El aeropuerto de Vigo recibía entre aplausos a Nico Rodríguez. El gallego, muy emocionado, aterrizaba en su tierra como nuevo medallista olímpico. El deportista llegó a Tokio para disputar sus primeros Juegos Olímpicos y consiguió colgarse la medalla de bronce en la categoría 470 de vela. Todavía en una nube, Nico ha querido compartir su alegría con Status of Empire. ¡Esto es lo que nos ha contado!

¿Cómo empezaste en la vela?

Como todo niño pequeño que prueba un poco todos los deportes. Mi abuelo era comandante de la marina, a mi padre le gustaba pescar y tenía un barquito, mi madre también había practicado un poquito de vela de pequeña. Jugué a todo lo que se podía jugar y al final lo que me enganchó a la vela fue el grupo de amigos que se formó. Lo pasaba muy bien en el club y siempre tenía ganas de ir. Entrenábamos, pero luego nos quedábamos allí jugando al fútbol o al ping pong, comíamos después de entrenar etc. Al final, lo que me enganchó al deporte fue más las relaciones que el propio deporte. Yo disfrutaba con mis amigos y luego disfrutaba haciendo deporte. Es algo con lo que nos tenemos que quedar para el deporte base, lo más importante es disfrutar y luego las cosas van viniendo solas.

La retirada de Simone Biles para cuidar su bienestar mental ha sido uno de los momentos de estos JJOO, incluso mucha gente ha criticado su decisión. ¿Qué opinas sobre la importancia de la salud mental en los deportistas profesionales?

No te voy a negar que fue un debate abierto en Japón. Creo que es un tema muy relevante. Te diría que, para nosotros, es un factor determinante nuestra psicóloga, Patri. Es una de nuestras compañeras de viaje en el equipo. Hemos trabajado mucho: desde las relaciones personales entre nosotros, cómo nos encontramos, etc. Al final llegas a unos JJOO y técnicamente eres muy bueno, físicamente te encuentras en uno de los mejores momentos, pero lo que más inseguridades y menos controlamos es lo que tú piensas y cómo te sientes ese día. Nosotros sentimos la presión, llegas allí y no es nada fácil de gestionar. Yo creo que ha hecho algo super valiente que es, lo primero, asumir que hay un problema y decirlo públicamente, que creo que tiene que ser muy complicado, porque te estás exponiendo a la opinión pública. Yo me quito el sombrero.

¿Cómo te preparaste para tus primeros JJOO?

La verdad que cinco años de preparación engloban muchas cosas. Al principio tienes un equipo que no está formado, con el que te tienes que compenetrar y aprender a funcionar juntos. Te diría que en esto se tarda años. Todo eso no es fácil de aprender, pero luego ya empiezas a entender a la otra persona solo con las miradas. Es una preparación física, mental, nutrición, descanso, etc. Mi sensación es que se trabaja 24 horas, siete días a la semana. Todo lo que haces, engloba tu preparación, es todo una cadena. Está claro que siempre no estás al 100%, pero lo que cuenta es el largo plazo.

¿Mentalmente te concienciaste de una manera distinta?

Te voy a ser sincero, nosotros siempre fuimos conscientes de que para nosotros unos JJOO no iban a ser nunca una competición normal. Ya solo por el hecho de que llevas cinco años preparándote para esa semana. La idea es intentar normalizarlo y que nuestra rutina no se altere, pero siendo conscientes de que vas a estar más expuesto a la opinión pública. Nosotros, personalmente, decidimos no exponernos tanto mediáticamente. Decidimos comprar una tarjeta prepago en Japón y solo la gente importante para nosotros tenía nuestro número. Así no podían contactar directamente con nosotros, sino a través de la federación, para evitar esa exposición.

Los JJOO han sido una experiencia para la vida, creo que no hay un reto mayor

¿Estabas más nervioso de lo habitual antes de la primera regata que afrontasteis en Tokio?

No estuve muy nervioso. Sí es cierto que la primera regata de cualquier competición es en la que te quitas la liberación de empezar. Me notaba agarrotado, técnicamente no fuimos capaces de entrar en el campeonato a nuestro mejor nivel. Te cuesta más tomar una decisión porque sabes que te puedes acordar toda tu vida. Luego cuando te relajas y llegas a la habitación te das cuenta. Para mí, los JJOO han sido una experiencia para la vida, creo que no hay un reto mayor. Haberlo superado y haberlo hecho así va a ser una gran enseñanza para mí. Pienso: «si ya he estado ahí, qué mas puede venir, no debo ponerme nervioso».

¿Cómo viviste la última, en la que conseguisteis la medalla de bronce?

Fue una semana muy dura para nosotros. El primer día nos costó entrar en el campeonato, en el segundo tuvimos una rotura pero salvamos el campeonato. Luego tuvimos una penalización. Llegamos al día de descanso y lo único que pensábamos es que seguíamos vivos, dependíamos de nosotros mismos. El último día de competición fue horrible porque el equipo se jugaba cuatro finales y los dos primeros perdieron la medalla. Son tus amigos, es imposible no empatizar. Tuvimos que ser fuertes. Llegamos tranquilos y las condiciones de viento nos daban mucha seguridad, sabíamos que habíamos trabajado mucho. Teníamos esa confianza. La prioridad en todo momento fue conseguir una medalla, nos daba igual el color.

Juegos Olímpicos Tokio 2020, Enoshima (JPN) I Olympic Games Tokyo 2020, Enoshima (JPN) ©Sailingshots by María Muiña Photography

¿Qué sentiste al colgarte la medalla después de tanto trabajo?

