“Oh La La”, amantes de la moda. A veces, uno despierta un martes y encuentra un aroma más rico de lo normal en su café. Otro, descubrirá que la cafeína no le sienta bien, y quizá lo cambie por algo más healthy como un té matcha. Bebas lo que bebas esta mañana, lo harás acompañado de una noticia sobre el lenguaje de la moda… ¡Y su ciudad, París!

A lo largo de los años, nos hemos apropiado de palabras en diferentes idiomas para enriquecer nuestro vocabulario sobre esta rica industria y ampliar informes sobre tendencias. De manera muy frecuente hemos dicho algo como “Eres una fashion victim”, “Estos jeans son un must have” y “Qué boyfriend es tu sudadera”. Al igual que Pop-up store (una especie de tienda espectáculo), top model y streetwear, entre otras reconocidas. No es de extrañar, ya que este mundo, en lo que a moda se refiere es un gigante en variedad y vocabulario en el lenguaje.

Qué bien suena todo en francés, ¿verdad? Tanto es así que el país más notable en lo que al tema se refiere, ha decidido volver a lo esencial, al origen y belleza de su idioma. “Nuestra lengua ya no se usa tanto como en el pasado para hablar de moda”, dijo Sinety en Le Figaro, el diario más longevo de Francia. Y si el uso del francés tiene un poder sorprendente de seducción como dijo François-Marie Grau, el secretario general de la Fédération française du prêt-à-porter féminin, habrá que callar y deleitarse con el francés. Y aprendernos algún que otro término. 

PARIS INSPIRATION BY WE HEART IT

La puesta en marcha, cuenta con una web creada por el Ministerio de Cultura y además será la Academia Francesa la encargada de dar el visto bueno, o validar las nuevas “mots”. ¿Sabías, por cierto, que fashion proviene de façon? Está en francés antiguo y su significado es patrón y apariencia. Viendo que durante muchos años el inglés se apoderaba de esta industria para darle un sentido común, para crear el idioma de la moda, el lenguaje más “in”… Había que volver a las raíces de la elegancia, seducción y términos galos para enriquecernos. O al menos, dentro de sus fronteras. 

Como este nuevo idioma fashion y global no le hizo gracia a Paul de Sinety, responsable de la lengua francesa dentro del ministerio, ha contado con la colaboración de la Fédération de la Haute Couture et de la Mode para la puesta en marcha nuevas aunque existentes: mannequins, la mode de la rue…  Porque, seamos sinceros, suena mucho mejor. 

Que todo lo parisino es artístico, incluido su estilo de vida, irreverente aunque nos enganche, tiene algo que no podemos evitar reconocer: te atrapa como puede. Los verderos términos e inspiración viene de la coqueta ciudad de París y esto es un hecho. La semana de la moda en París se vive con otra luz, hasta con un poco de romanticismo. No hablamos del romanticismo de las películas de navidad, hablamos de un clímax cálido y lejano que te arropa hasta en la primera fila aún sintiéndote un extraño. Perdón, prèmiere rangée. 

No hablamos del romanticismo de las películas de navidad, hablamos de un clímax cálido y lejano que te arropa hasta en la primera fila aún sintiéndote un extraño

Ver Emily en París a la verdadera francesa y subtitulada es el reto de ahora en adelante. Buscar en el traductor de nuestros teléfonos también. Pero si hay algo que nos ha quedado claro y que queremos hacer es visitar esta emblemática ciudad con nuestro mejor atuendo. Al final, todo vuelve, hasta el lenguaje. 

Es bonito sentir un viaje de vuelta a casa, ¿no? Con las manos al volante y la mirada fija en la carretera y en la familia. También se remueve algo por dentro al escuchar una canción que creíamos olvidada, hasta que la empezamos a cantar en cualquier parte de la casa, porque la cocina también es para bailar un martes por la mañana, y por la noche. Volver a un momento exacto solo mirando una foto, ya convertida en recuerdo. Pero de volver al origen va la cosa. Ya lo decía la canción de los Chicos del Coro, Cerf Volant: 

Et dans la tourmente 

Tes ailes triomphantes 

N’oublie pas de revenir 

Vers moi

“Y, durante la tormenta: tus alas triunfantes. No olvides volver a mí.”

Feliz martes, urbanita.


Carla Pérez Martínez