La moda es cíclica. Cambiante. Sorprendente y la herramienta perfecta para llevar a cabo pasos agigantados que supongan un antes y un después en la industria fashionista de todo el mundo. Y de hecho, así está siendo. Porque desde 2019, el mundo de las pasarelas – incluyendo el front row-, no solo ha sorprendido a los de fuera, sino también a los de dentro.

Todo comenzó con el nombramiento de Tom Ford como presidente del CFDA (Consejo de Diseñadores de Moda Americanos). ¿Una de sus primeras acciones? Reducir el calendario. ¿La razón? Digamos que las semanas de la moda se plantean su presencia, del elitismo glamuroso hasta la practicidad de un negocio (que funcione, está claro).

Pero esto es así, porque ni el comercio minorista, ni el editorial – ni mucho menos el de compradores-, tiene presupuesto para hospedarse 8 noches en Nueva York, Milán, Londres o París.

Aunque ese solo ha sido el principio de todo. Actualmente, el mundo de los focos y de los aplausos ha proseguido con cuatro grandes cambios que han dejado en evidencia su fiel compromiso a mostrarse abierto a una nueva era: integración, evolución como imagen de marca, sostenibilidad e inversión internacional. Y en esto las nuevas generaciones han tenido (casi) todo que ver.

Las semanas de la moda se plantean su presencia, del elitismo glamuroso hasta la practicidad de un negocio (que funcione, está claro)

Integración

Antes de la semana de la moda de Nueva York Primavera/Verano ‘20, el CFDA emitió una carta abierta pidiendo a las marcas que «promuevan la diversidad y la inclusión, dentro y fuera de la pasarela». ¿El resultado? Buena publicidad. Los shows Primavera/Verano ‘20 en Nueva York se incluyeron en el Informe de Diversidad de The Fashion Spot por su diversidad racial, de tamaño y de género. Toma ya.

Entre las marcas destacadas, Tommy Hilfiger x Zendaya sobresalió frente a todas las demás. El 63,3% de los medios habló de dicha colaboración. Y Londres también, pero a su manera, porque de los influencers invitados al show, las que tuvieron más eco fueron dos drags queen (sentadas en front row): Miss Fame y Aquaria, y el dineral que consiguieron según el Media Impact Value, unalgoritmo patentado por Launchmetrics para medir el impacto de apariciones, es para caerse para atrás.

Tommy Hilfiger y Zendaya en la clausura de su desfile.

Miss Fame consiguió 319.000 dólares con 10 publicaciones y Aquaria la friolera cantidad de 207.000 dólares con tan solo 2 menciones. Lo sé, ahora mismo yo también me planteo qué es lo que estoy haciendo con mi vida, pero lo importante aquí es que, al adoptar y promover activamente la diversidad dentro y fuera de la pasarela, las casas de moda forjaron su autenticidad y compromiso ante la opinión pública, y a pesar todo se reduce a un buen uso del marketing, el impacto es positivo.

Al adoptar y promover activamente la diversidad dentro y fuera de la pasarela, las casas de moda forjaron su autenticidad y compromiso ante la opinión pública

No obstante, siempre es alentador apreciar cierto aumento de inclusión de diversidad en la raza, la talla, la edad y el género dentro de los desfiles de moda. Porque si algo está claro, es que el consumidor de hoy en día quiere transparencia y busca conectarse con marcas que comparten los mismos valores que ellos. Algo que las generaciones anteriores, como la Generación X, no exigía con tanta fuerza. Al ser más inclusivos en sus acciones, las marcas pueden resonar de manera más fuerte con estas nuevas audiencias y, a cambio, aumentar su cuota de mercado. Maldita generación Z, ¿eh? Para que luego digan que los jóvenes no estamos cambiando el mundo.

La evolución del front row

El front row, la idílica aspiración de los becarios de moda porque, aunque Andrea en ‘El diablo de Prada’ no tenía aspiraciones fashionistas, Emily y su vestido de Valentino, sí. Y que te coloquen en el front row, o lo que es lo mismo, en la primera fila de un desfile, es algo MUY significativo. ¿La razón? Respeto, interés y admiración. Si estás sentado ahí, significa que la marca te conoce y que, por alguna extraña razón, le interesa/beneficia que estés a la vista de todos.

Por tanto, y una vez sabiendo esto, llama la atención el hecho de que, si ahora observamos (detenidamente) cualquiera de las ‘cuatro grandes’ semanas de la moda con los ojos de hace 10 años, veríamos un tipo de aficionado a la moda completamente diferente al que podríamos encontrar hoy. Si el público o las tendencias cambian, el front row también.

