‘Alba’ se estrena el próximo 28 de marzo en AtresPlayer Premium. Este drama emocional está protagonizado por Elena Rivera, Eric Masip, Pol Hermoso, Álvaro Rico y Jason Fernández. Se trata de una serie basada en la exitosa novela turca ‘Fatmagül’. Alba es una joven sin miedo. Sin embargo, tras volver a su pueblo por vacaciones, una prometedora noche de fiesta se tiñe de tragedia cuando un grupo de chicos la agrede sexualmente. Al día siguiente, se despierta desnuda en la playa. Hemos estado hablando con Pol Hermoso sobre su personaje en ‘Alba’, la importancia de los temas que trata y lo necesaria que es una serie como esta actualmente. Esto es todo lo que nos ha contado el actor de su carrera y su paso por ‘Alba’.

Fotógrafa: Anna Senan

¿En qué momento te diste cuenta de que querías dedicarte a la interpretación de manera profesional?

Yo nunca tuve digamos la revelación o la iluminación de tener que decidir un día. Eso de acabar el colegio y pensar qué hago, cuál es mi vocación. Ni el día que me iluminé y dije que quería ser actor, para nada. Yo empecé haciendo extraescolares de teatro cuando era pequeño entonces es algo que me ha ido acompañando, como el que se apunta a baloncesto. Es algo que yo empecé haciendo como hobby y poco a poco me fueron saliendo proyectos y trabajos. Yo en ese momento no era casi ni consciente de que eran trabajos. Y cuando me fui haciendo mayor la decisión fue más una cosa de quiero seguir haciendo esto, me llena y me gusta. Ya tengo un pie más o menos puesto, sé de qué va la profesión, tengo formación ya hecha. Entonces siempre ha sido una cosa de querer seguir y hasta el día de hoy. Sí que es verdad que cuando acabé el colegio a veces dudas un poquito pero como yo tenía ya proyectos y cositas nunca tuve que decidirlo en sí. Fue que me llenaba y me gustaba y seguí para adelante haciendo cosas.

¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión?

Al final lo que más nos gusta es poder contar historias. Es un trabajo que cada día es distinto. Trabajas con un montón de gente en cada proyecto conociendo a actores y directores. Es un trabajo que primero de todo me encanta porque te mueves por España por los sitios, no vas cada día a una oficina digamos a trabajar. Dos, estás conectado con la actualidad de qué se está haciendo, de qué se está hablando, qué problemas trata la sociedad; contando historias sobre eso. A mí me encanta que cada día sea una cosa distinta. Poder trabajar sobre textos es algo que me llena y que no me da un estado monótono de cada día lo mismo.

Mucha gente te conoció cuando apareciste en ‘Merlí’ una serie que fue un éxito en Cataluña y también en muchas partes del mundo cuando se estrenó en Netflix ¿qué aprendiste participando en una serie así?

Aprendí muchas cosas. Primero aprendí el mundo plataformas que en ese momento lo estaba petando (risas). Yo ahí tuve un papel más pequeño como actor. Yo tenía un personaje que iba apareciendo en todas las temporadas, en algunas es verdad que tenía escenas más importantes y otras más pequeñas. Pero yo entendí muy bien la posición como actor. En proyectos pasados había hecho papeles más importantes aunque luego el proyecto no hubiera sido tan exitoso, pero a nivel de acting yo había tenido papeles más importantes y ahí pasé a uno más secundario. Aprendí mucho la posición del actor dentro del rodaje. También qué valor tiene tu personaje, qué trabajo tienes que hacer. No es lo mismo tener un principal que tener tres frases y estar todo el día rodando, ensayando. Son cosas que también hay que aprender y valorar porque al final estás trabajando.

Me sirvió mucho para eso, para saber que tenía un papel pequeño pero no por eso tenía que trabajar menos ni menospreciarlo. Al final ‘Merlí’ me abrió muchísimas puertas y estoy super contento del día que me lo ofrecieron. Lo hablaba con mi repre que dudábamos sobre si cogerlo o no porque era un papel pequeño. Decíamos “puede que luego se haga mayor o no” pero estamos contentísimos de haberlo cogido. En un momento dudamos porque no sabemos si nos interesaba o no. Al final te tienes que lanzar porque a lo mejor no te renta artísticamente pero sí a nivel de contactos, conoces a gente, estás involucrado en el mundo. La cuestión es no parar, esto es una rueda en la que el trabajo llama al trabajo. Podemos aprender de todos los lados así que muy bien en ese aspecto.

