Trabajadora, constante y una mujer todoterreno. Paloma Suárez nunca se planteó dedicar su vida a la moda, pero cuando recibes la llamada, es imposible decir que no. Y hoy, en primera persona, nos cuenta toda su historia.

Yo soy… 

Lo que queda de esa niña que pintaba zapatos con doce años. La verdad es que mi historia ha ido tropezando de casualidad en casualidad. Pero eso me ha llevado a ser quien soy – y eso no lo cambiaría por nada. Paloma Suárez es una diseñadora llena de luz y de ganas de expresar en sus colecciones todo lo que lleva dentro.

Paloma Suárez…

El reflejo de lo que soy. La primera vez que desfilé tenía 22 años y lo recuerdo como el segundo día mejor de mi vida. Fue algo increíble porque la energía fue brutal, tenía muchas inseguridades. La razón es simple: había trabajado entre bambalinas y sabía qué era estar ahí. Me sentía pequeña en cuanto a la infraestructura de los demás. Pero cuando salí, jamás se me olvidará, porque me sentí muy especial…

Lo mejor es que fue una de las colecciones que más he vendido. Técnicamente no era perfecta, pero era de verdad y eso es lo que la gente quiere y lo que compra. Desde entonces he trabajado con ese mismo sentimiento

Ante todo…

Pienso que se fabrican cosas que no son necesarias. Por eso, yo tomé la decisión de confeccionar solo bajo pedido. Así, se consume de forma sostenible. Lo malo es que es únicamente un modelo de negocio para aquellas empresas que no tienen una distribución masiva. Aunque quizás sea algo que nos deberíamos plantear.

Eso y educar a la sociedad, porque las camisetas que cuestan tres euros son una falta de respeto humana y medioambiental. Deberíamos enseñar a la población que, con buenas prendas, también se puede ser una fashion victim. Porque la tendencia y el estilo lo pone la persona. Por eso, en Paloma Suárez, lo que nos importa es crear prendas con contenido.

Nuestra apuesta es…

Con todos mis respetos a quienes han marcado un antes y un después en la industria de la moda, nuestra visión es mucho más global. Simplemente porque tenemos más información y disponemos del desarrollo de materiales diferentes, de fibras textiles… Ahora podemos combinar moda y tecnología; y eso es lo que estamos haciendo. Somos más flexibles, más frescos y seguimos teniendo esa vocación y esas ganas del buen hacer.

Mi objetivo…

Nunca fue vestir a Beyoncé. Ni siquiera la moda, pero he acabado formando parte de ella. Por eso siempre digo que la moda es como una droga. Te engancha, y cuando quieres dejarlo, te das cuenta de que no puedes. Destacar en esto es muy difícil, y más ganarte el respeto de la gente. Pero este mundo tiene algo que hace que siempre quieras crear más.

Por tanto, soy de las que piensan que tienes que nacer con ello. Yo sentía que estaba en medio de la nada, que hacía muchas cosas y que con todo me sentía bien. Ahora sé qué puedo aportar en el mundo, ahora tengo un motivo por el cuál vivir… La moda.