Fotograma de 'The Crown'

¿Saben los jóvenes españoles de cuantos miembros está formada la Casa Real?, ¿están al tanto sobre el papel de la corona en nuestro país? ‘The Crow’, ‘Un escape real’, ‘Young Royals’, o incluso ‘Elite’, son algunas series y películas que se han convertido en un todo un éxito en las plataformas digitales, gracias a su guiño a la realeza. ¿Pero realmente les interesa a los jóvenes la realeza, o nos encontramos frente a una moda pasajera?

Para poder entender si realmente a los jóvenes españoles les interesa la realeza, tenemos que irnos a legendario concurso infantil, el certamen ¿Qué es un Rey para ti? Un concurso organizado desde hace casi 40 años por la Fundación Institucional Española, con el patrocinio de la Fundación Orange, cuyo objetivo es acercar la figura del Rey y de la corona a los estudiantes de 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria, y  de 1º y 2º de la ESO, matriculados en cualquier centro escolar del territorio español.

En rangos generales,  un niño es incapaz de generar una opinión 100% libre, en la mayoría de ocasiones se sustenta bajo unas bases educativas familiares, e incluso del propio centro escolar. Además, la opinión e interés sobre la corona se base en conocimientos históricos, que por edad los  niños no tienen por qué saber, ya que el contenido histórico que se enseña en estos cursos es bastante breve y resumido. Por lo tanto, este interés infantil por la corona no es 100% real.

“La opinión e interés sobre la corona se base en conocimientos históricos, que por edad los  niños no tienen por qué saber”

#¿Qué pasa con los adolescentes?

Elite la serie que no deja de acumular éxitos de visualizaciones, catalogada para mayores de 13 años,  sorprendía en la última temporada con la incorporación de un heredero directo al trono de un principado del centro de Europa, el príncipe Philipe (Pol Granch). Pero las principales plataformas digitales de streaming llevan años produciendo series y películas sobre la realeza, aunque algunas están basadas en casa reales europeas, y otras son pura ficción, todas tienen un dominador común, el éxito entre el público más joven.

La ficción histórica que recrea una época convulsa, junto a la sátira, el morbo, y el drama es el campo de cultivo perfecto, para aumentar las ganas de los jóvenes espectadores. A los adolescentes, que la serie o película este basada en datos reales y comprobados, en la mayoría de ocasiones no les suele importar demasiado, solo quieren entretenimiento histórico.

“La ficción histórica que recrea una época convulsa, junto a la sátira, el morbo, y el drama es el campo de cultivo perfecto, para aumentar las ganas de los jóvenes espectadores”

#La realidad de los jóvenes

Tras el salto de la adolescencia viene la juventud, una edad más madura y asentada, en la cual han recibido la suficiente información como para crear su propia opinión fundamentada o no sobre la monarquía. En 2020 el instituto demoscópico 40db realizó una encuesta, sobre en caso de realizarse un referéndum entre monarquía y república a quién votarían. Las conclusiones fueron claras, entre los 18 y 24 años, un 54,6% se decantaría por la opción republicana, y el 21,4% lo haría a favor de la monarquía.

“Entre los 18 y 24 años, un 54,6% se decantaría por la opción republicana”

Otra conclusión que se puede obtener con este estudio, es que los jóvenes no entienden la inmunidad real, no creen en las diferencias judiciales que separan al rey del resto de la ciudadanía. Los jóvenes no marcarían ninguna diferencia entre el ejercicio del rey con respecto a otro cargo público.

Por lo tanto, podemos concluir que el aumento del interés idealizado de la familia real va disminuyendo según aumenta la capacidad de decisión de la persona. Además, el interés va cambiando, hemos comprobado que los adolescentes se mueven por el impulso del cotilleo y morbo que pueden acabar generando actitudes de la realeza. En cambio, los jóvenes ponen el foco sobre temas más serios como los judiciales, políticos y económicos.


Olga Juárez

Periodista y documentalista, dispuesta a aceptar nuevos retos y a adaptarme a cualquier cambio que me haga salir de mi zona de confort.