No mires arriba es el nuevo bombazo de Netflix y no es de extrañar porque desde que se anunció hace más de un año, todas las miradas estaban puestas en ella. La película está dirigida por Adam McKay (El vicio del poder y La gran apuesta), un director que realizó sus primeras andanzas en Hollywood con comedias absurdas junto a Will Ferrell. Ahora, se ha consolidado como uno de los narradores más mordaces sobre la historia moderna de los Estados Unidos, siempre criticando a su país o poniendo en duda sus principios morales. Acompañan la función uno de los repartos más estelares que pueda imaginarse: Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Jonah Hill, Mark Rylance, Ariana Grande… un sinfín de celebridades. La cinta está repleta de curiosidades, aquí abajo podéis informaros.

Larga espera para ver de nuevo a los actores

Uno de los elementos llamativos es que la mayoría de los actores llevaban tiempo (“mucho tiempo”) sin que les pudiéramos ver en pantalla. Hay que excluir a Thimothée Chamalet, que está hasta en la sopa. Leonardo DiCaprio no aparecía en una película desde la última de Tarantino, Érase una vez en Hollywood, hace más de dos años. Con Jennifer Lawrence sucede lo mismo. Nos preguntábamos donde estaba la actriz, ya que su última aparición fue X-Men: Fenix oscura, hace también más de dos años e interpretando un papel secundario. Lo de Jonah Hill es otro cantar. El actor nominado al Oscar por El lobo de Wall Street no interpretaba un papel importante en pantalla desde 2018 cuando protagonizó la serie Maniac de Netfllix. No mires arriba es un reencuentro con algunos de nuestros actores favoritos.

Improvisación y drogas

La película tiene una enorme cantidad de escenas improvisadas por los actores. Adam McKay es un director conocido por cómo interactúa con sus actores, su método de trabajo es el de lanzar comentarios y estados de ánimo para que los actores reaccionen como puedan. Dejándoles libertad para interactuar desde la posición de los personajes Para calmar un poco los ánimos, Jennifer Lawrence decidió fumar marihuana para relajarse y también para mimetizar a su personaje que estaba bajo los efectos de la droga.

Leonardo DiCaprio dijo lo siguiente del ambiente en el set de rodaje: «Adam nos dio una oportunidad interesante para probar cualquier cosa […] Se hizo a través de muchas improvisaciones diferentes. Hubo muchos actores diferentes que entraron y se les dio rienda suelta para profundizar realmente en sus personajes”.

Pandemia   

La aparición del Covid cambió los planes de la película. Al principio, la cinta iba a ser una producción de Paramount pero finalmente fue vendida a Netflix. El rodaje también se retrasó debido a la pandemia, comenzando en noviembre de 2020. Otra curiosidad es que el pelo largo de Thimothée Chalamet fue una casualidad. Debido al confinamiento, el actor no se cortó el pelo y en una reunión de zoom, el director decidió que el pelo largo de Chalamet encajaba perfectamente con el look de su personaje. Jennifer Lawrence tuvo que rodar sus escenas sin un diente que luego fue solucionado con efectos digitales.

Sátira

La película es una crítica y sátira de la humanidad. Tiene que ver con el mundo en el que vivimos: cómo somos conscientes del límite del planeta, de lo que sufre y sin embargo, continuamos viviendo a un ritmo insostenible. Todos los problemas que existen en la sociedad los evitamos: la pobreza, el cambio climático, las guerras en otros países, la pandemia… Es una película que tiene que ver con la actualidad. Una película que llama “tonta” a la sociedad moderna. Una crítica a los medios de comunicación, a los líderes mundiales, a la mercantilización de la información, a la tecnología, los grandes empresarios, el capitalismo y la población. No queda títere con cabeza.

No os la perdáis, una película para reflexionar y hacer cambiar nuestra forma de vida. Aunque dudo mucho que produzca un cambio real de actitud o de conciencia, incluso si hubiera sido más arriesgada.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?