La moda es una herramienta de liberación y en muchas ocasiones una vía de escape. Además, representa como somos en muchos aspectos, sobre todo, en cuanto a nuestra personalidad. La mujer siempre ha sido la gran musa de esta industria y un faro de luz para muchos de nosotros, pero… ¿y los hombres? Sí, contamos con diseñadores, modelos, redactores… aun así, tenemos un grave problema: el rechazo de la nueva masculinidad. Hay un retroceso enorme cuando se tratan temas como el maquillaje en chicos, diseños con plumas y pedrerías al más puro estilo de Palomo Spain o simplemente con el color rosa.

Diseños de Palomo Spain. Fuente: Instagram

Ser original siendo hombre, ¿virtud o pecado?

La nueva masculinidad busca que este tipo de cuestiones queden atrás. Un concepto que lucha por la visibilidad de nuevos órdenes de estilo, dejando atrás el uniforme patrio y sus respectivas ideologías obsoletas. Por desgracia, muy pocos buscan ser diferentes y originales, parece como un rebaño donde un pastor dicta que llevar. Como servidor, me considero la oveja rosa de la familia, como bien dijo Alexander McQueen en su época dorada. Entonces, ¿cómo definimos a este «nuevo» orden»? Como una forma de expresarnos de forma original y sin pensar en el que dirán, llevando la moda hasta nuestro terreno, pero siempre con cabeza y sin ser uno más del rebaño.

Alexander McQueen otoño / invierno 2013. Fuente: Pinterest

El crop top como punto de referencia entre la evolución y el retroceso

Pues diríamos que no, la moda masculina ha tenido muchos avances y retrocesos al mismo tiempo. Esto lo podemos observar con el «crop top». Prenda que nace en los años 80 y 90 en una actividad deportiva: el fútbol americano. Los jugadores de este deporte cortaban las camisetas para enseñar su cuerpo de gimnasio. Esta acción era considerada “muy masculina”, ya que mostraban al mundo lo mucho que trabajaban con su cuerpo. Algunas marcas como Nike se dieron cuenta de esto, y decidieron incluir crop tops masculinos en sus catálogos.

Jugadores de fútbol americano llevando el famoso «crop top. Fuente: Pinterest

Además de los atletas, el crop top tuvo influencia en el cine. Películas como «Rocky III» o «Pesadilla Elm Street» incluyen esta prenda en sus respectivos vestuarios. También, en la pequeña pantalla con Will Smith en “El príncipe de Bel Air”.

nueva masculinidad
Johnny Depp en Pesadilla en Elm Street, 1984. Fuente: Pinterest

Este es el ejemplo más obvio del gran retroceso con respecto a la nueva masculinidad. Actualmente, el crop top se le asocia a los homosexuales y a un público femenino. Otro de los grandes problemas de la sociedad, asociar prendas a la orientación sexual de cada individuo. Por eso, debemos agradecer a figuras tan influyentes como Harry Styles, Thimothée Chalamet, Jared Leto o Marc Jacobs son algunos iconos de estilo que luchan por la visibilización del hombre que se maquilla, se hace la manicura o lleva una falda.

Marcas españolas que apuestan por la nueva masculinidad

Marca España también cuenta con diseñadores que luchan por un hombre que ame este concepto que ha sufrido retrocesos a lo largo de los años. Muchos son los que apuestan por unas prendas masculinas innovadoras y donde la fantasía es la gran virtud de los diseños. Palomo Spain o Carlota Barrera han sido grandes precursores del concepto, llevándolo hasta la cima. Otros, mantienen una estética clásica, pero a la vez rompedora, una especie de ying y yang, es el caso de Duarte o Mans Concept Wear, ambas especializadas en la sastrería. Algunos, van más allá y hacen referencia a críticas sociales como Brain&Beast. Incluso, algunos buscan labrarse un futuro dentro de la moda masculina con prendas atemporales como es el caso de Antonio Marcial.


Diego Rueda

La moda es un arte, es un concepto que define mis emociones, mi personalidad y mi día a día. Escribir sobre moda masculina, nuevo órdenes para el hombre y pasarelas son algunos de los temas que más me apasionan. CONTACTO: diegorueda.18@campuscamara.es