Pensamientos Intrusivos

Los pensamientos intrusivos son el miedo que acecha, el tiempo que se escapa, el futuro indeseable (e incierto) que imaginas. Son el reflejo que te enseña una y otra vez de lo peor que hay en ti, son todo lo que no quieres que suceda. Los pensamientos intrusivos te absorben, te devoran poco a poco. Como cuando escuchas una canción de Michael Bolton en un halo de desvanecimiento. En definitiva, Los pensamientos intrusivos pueden convertirse en tu peor enemigo, por eso te contamos cómo puedes acabar con ellos.

La sociedad (por fin) ha dado el paso de comenzar a normalizar las enfermedades y desórdenes mentales. Ya no resulta extraño escuchar que tu amigo padece ansiedad, o que tu mejor amiga lleva un año con depresión. Tampoco atormenta oir que alguien que conoces desde la infancia padece un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Y con la pandemia las visitas al psicólogo y las urgencias psiquiátricas han aumentado en un 50% en jóvenes por lo que es muy probable que esta generación entre en los llamados “nuevos locos años 20”. Pero eso, urbanitas, es otra historia. Como hoy hablaremos de los pensamientos intrusivos (y cómo acabar con ellos), para poder escribir este artículo he contado con la experiencia de la psicóloga Marta Toledano, especialista en atención a personas con trastorno mental grave. 

#Pensamientos intrusivos: ¿los padezco? 

Lo cierto es que no es nada sencillo descifrar si lo que padecemos son pensamientos intrusivos o no (o eso creemos). Leemos tantas cosas al día y se habla tanto, sin saber, sobre este tema que podemos creer que no los sufrimos cuando realmente sí. ¿La clave? El control. “El factor control, estamos acostumbradas a pensar que podemos controlarlo todo, y cuando alguna cosa se escapa de nosotros no toleramos la incertidumbre nos contaba Marta Toledano, psicológa. De esta manera, tendemos a fustigarnos cuando somos incapaces de controlar algo.

“Cuando alguna cosa escapa de nosotros, no toleramos la incertidumbre”

Realmente los pensamientos intrusivos no tienen que ver con una temática en especial, es decir, con tal de ser un pensamiento negativo y recurrente puede considerarse intensivo. Sobretodo, con lo que más tiene que ver y donde entra el problema es la forma en la que nos los tomamos. Dos personas pueden tener el mismo pensamiento y a que a una de ellas no le afecte en absoluto mientras que a la otra persona sí. “A la persona a la que le afecta le infiere en su calidad de vida, sobretodo en el día a día”, afirmaba Marta Toledano.

#¿Cómo acabo con ellos?

Lo primero es el diagnóstico, es decir, saber que hay pensamientos intrusivos en nuestra cabeza y que repercuten en cómo actuamos. “Cuando identificamos lo que nos ocurre, tenemos algo mas de control sobre nuestras emociones y pensamientos, información en definitiva sobre lo que nos lleva atormentando un tiempo”, añadía Marta Toledano.

“Cuando identificamos lo que nos ocurre, tenemos algo más de control sobre nuestras emociones y pensamientos”

Una de las grandes ayudas que nos propone la psicóloga es asistir a terapia de grupo. Es importante saber escuchar a otras personas y salir de nosotros mismos. ¿Qué le diríamos a esa persona? Seguramente actuaríamos de una manera completamente diferente a como actuamos con nosotros mismos. Ejemplo: cuando una amiga te cuenta que ha hecho algo mal en el trabajo, seguramente tú le dirías que no está todo perdido, que seguramente sea un problema menor y que tiene fácil solución. En cambio, cuando nos sucede a nosotros tendemos a pensar que somos inútiles y nos castigamos. Por esta razón, es importante ver los pensamientos de otras personas, verlos desde fuera y aprender que el consejo que le daríamos a la otra persona es lo que deberíamos decirnos a nosotros.

ATENCIÓN. No hay que luchar contra los pensamientos intrusivos. “Cuanto mas intentemos luchar contra pensamientos intrusivos y recurrentes, más malestar nos generaran puesto que continúan ahí, mayor atención les ponemos y mayor interferencia en nuestra vida”, recurría Marta Toledano.

“Cuanto mas intentemos luchar contra pensamientos intrusivos y recurrentes, más malestar nos generaran”

#Entonces, ¿qué solución hay?

Una de las técnicas que nos proponía Marta Toledano y que, es una de las que en el mundo de la psicología ahora más se conocen es el mindfullness, la relajación y/o la meditación, es decir, aprender a estar en el momento presente, y esto es cuestión de un entrenamiento diario. Un elemento fundamental en este mindfulness es la atención, y aprender a saber dirigirla, como un foco de luz.

También podríamos intentar aplazar el pensamiento a un momento del día, es decir, no dejar que el pensamiento paralice toda nuestra actividad. Marta Toledano nos proponía ayudarnos de una alarma que nos ayude a salir de ese espacio.

Otra terapia que funciona es escribir nuestras reflexiones y conocer un poco más allá de donde viene y en que nos afecta este tipo de pensamientos.

Por último, el ejercicio físico diario, puede ser de utilidad para descargar energía. “Es importante tener un abanico de actividades gratificantes a las que poder recurrir cuando aparezcan estos pensamientos”, finalizaba Marta Toledano, psicóloga especialista en Psicología General Sanitaria.


Candela Jiménez

Periodista y adicta a la información internacional. Mi mente se evade muchas veces en la ficción, los idiomas, la cultura y la historia. Aunque mi ilusión es contar lo que sucede dentro de las fronteras de nuestro planeta, tengo una eterna ambición que reside en los negocios, el emprendimiento y el liderazgo.