Fotógrafo: Gonzalo Sanguinetti

Pere Vallribera se dio cuenta de que la interpretación podía ser su trabajo cuando era un adolescente. Empezó a interesarse por el mundo del teatro y a recibir clases en diferentes escuelas. Pere Vallribera ha actuado sobre todo en el teatro. Hasta ahora, cuando podemos ver a Pere Vallribera en ‘Merlí Sapere Aude’. El actor interpreta a Biel, un estudiante universitario de Filosofía. Movistar+ acaba de estrenar la segunda temporada y hemos podido hablar con Pere Vallribera sobre la evolución de su personaje y de la ficción.

Fotógrafo: Gonzalo Sanguinetti
Fotógrafo: Gonzalo Sanguinetti

¿Cómo apareció la interpretación en tu vida?

La verdad es que fue algo que nació un poco de la curiosidad. Me acuerdo de que bueno, siempre me había gustado imitar personajes con mis compañeros, a profesores o así cuando era más pequeño. Y no sé, eso me gustaba pero nunca había pensado que podía ser una profesión. Si que me acuerdo de que estaba viendo una vez unos premios de cine y me pregunté que qué había detrás de todo aquel glamour, por qué se tenía que dar premios a esas personas por hacer su trabajo. Me entró mucha curiosidad sobre cuál era este trabajo. Entonces empecé a investigar y me apunté a una escuela de teatro en verano, como un intensivo.

Empecé a actuar en las improvisaciones y descubrí un mundo que me quedé enamorado, fue un flechazo de realmente darme cuenta de que aquello me daba la vida y quería hacer eso. Lo tuve muy claro desde aquel momento, con 12 o 13 años. A partir de aquel momento decidí que seguiría con mis estudios obligatorios pero que lo que quería hacer era eso. Así fue a diferentes escuelas de interpretación que había por Barcelona. Solo yendo un día a la semana no tenía  suficiente, tenía que ir más días, a más sitios y aprender cosas distintas. El teatro de repente significaba una cosa infinita. A parte de que podía ser cualquier persona, había mil métodos y ejercicios posibles. Cada clase era distinta, ibas ahí y no sabías lo que iba a pasar; era muy emocionante. Eso me gusta mucho de la interpretación realmente.

Fue un flechazo realmente darme cuenta de que aquello me daba la vida y quería hacer eso

¿Qué es para ti lo más difícil de la profesión?

Yo creo que realmente lo más difícil es encontrar cuáles son es decir en una situación concreta en la que sitúan a tu personaje, qué es todo lo que está viviendo el personaje en aquel momento, cómo hacer compatible todas las emociones o pensamientos o impulsos que pueda tener tu personaje en ese momento. Por ejemplo si tu personaje viene de discutir con una persona pero de repente se encuentra que hay un cadáver en su casa y no sabe qué hacer. Todo eso tienes que naturalizarlo de alguna forma y son cosas que tú no has vivido nunca. Bueno, la mayoría de las cosas, por suerte porque acostumbran a ser cosas muy catastróficas. Yo por ejemplo estaba viendo ayer la película de la piel que habito de Almodóvar y claro un poco también es eso cómo lo haces para vivir lo que pueda vivir esta persona que la secuestran y le cambian el sexo y todo. creo que eso es lo difícil, que realmente encuentres esa naturalidad para que la gente se lo crea. Para que no te vean actuando realmente supongo que ahí está la gracia, hay mil métodos y cada uno cogerá el que le vaya bien.

Has dicho que te fijaste en unos premios, además de esto tan genérico ¿has tenido algún referente?