Y si bien la voz de los medios todavía tiene fortaleza durante las semanas de la moda, las personas influyentes demuestran ser cada vez más valiosas. Durante la temporada Otoño/Invierno ‘19, el 90% fueron Influencers, mientras que durante la temporada Primavera/Verano ‘20, el 100% de las principales publicaciones sociales fueron por influencers o celebridades.

Los nuevos apuestan por los nuevos, pero, ante todo, saben apreciar el trabajo bien hecho

Y no solo eso, sino que actualmente la mirada de “las jóvenes promesas” tiene más y más cabida, y en esto tiene que ver mucho las redes sociales. Los nuevos apuestan por los nuevos, pero, ante todo, saben apreciar el trabajo bien hecho. Confían en sus valores y exigen que las marcas se adapten a los nuevos tiempos sin renunciar al diseño ni a la calidad. ¿Pero hay trato? Como en cualquier sitio.

A cambio, demuestran compromiso y fidelidad respaldando a dichas marcas, vistiendo con su ropa en la calle, grabándose a sí mismos recomendando sus productos y hablando de los maravillosos que son. ¿Son fiables? Completamente, porque la razón es evidente: son sangre fresca y sus carreras están dedicadas a la pasión y al interés con el que viven y crean contenidos de moda. Y esto poca gente veterana lo tiene ya, salvo alguna excepción, claro.

Sin embargo, y sea como fuere, eso ha sido una de las múltiples razones que ha llevado a que el front row y el sitting sea cada vez menos elitista. Ya no importa (o no debería importar) tanto el nombre, sino más el intelecto y el trabajo demostrable, materializado en publicaciones, post o en lo que sea. Es un trato justo, y también ley de vida. Carcas fuera, nuevos dentro.

Sostenibilidad

Y si alguien no se la plantea, quizás debería abandonar o pedir la jubilación anticipada. Porque el futuro de la moda y del mundo en general reside en esta idea. Ya no existe la posibilidad de que sea una tendencia; porque nuestro propio futuro nos ha demostrado que, o cambiamos los modelos de producción y de consumo, o el mundo se va a la mierda.

Así que, sí; las nuevas generaciones tienen una gran fijación por los valores sostenibles de las marcas, y les da igual el legado. Saben que pueden hacerlo, y el mejor ejemplo para demostrarlo es el caso de Stella McCartney, quien, por cierto, ahora vive su mejor momento en ventas. Tomen nota.

Porque Diana Verde Nieto, co-funder y CEO de Positive Luxury lo dice alto y claro: «La Generación Z y las posteriores no tolerarán afirmaciones sin fundamento, y boicotearán una marca si sienten que sus valores están desalineados con los suyos. Por eso siempre les digo a los CEO que cuenten con un Millennial y Gen Z en su junta directiva. A veces es un poco difícil escuchar esas duras verdades, pero al final, vale la pena”.

Campaña de Stella McCartney a favor de la sostenibilidad.

Generando impacto

En nuevas regiones – y también en las economías de moda. Las nuevas generaciones están dispuestas a invertir de un 15 a un 30% más en moda si las prendas son de calidad. Se preveé una reducción considerable del comercio low cost que, aunque sirvió en su momento para democratizar la moda, la masividad de los últimos tiempos ha despertado conciencia en la población. ¿Eso quiere decir que desaparecerá? En absoluto, pero en vez de comprar 10 camisetas, quizás compran 5, y ojalá que 3.

Además, las marcas también han llevado grandes cambios en la escena internacional. Porque el futuro de la moda reside en las economías que viven el mejor momento, como en las del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), quienes se convertirán en el 40% del PIB internacional, según las predicciones de Launchmetrics para el año 2050. Y no es algo tan raro teniendo en cuenta que solo este año, China es responsable del «70 por ciento de la expansión en el segmento de lujo».

La moda hoy en día sigue siendo un sector que prospera en la evolución de la expresión y que emerge con nuevos objetivos inspirados en la sociedad

Sea como fuere, lo que está claro es que la moda debe evolucionar y eso es lo que está haciendo. ¿Terminan aquí los cambios? Claro que no. Todo forma parte de las conversaciones más importantes que configuran la industria de la moda hoy en día, influenciadas por el marketing y por la mente austera y poco atrevida de algunos de los encargados de tomas de decisiones.

No obstante, siempre hay luz al final del túnel – y esta vez tampoco iba a ser diferente porque la moda hoy en día sigue siendo un sector que prospera en la evolución de la expresión y que emerge con nuevos objetivos inspirados en la sociedad. Por eso es primordial que abran los ojos y se dejen aconsejar por nuevas voces. Con el único objetivo recopilar información que les aporte algo de valor. Total, ¿qué pueden perder?


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".