Durante dos días se representa en el Teatro Galileo de Madrid una obra muy especial: ‘Nunca pasa nada’. Nando López ha sido el encargado de la dramaturgia, mientras que la dirección ha estado en manos de Eva Egido Leiva. Ambos han formado un buenísimo equipo, ofreciendo una bonita obra de teatro. Los actores que han dado vida a ‘Nunca pasa nada’ han sido Ángela Arellano, María Andrés, Sara Jiménez, Kevin Medina, Cristina Lladosa, Jorge Salvador, Iván Sánchez y Jaime Valero.


‘Nunca pasa nada nada’ es un proyecto teatral protagonizado por ocho jóvenes actores de entre 18 y 24 años. La obra se presenta como una experiencia de crecimiento y formación profesional desde la práctica sobre el escenario. Así, en ‘Nunca pasa nada’, podrán consolidarse como profesionales de las artes escénicas. Sin embargo, estos jóvenes muestran unas buenísimas dotes de interpretación y nadie diría que todavía tienen que consolidarse.


Una de las claves de ‘Nunca pasa nada’ es precisamente esto. Los protagonistas son rostros jóvenes y hasta ahora desconocidos que están dispuestos a demostrar todo su talento sobre el escenario. De esta forma, ‘Nunca pasa nada’ promueve algo muy importante y necesario: la incorporación de los públicos jóvenes al teatro. Y también la sensibilización de la sociedad ante las dificultades, las inquietudes y las problemáticas de la adolescencia.


Un fin de semana en el que aparentemente no pasó nada en especial pero que cambió sus vidas para siempre. A partir de esos dos días, nada volvió a ser como antes. En ‘Nunca pasa nada’ un grupo de amigos decide irse a una casa rural buscando unos días de desconexión del mundo exterior. Pero esto no es fácil cuando arrastras traumas del pasado, escondes secretos y has callado mucho durante un tiempo.

Ocho amigos que acaban de llegar a los veinte. Un fin de semana. Una casa rural sin cobertura. Y un río (un momento, ¿había un río?). En sus maletas, alguna herida reciente, proyectos por empezar, un buen puñado de likes, deseos, confidencias, baterías portátiles, frustraciones… Y muchas ganas de todo. Y muchas ganas de nada. El ahora del recuerdo. El ayer de la vivencia. Un viaje (emocional) en el que no pasó nada pero que lo cambió todo.

Los amigos de ‘Nunca pasa nada’ podríamos ser cualquiera de nosotros en algún momento de nuestra vida. Todos hemos tenido problemas alguna vez con nuestros amigos. Cosas que no hemos dicho por miedo al qué dirán y a las reacciones ajenas. En ‘Nunca pasa nada’ una simple chispa puede incendiarlo todo y una vez que empieza, ya no hay quién lo pare. ¿Puede realmente la amistad con todo? Una obra cerca que en escenas rompe la cuarta pared con el espectador siendo más real y natural.


El texto de Nando López es muy actual, directo y con muchos buenos matices. Por su parte, la dirección de Eva Egido Leiva de este grupo de jóvenes actores también es muy destacable. Asimismo, hablar también de la iluminación y la música de la que se ha encargado Rubén Vejabalbán. Como resultado de todo esto, ‘Nunca pasa nada’ es una buena obra para entretenerse y disfrutar del teatro. Un trabajo hecho con mucha ilusión y con muy buenas intenciones.


Paloma Arwen