Sí es verdad que esa cosa de hacer el payaso que siempre me había gustado yo lo relacionaba bastante con un programa de TV3 que es Polonia de sátira política. Este programa empezó en 2007 hace muchos años y me gustaba muchísimo. Me parecía muy divertido. El hecho de imitar a alguien te da un poco esa técnica y metodología para entender a la otra persona. Eso es algo que a mí me interesa muchísimo del teatro y la interpretación. Entender como funciona tu personaje y cuáles son sus rasgos. Con la imitación es imprescindible porque tienes que exagerar los rasgos de alguien que ya has conocido. Eso me gustaba mucho también porque quizás con un profesor todos tenemos bastante claro sus gestos o coletillas para imitarlos. Eso me parecía muy guay, abría toda una técnica. Fue uno de mis primeros referentes. También siempre me había gustado ir al teatro. Mi familia es de Mataró, al lado de Barcelona, y siempre íbamos -y aún vamos- a ver los Pastorets. Es una representación muy típica de Cataluña en Navidad. Es una obra de teatro que trata del nacimiento de Jesús y todas las aventuras que viven los pastores por Belén cuando van a ver a Jesús. Me gustaba mucho esa vivencia también del teatro como algo comunitario. Creo que es algo que me interesa mucho del teatro, es algo que se reúne toda la gente en una sala y empiezan a contar algo de su vida en común. El hecho del bien y el mal en la religión o el humor que puede haber en estos personajes más populares. Toda esta sensación también me gustaba mucho, de comunidad.

El primer papel principal que has interpretado ha sido en ‘Merlí Sapere Aude’ ¿cómo te llegó el proyecto? Porque imagino que la serie ya la conocías

Sí, la serie la conocía y de hecho la seguí paralelamente a mi vida. Cuando yo estaba haciendo bachillerato la serie pasaba en bachillerato. La seguí de forma natural. Estaba en mi escuela de teatro y en la pared había un ahoja que ponía “casting BCN mandar currículum”. Como tantos otros castings que no te ponen ninguna información. Lo mandé y me enviaron una separata del texto. Vi que era en catalán y me resultó extraño porque en general si no es de TV3 no se hace nada en catalán y no ponía TV3. Entonces bueno me lo aprendí igualmente porque es lo que tenemos que hacer para ver qué tenemos que hacer con el texto en el casting. Cuando fui al casting le pregunté al compañero de escena si sabía para qué serie o película era. Me dijo “Ah ¿no lo sabes? Es ‘Merlí’”. Me resultó un poco raro realmente pero yo contento obviamente. Lo hice y la verdad es que estuve muy tranquilo, muy contento. Finalmente mira, hubo conexión, me volvieron a llamar para una segunda, tercera, cuarta… iban probando combinaciones de personajes.

Yo creo que lo tenían bastante decidido que iba a ser yo pero no me lo confirmaban. Simplemente me iban diciendo que ya me dirían. Yo ahí aguantando hasta que al final me confirmaron y estuve super contento. En todo momento me lo tomé como un trabajo y no como algo tipo fenómeno fan. Yo sabía que había tenido mucho éxito la serie pero si es verdad que mi visión del trabajo es que es una profesión. Nos gusta porque nos gusta hacer la profesión, no pavonearnos, la fama y todo esto, cosa que hablo por mí. A mí de verdad que nunca me lo tomé como algo así, pensando que iba a ser un bombazo. Simplemente ganas de trabajar, de poder hacer un personaje y así lo hice. Me lo tomé como un aprendizaje porque realmente como trabajo de audiovisual había hecho más bien poco, menos que teatro. Esos dos años me los tomé como aprender el máximo posible de toda esa gente que había ahí. había gente con muchísima experiencia, tanto actores como cámaras y todos. Me lo tomé casi como un máster pagado. Al final acabé aprendiendo y el director me dijo que estaba contento. Se trata de ir salvando los problemas que te surgen diariamente y que yo creo que esa es la gracia de ir aprendiendo. Aprender a resolver problemas que te vas encontrando. Ya no es el trabajo de actor de cómo interpreto esto, cómo me concentro sino cómo interpreto esto con todos los condicionantes: que estés en la calle llena de gente y haya que rodar justo cuando el semáforo esté en verde…. Eso que me volvía muy loco y aún ahora me parece asi pero acabó saliendo.

Seguí ‘Merlí’ paralelamente a mi vida

Fotógrafo: Gonzalo Sanguinetti

Es cierto que no sabías demasiado del proyecto, pero ¿qué fue lo que más te atrajo en un primer momento?

La cosa era que a ver, como era una serie, el hecho de saber que no era de TV3 que no era la típica serie que siempre hacen a mediodía. La serie del almuerzo de después de la comida, la diaria. A mí esto no me llama mucho como actor. Al saber que no era este tipo de series me dieron ganas de saber más. Además también es verdad que aún Netflix no había explotado tanto entonces no sabía si era ese tipo de series. El hecho de que fuera en catalán también me sorprendió bastante pero no sabía nada de la trama tampoco. Era un simple diálogo entre Biel y Ray, que tampoco era Biel en ese momento.

