marruecos o Cerdeña. Así, la carta del restaurante es un festival de texturas, colores y sabores que combinan diferentes platos de alrededor de todo el mundo. Además de que es precioso, todo hay que decirlo.

Situado en la calle Pinar, 6; es una cocina para revivir sentimientos. Y con la llegada de la primavera, Martinica incorpora a su carta platos como la Lasaña de carrillera de ternera con mozzarella de búfala , pesto y prosciutto cotto; la Berenjena a la parmesana fusión ítalo-japonesa; el Solomillo de cerdo ibérico de bellota, praliné de pistachos, queso de Cabra y manzana verde; el Bacalao a la brasa servido con guiso de patata, setas, trufa, consomé de cebolla y tuétano; y el Pulpo a la brasa con fregola sarda al ajillo, alcachofas, torreznos y cream fraiche de Yuzu, entre otros.

A estas novedades les acompañan otros platos ya clásicos en la carta de Martinica como son el Brioche de mantequilla con presa ibérica de bellota ahumada al momento, ricota al pesto y mahonesa de chile chipotle; los Taquitos de steak tartar de solomillo de ternera nacional, huevo de codorniz y patatas fritas; la Albóndiga de rabo de toro, anguila ahumada, berenjena y yema cruda (galardonado como segundo mejor plato de rabo de toro de España en 2019).

No obstante, para el postre siempre hay hueco. Por eso no puedes dejar de probar alguna de sus sorpresas como Mi viaje a Marruecos, una propuesta llamativa que mezcla varios sabores como son el de la frambuesa, el pistacho o el curry en forma de polvo y presentado en un tradicional tajine, con lo que evoca directamente a un paseo por la medina de cualquier ciudad marroquí.

Además, coincidiendo con este cambio de carta, el restaurante suma a su experiencia el show de un DJ los viernes por la noche y los sábados por la tarde y por la noche en su sala para amenizar las sobremesas junto a su carta de cócteles diseñados por Emilio Rodríguez. Algunos de los nombres son el Martinica Club, con encurtido casero de frambuesa y moras y London dry gin con un toque dulce y fresco de menta; Momento tiki; un equilibro entre zumos y destilados con cítricos, canela Thai y vodka; y Andino, un cóctel nikkei con umeshu y shiso, perfecto para acompañar la comida.

Entonces qué, ¿reservamos?


Lauren Izquierdo

Ah, creo que es ahora cuando tengo que decir que dirijo este sitio. Así que sí, soy la Directora de Status of Empire. ¿Quieres saber mis dos mayores secretos? Soy un cuadro y siempre escribo sobre lo que me da la gana. Llevo en el mundo de la moda desde que tengo 15 años y eso me ha dejado un poco cucú. Pero ahí vamos, sobreviviendo (aunque cada vez tengo más ganas de irme a vivir al campo). Además, también soy experta en belleza. Una, que se adapta a los nuevos tiempos. ¿Otro secreto? Venga, escribo sobre amor porque capitalizar sentimientos es un mood y es el mío, tengo un podcast que se llama Estas Crías y he publicado dos libros que son como mis hijos, Espinas de terciopelo y Silencio. Ale, y ahora a leer todas mis cosas, que tienes para rato.