Lloré como un niño pequeño. Mucha emoción. Lo que pensé varias veces fue: «me ha cambiado todo, podría llevar cinco años viviendo en Holanda y ahora estoy aquí viviendo el sueño de toda mi vida, subiéndome al pódium de unos JJOO y siendo uno de esos grandes vencedores». Al final lo que te hace es forma parte de la historia del deporte español y eso es una parte de ser eterno.

¿Qué opinas de la gran participación de los jóvenes españoles en estos JJOO?

Si este resultado ha sido muy bueno, creo que nos hemos quedado a las puertas de hacer algo espectacular. Creo que hay que estar muy orgullosos, han sido unos años muy difíciles. El equipo ha empujado, he visto que todo el mundo se ha dejado la vida. Yo creo que con los medios que tenemos es para estar muy orgullosos. Si no lo vives, nadie sabe lo que realmente hay que hacer para llegar ahí y cosechar un éxito.

Si este resultado ha sido muy bueno, creo que nos hemos quedado a las puertas de hacer algo espectacular. Creo que hay que estar muy orgullosos, han sido unos años muy difíciles. El equipo ha empujado, he visto que todo el mundo se ha dejado la vida

¿Crees que existe un gran relevo generacional de cara al futuro?

Sin duda. Yo creo que España, en general, es deporte. A nivel equipos estamos en un nivel muy alto. Lo único que echo de menos es que el camino a veces no es fácil. Entre todos tenemos que ser conscientes de la importancia del deporte base, lo que hará que la cantera siga creciendo.

¿Consideras que vuestro papel está bien reconocido o que se reconoce más el de los deportistas consolidados?

Es complicado. Más que deportistas consolidados, hablaría más de disciplinas. Creo que en España hay una cultura del deporte que, poco a poco, está cambiando y nos deja hacer un poco más de ruido. Se está poniendo mucho en alza el deporte femenino y eso nos está ayudando mucho a todos los deportes, a que se nos escuche. Que haya más gente con voz, hace que más gente hable de eso. Es lógico que haya deportistas más consolidados, ojalá yo el día de mañana tenga más medallas. Es una repercusión que entiendo y una envidia sana, hay una admiración ahí. Yo soy muy futbolero, pero me ha dado pena que algunos de nuestros oros olímpicos no hayan podido disfrutar de sus portadas por su gran trabajo por una noticia futbolística.

En un plano general, ¿crees que habría que dar más oportunidades a los jóvenes?

Claro, los jóvenes son vida, energía, ganas de hacer cosas. Siempre que haya alguien que no sepa algo, pero que tenga ganas de trabajar recompensa más que alguien que sepa hacerlo y no quiera hacerlo. Esa persona que viene con ganas desde atrás lo superará. El deporte base y la gente joven demuestran su energía, quieren comerse el mundo. Toda esa gente se merece una oportunidad.

¿Cómo fue el recibimiento al volver a España?

Muy bonito. Entré en el avión y sabían que yo iba así que me metieron en cabina. Un día soñado, veía todas las vistas con un día despejado. El poder ver a tu familia, a toda esa gente que le habías dicho que no a un plan o no habías podido estar cuando lo necesitaban, estaban allí para cuando volvías habiendo cumplido tu sueño. Estos días no he parado, estás paseando la medalla con gusto. Es algo que quieres compartir con todos los vigueses, los gallegos, la gente que ha confiado en mí y me quiere.

El deporte base y la gente joven demuestran su energía, quieren comerse el mundo. Toda esa gente se merece una oportunidad

¿Cómo te sientes ahora mismo?

En una nube. Desde que cruzamos la línea de llegada ha sido una montaña rusa de sentimientos. De repente te das cuenta de que un proyecto personal ha generado emociones y felicidad en muchísima gente. Yo me quedo con eso.

Después de haber participado en tus primeros JJOO, ¿afrontarás las próximas competiciones de manera diferente o tu pensamiento y forma de trabajar seguirá siendo la misma?

Al final todo son experiencias. Estoy seguro de que me va a afectar a la hora de tomar decisiones, de afrontar mi nueva campaña olímpica. A nosotros no pesó el no tener esa experiencia.

Me siento en una nube. Desde que cruzamos la línea de llegada ha sido una montaña rusa de sentimientos

¿Tus próximas competiciones a la vista?

No. Mi vida se acababa el 4 de agosto, y ya llegó, cumplí mi sueño. El 1 de septiembre vuelvo a conectar con el mundo real y empiezo a pensar qué quiero hacer dentro de la campaña olímpica y del mundo de la vela en general. Yo creo que intentaré abarcar un poco más y tocar más palos. Aprvechar este momento para seguir creciendo también.

¿Un sueño que te gustaría cumplir?

Sin duda ser campeón olímpico sería un sueño muy top. En los Juegos vi vencedores y vencidos. Mi sensación fue que del cuatro para atrás no importa mucho el resultado, pero entre el primero y el tercero casi que tampoco. Es el hecho de ser o no ser. Pero si piensas a largo plazo, si ser medallista olímpico ya es brutal, ser campeón olímpico es el as que mata al rey. Y, obviamente, todo deportista quiere ese as.


Andrea Cabanillas Tapia

Soñadora y emocional. Una de mis grandes pasiones es viajar, y así poder descubrir la moda, cultura y estilo de vida de cada rincón del mundo.