Ir de la mano no sería la “cita” perfecta para estos dos conceptos. De la mano han ido desde que un grupo de personas decidieron hacer la vida del ser humano más sencilla. Pero espera, eso lleva haciéndose mucho tiempo. Y la moda… Todos los siglos han innovado en algo (patrones, tejidos, toques sutiles que han conformado un estilo más especializado) y han aportado información a lo que hoy conocemos, tanto en la cultura como en asignaturas de Diseño: “Historia del Traje”.

Entonces, ¿qué ha pasado? Si la tecnología existe desde hace tantísimos años y la moda dejó un legado casi tan conocido como el romano… ¿Por qué no ha conocido ya sus límites? ¿Acaso no los tiene, o no los quiere saludar con una leve sonrisa?

En la era de la globalización, consumimos información y contenido casi sin ser conscientes de que lo estamos haciendo. El hecho de alimentarnos de tanto material mediático ha logrado que intentemos ser “exigentes” y “críticos” con aquello que llega a nuestros ojos. Sabemos lo que queremos y cómo lo queremos. Y lo queremos rápido. Cuando queremos mirar una página de moda, admiramos que su interfaz sea sencilla, con buena estética y fácil de usar. Que podamos comprar y mirar inspiración.

El que no corre, navega. Nos hemos acelerado mucho y esto ha sido el empujón que necesitaba la industria textil. “Si ya había campañas tremendas”, sí, pero ahora puedes entrar a un desfile con un código QR. Antes (sonando raro este adverbio temporal, ya que ha sido hasta hace muy poco) la maravilla consistía en abrir el buzón y ver una carta que el diseñador y su equipo de comunicación te hacía llegar para asistir a su esperado Fashion Show. Gafas de realidad virtual en las que puedes ver un desfile o un proceso de diseño muy realista.

Pinterest

Por no hablar de la inmensa cantidad de diseñadores que se inspiran en la tecnología par sacar a relucir colecciones nunca vistas. Simplemente con un ligero guiño al plateado, graciosamente como los robots. Algo tan fácil y sutil que sirve de inspiración, por los materiales. La tecnología es facilitación. Hemos visto prendas de ropa que son herméticas, esto pasa desapercibido y no le hemos dado el valor que realmente tiene, en la búsqueda de la comodidad para el ser humano y su día a día. Una prenda que protege más del frío que otra, más allá del “arte” de la tecnología en la moda como inspiración o publicidad.

Una fabulosa Semana de la Moda, también, pero en formato híbrido. Asistir a un desfile y sentirse divino está bien. Pero verlo desde tu sofá, con un pijama y un café, es un lujo que solo los humanos que viven en 2020 y en mitad de una pandemia en se pueden permitir. La plataforma digital de Mercedes-Benz Fashion Week incluía talleres, entrevistas, desfiles, curiosidades y novedades diarias. Esta redacción no se separó del ordenador aquellos días. Y el trabajo resultó ser de la misma calidad en cuanto a profesionalidad y materia.

La tecnología en la industria de nuestro imperio favorito, la moda, ha llevado a diseñadores como Marlo Studio a enseñar una colección dentro de un videojuego

La tecnología en la industria de nuestro imperio favorito, la moda, ha llevado a diseñadores como Marlo Studio a enseñar una colección dentro de un videojuego. Presentar una colección en un formato en el cual tú ves diferentes avatares, con distintas cualidades y conjuntos, no es algo que se pueda ver todos los días. Tú eres partícipe, porque te hace estarlo en su modalidad. En entradas anteriores está la entrevista a los chicos de Marlo, donde explican más a fondo esta colección tan especial. Lo verdaderamente importante no es que lo hicieron así por el Covid-19, (que influyó y no fue presencial), pero sin la tecnología respirando en la nuca del “New Fashion”, no habría sido posible presentar de manera tan digital y novedosa una colección que pretende “salvar al mundo” con diferentes avatares.

Destacaríamos al magistral Filip Custic, fotógrafo-artista que se inspira del mundo de la moda para lograr sus collages. Estos collages creativos, pasan de ser un borrador a ser un trabajo artístico en toda regla. Unos posts que dejan sin palabras a cualquiera. Aquí, en este avance dentro del mundo de la imagen, toma de referencia la moda, hay por tanto una retroalimentación entre ambos mundos.

Un día abres los ojos, y llegas tarde a un desfile al que accedes gracias a un código QR, y toda tu información ya está en manos del portero y de su tablet

Dato interesante: realizó las fotografías de todo el álbum “El mal querer” de Rosalía. Aunque parezca diseño gráfico, o hasta pintado a mano, fue el encargado de fotografiarla para luego editar y conseguir ese acabado que reconocemos de lejos… Y hasta de reojo.

Estos dos gigantes, más que darse la mano, han celebrado su coalición. Lo más curioso es que ni siquiera nos hemos dado cuenta. Pasan los días y seguíamos mirando a la moda desde una ventana que mostraba el sol y observábamos la tecnología desde un balcón, como si fuera la luna y nada tuviera que ver lo uno con lo otro. Un día abres los ojos, y llegas tarde a un desfile al que accedes gracias a un código QR, y toda tu información ya está en manos del portero y de su tablet. Los diseñadores se inspiran de la tecnología y la usan en sus colecciones, cada vez más y más. Y la tecnología avanza a pasos agigantados usando la moda como musa personal, tanto en su estética, como en la fotografía, en el mundo mediático y un extenso etcétera. Camisetas que proyectan imágenes, que cambian de color con la temperatura, que protegen del virus incluso.

Y nosotros diciendo que se habían dado la mano, cuando la primera cita no tuvo una fecha para celebrar su aniversario.