Rubén Szuchmacher dirige ‘Muerte de un viajante’, una adaptación de Natalio Grueso. La obra se representa de jueves a domingo en el Teatro Infanta Isabel en Madrid. ‘Muerte de un viajante’ está protagonizada por Imanol Arias junto a Jon Arias, Jorge Basanta, Cristina de Inza, Carlos Serrano-Clark, Fran Calvo y Virgina Flores.

‘Muerte de un viajante’ de Arthur Miller vuelve a los escenarios de la mano del director Rubén Szuchmacher. Willy Loman es un viajante de comercio que ha dedicado toda su vida a la empresa para la que trabaja. Todos sus esfuerzos y su carrera han estado concentrados en eso. Su único objetivo ha sido siempre darle una vida mejor a su mujer y a sus dos hijos. Ellos le adoran y por eso se empeña en inculcarles la ambición por triunfar y ascender en la escala social.

Unos valores muy fuertes y muy claros con los que han vivido. Willy Loman es un trabajador incansable pero ahora, a sus sesenta y tres años, ya está agotado. Después de trabajar exhaustivamente sin descanso, ha llegado el momento de parar al ver que su posición en la empresa ya no es la misma. Sus ventas no dejan de caer y su puesto es insostenible. Su matrimonio tampoco va bien y la relación con sus hijos esconde un secreto que les llena de resentimiento. Esto amenaza con romper la estabilidad familiar que tanto esfuerzo les ha costado.

A medida que se van complicando los acontecimientos y sus sueños se desvanecen, todo se precipita hacia un final trágico. ‘Muerte de un viajante’ pone así de manifiesto la crueldad de un capitalismo salvaje en el que el valor del ser humano se mide en función de su productividad. También habla de lo frustrados que nos sentimos todos en algún momento cuando vemos que nuestros sueños cada vez se vuelven más inalcanzables.

Cuando no dejamos de luchar por algo pero parece que nunca es suficiente para llegar hasta donde queremos, por mucho que  nos esforcemos. Además de esa necesidad constante de querer encajar en todas partes para que todo el mundo nos acepte y nos valore por nuestros logros y nuestros triunfos. ‘Muerte de un viajante’ representa muy bien la incapacidad de muchos padres e hijos por demostrar sus sentimientos. La dificultad de expresar el amor que sienten el uno por el otro.

Pese a que ‘Muerte de un viajante’ es uno de los grandes clásicos, los temas que trata son de lo más actuales. Tanto es así que el texto es demoledor cuando te paras a pensar en todo lo que cuenta y la forma en la que lo hace. ‘Muerte de un viajante’ es una obra de teatro dolorosamente reflexiva y muy emocionante. Una obra maestra cuya adaptación de Natalio Grueso es impecable.

‘Muerte de un viajante’ cuenta con el mejor actor para ponerse bajo la piel de Willy Loman: el gran Imanol Arias. Aunque el actor saliera solo cinco minutos a escena, ya habría merecido la pena. La fuerza con la que sale y todo lo que transmite es admirable. Imanol Arias se sube al escenario del Teatro Infanta Isabel para conmocionar al público y dotar de sentido a la obra. Además, no podía estar mejor que con su hijo Jon Arias.

El joven actor demuestra muchas tablas sobre el escenario, incluso destacando sobremanera en muchas de sus escenas. Padre e hijo también en la función, son el tira y afloja perfecto para ‘Muerte de un viajante’. Junto a ellos encontramos también a un sorprendente Carlos Serrano-Clark. Asimismo, Cristina de Inza, Jorge Basanta, Fran Calvo y Virginia Flores hacen un grandísimo trabajo con sus respectivos personajes.


Paloma Arwen