Martín Castro sobre novios, ex y amor LGTB en Instagram.

Hoy en día absolutamente todo adolescente LGBT que se precie tiene redes sociales y eso es un hecho. A esto debemos añadirle que la sociedad experimenta cada vez más una obsesión o necesidad de darse a conocer y ver como aumentan sus seguidores y likes. Bien, pues por alguna extraña razón que aún desconozco, esto en el “mundillo LGBT” se incrementa de forma que simplemente sigues a personas, que no conoces absolutamente de nada, por el simple hecho de que pertenecen al mismo colectivo que tú. De esta forma, un niño de años que vive en un pequeño pueblo de León sigue a chicos de todas partes de España, con los que nunca ha hablado ni ha tenido el mínimo contacto, pero como es gay pues está bien.  

De esta manera se forma la que llamaremos “telaraña de conexión”.  Todos acaban conociéndose entre todos, ya sea por salir a las mismas discotecas, por haber tenido amigos en común o por el simple hecho de pertenecer al colectivo. Es gracioso como eso es totalmente contrario al mundo hetero ya que pocas veces a alguien se le ocurre seguir a gente por ser hetero simplemente. Por ello muchas veces a las personas del colectivo nos llaman relaciones públicas o nos dicen que conocemos a mucha gente y somos muy sociales. Aunque en realidad no conocemos personalmente ni a la cuarta parte de las personas que tenemos en Instagram.

A las personas del colectivo nos llaman relaciones públicas o nos dicen que conocemos a mucha gente y somos muy sociales. Aunque en realidad no conocemos personalmente ni a la cuarta parte de las personas que tenemos en Instagram

Que las redes sociales al fin y al cabo están para eso, para conocer gente y poder estar en contacto con personas están lejos. Eso en la teoría esta genial, pero en la práctica eso supone un 10% de la actividad de los usuarios.

Hoy en día, muchas personas consideran redes como Instagram o Facebook mas bien una red social en la que ligan. Si os acordáis de lo que dije de la telaraña de conexión entre personas LGTB, esto en vez de mejorar las cosas, las empeora.

Cuando te instalas en un sitio nuevo, pueden llegar a odiarte personas que ni siquiera conoces, por el simple hecho de que estás saliendo con su ex. La cuestión es que al fin y al cabo, en Instagram, todos son ex de todos, han estado liados, son el ex de un amigo o simplemente han sido un lío de una noche, pero, en resumen, han sido “algo” y parece que formará parte de su “territorio” para siempre. 

Cuando te instalas en un sitio nuevo, pueden llegar a odiarte personas que ni siquiera conoces, por el simple hecho de que estás saliendo con su ex

Así que imagínate que llegas nuevo a esa ciudad a la que tantas ganas tenías de ir para salir de tu pueblo retrógrado de mierda, y te encuentras con que dos meses más tarde tienes media ciudad odiándote, curioso cuando tu no has hecho nada contra nadie ¿no?, pues así funciona el “mundillo”, simplemente porque te has liado con varios chicos y tu nuevo novio es el ex de medio Instagram.

Cuanto más desconocido sea el chico nuevo con el que estamos quedando, parece que más nos gusta

Es verdad que hay excepciones, pero tienes suerte si las encuentras. De hecho, es lo que acabamos buscando todos, porque cuando encontramos el perfil de un chico o chica que nos gusta y vemos que podemos llegar a tener más de 200 personas en común, eso nos echa para atrás. Porque pensando en qué podrán decirle sobre nosotros o qué relación les une a todos ellos.  Por eso, cuanto más desconocido sea el chico nuevo con el que estamos quedando, parece que más nos gusta, porque nos da la seguridad de que seremos su primera impresión y que no habrá nadie por detrás que nos arruine lo que estamos construyendo.


Martín Castro