En tiempos de pandemia, en momentos donde la libertad es menos libertad, donde la gente te mira con rechazo y desconfía porque tiene miedo, los teatros se convierten en nuestro refugio favorito. Así, y con el toque de chispa y de humor típico de Carlos Latre, llega al EDP de Gran Vía, One Man Show.

«¿Bien? Pero no mintáis, no estamos bien». Carlos Latre es sincero. «Solo hay más que veros», se refiere a las mascarillas. Sin trampa, ni cartón y mucho menos maquillaje. La actualidad es la que es, y lejos de encubrirla, el imitador es claro con la realidad que nos acontece. Por eso da las gracias en repetidas ocasiones: a su equipo, al público y a toda la gente que ha hecho posible que One Man Show se represente de nuevo.

Así, y en tan solo 75 minutos, Carlos Latre ha sido capaz de montar un espectáculo con más de 100 imitaciones: Leo Messi, Boris Izaguirre, El Profesor, Àngel Llàcer… Y personajes tan mediáticos como Jorge Javier Vázquez o Fernando Simón, entre otros. Todo ello en un guion que no desentona, con actuaciones musicales (que se note Tú Cara Me Suena) y mensajes subliminales en forma de toques ácidos pero llenos de humor.

Lo mejor es la reacción del patio de butacas. Ver cómo se divierten, como conectan y cómo empatizan con el momento no tiene precio. Porque aunque sea por un instante, te olvidas de que fuera el mundo es un caos. En el EDP de Gran Vía, gracias a Carlos Latre y One Man Show, el público disfruta y pasa un buen rato. No están bailando, no están bebiendo, guardan la distancia de seguridad, están seguros, y se lo están pasando bien.

Por eso me parece importante recalcar la importancia de la cultura en estos momentos. Lo mucho que nos necesita y lo mucho que nos puede dar. Porque mejor reír que llorar, y si es con Carlos Latre y One Man Show, pues mira, chica, muchísimo mejor. Porque aburrirte no te vas a aburrir, eso seguro.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".