Háblanos un poco de tu personaje y de la relación que tiene con el protagonista Pol

Yo creo que cada personaje juega un papel dentro del grupo. En este caso como es una ficción de ocho capítulos las cosas tienen que estar mucho más marcadas, no como en la vida real que todo es más complejo. Si es verdad que así a grandes rasgos Biel es el que marca esa continuidad del bachillerato un poco. Es decir, es como la parte más inmadura en ese sentido. No ha hecho ese cambio, ese paso a la vida universitaria. Y realmente creo que eso es lo interesante, el hecho de que no esté preparado del todo para la vida universitaria le hace un personaje bastante cómico. E incluso también esa cosa entrañable de una persona que es un poco vulnerable y está un poco a la deriva. En ese sentido también me gusta interpretarlo porque es un personaje que tiende a ser querido, no como pasa con otros personajes que son más fríos o complicados y cuesta más empatizar. En el caso e Biel todo el mundo se puede sentir identificado. Empieza desde un punto tan inocente e idealista de la vida que es muy fácil darse este ostión, que es un placer interpretarlo. Este cambio abrupto que pasa cuando pasas a la universidad y te das cuenta de que ya no es obligatorio estudiar y es algo que depende más de ti. Te encuentras un poco solo ahí. eso me parece chulo.

¿Cómo ha sido su evolución en esta segunda temporada?

En esta temporada se da esta evolución que es natural que es la de pasar un poco a la acción. En el primer momento creo que no entiende muy bien las dinámicas. Va muy feliz por así decirlo y se da un poco de bruces a nivel de estudios. Primero porque no acaba de entender muy bien la dinámica universitaria en la que tienes que ser más proactivo; es algo más completo. En la carrera de filosofía es así, te piden que tienes que pensar por ti mismo. En otros cursos como bachillerato hay una fórmula, algo más fácil y esquematizado, pero aquí no. Tienes que demostrar que has hecho el ejercicio pensando y lo has entendido bien. Eso es lo que a Biel le cuesta un poco, que es todo muy abstracto. En esta segunda temporada se da cuenta de que tiene que empezar a ser más proactivo. Se pone las pilas, empieza a estudiar más y se hace cargo de la liga de debate.

Eso va a ser uno de los conflictos con Pol. Pol siempre ha sido tal y como o trabajado yo y con Carlos en los ensayos era un poco una relación de hermano mayor la de Pol con Biel. En el sentido en el que Pol siempre muestra una superioridad. Yo creo que a Biel no le parece mal, no lo siente como algo invasivo, acepta que son cosas distintas y que cada uno tiene su energía sin entrar en conflicto en ningún momento; juegan en mundo distintos. En la segunda yo creo que hay un choque porque están en el mismo ámbito, de repente Pol ve que Biel por ejemplo está ganándose la confianza de Bolaño. En el cuarto capítulo Biel expone toda una teoría de ética a ver a quién se tendría que salvar primero, si a un enfermo o ladrón. Y como a Bolaño le parece interesante, Pol se da cuenta de que Biel le está pisando los talones. Con lo de la liga de debate igual, por eso se la quita realmente. Yo creo que es una cuestión de celos por parte de Pol. Pero después vamos a ver cómo le ofrece colaborar y Biel acepta. Así que también entiendo que Biel lo que quiere es que se respete su espacio. No es tanto una cuestión de protagonismo, sino de querer su espacio.

En esta segunda temporada Biel se pone las pilas

¿Qué puede esperar el público de los nuevos capítulos? Que quedan

Yo creo que puede esperar un poco más de este sabor a final. Yo creo que esto sí es necesario, es ir asumiendo que esta historia se está acabando y que los personajes van llegando todos a un punto. Aunque obviamente como cualquier ficción se trata solo de una parte de la vida de unos personajes, no vamos a verla toda. Vamos a ver su etapa en la universidad, no como mueren de viejos. La idea es ver hasta dónde llegan estos personajes y yo creo que al público le va a gustar. Es bastante emocional todo y muy bonito lo que se dice y las reflexiones que se hacen. Vamos a ver también cómo Pol acaba de gestionar todo su conflicto, que no es poco.


Paloma Arwen