Al final ‘Merlí’ me abrió muchísimas puertas y estoy super contento del día que me lo ofrecieron

Vas a estrenar ahora ‘Alba’ ¿cómo te llegó el proyecto?

‘Alba’ llegó a mi agencia. Primero nos llamaron para hacer un casting para otro personaje. Hice casting para otro que supongo que no gustó o no di la talla o lo que fuese (risas). Al final lo hizo Jorge Silvestre que lo hace muy bien. Entonces como no cuadró del todo nos volvieron a llamar para hacer prueba para Rubén ya con Álvaro Rico y Jason Fernández en el casting final. Ahí nos encontramos los tres y se ve que funcionamos y nos cogieron a los tres. No sabíamos mucho porque entrábamos en pandemia entonces nos medio avisan de que nos habían cogido pero no querían confirmarlo porque no sabían si podíamos rodar. Yo ya estaba con un ataque de nervios en mi casa. Pero bueno, poco a poco se fue arreglando y lo rodamos. Yo venía de una época en la que no estaba trabajando tanto así que me fue como anillo al dedo.

Es cierto que el personaje que al final interpreta Jorge Silvestre en ‘Alba’ no tiene nada que ver con el tuyo ¿qué pensaste cuando descubriste a Rubén?

Tengo que decir que cuando lo leí me encantó el personaje de Tirso que es el que al final hace Jorge Silvestre. No les gustó y me quedé un poco así pensando en qué había pasado. Me dieron el otro de Rubén y bueno. En la separata en ese momento tampoco sabes qué importancia van a tener los personajes en el proyecto hasta que te lees los guiones. En ese momento la separata tampoco me daba mucha información y fue como “ay, a lo mejor me gustaba más el otro, no lo sé”. Cuando ya nos cogieron y nos dieron el guion la verdad es que super contento. Es un caramelo poder hacer un personaje como Rubén con muchísimas aristas, muy complicado y muchas cositas que siempre es más agradecido. Puedes jugar y caben más cosas al no ser un personaje plano ni que tiene que estar estancado. En el caso de Rubén es un personaje super alocado. Era como que no todo vale pero casi todo, y fue divertido de probar.

Es un caramelo poder hacer un personaje como Rubén con muchísimas aristas, muy complicado y muchas cositas que siempre es más agradecido

¿Cómo hablarías de ‘Alba’?

Yo diría que es una serie necesaria en el sentido de que habla sobre temas muy importantes. Ahora que se está haciendo publicidad nos preguntan mucho sobre la violencia de género y las violaciones, pero no es solo eso. ‘Alba’ habla sobre las diferencias sociales, el poder del hombre y la mujer en los ámbitos de trabajo, las diferencias de sueldo y también de muchos temas familiares. Habla de unos problemas que son tan actuales que creo que es necesario que se siga hablando de ellos hasta que se solucionen. Cuando estamos entre amigos o compañeros, cuando se habla sobre feminismo o ciertos temas hay gente que dice “qué pesados, que ya lo sabemos, otra vez con esto”. Bueno, sí, a lo mejor se te hace pesado pero seguiremos hablando hasta que desaparezca. El día que desaparezca ya no se va a hablar más. Entonces yo creo que es necesario que se sigan haciendo proyectos y anuncios de televisión y lo que sea. Cuantas más cosas hablen sobre estos temas universales, mejor, porque antes llegaremos a un fin. Como muy bien decía Jason Fernández (compañero de reparto) el otro día: a lo mejor son temas que hay gente que no lee los diarios o jóvenes que se mueven más por redes sociales, es otro canal para poder meter mensajes. Gente que no se lee las noticias cada día pero si lo pueden ver a través de las series y así llegar a más gente, mejor que mejor.

Fotógrafa: Anna Senan

‘Alba’ habla de problemas tan actuales que creo que es necesario que se siga hablando de ellos hasta que se solucionen

¿Qué dirías que es lo mejor y lo peor de tu personaje? Porque en principio se presenta un poco como el malo de ‘Alba’, la cara oscura

Es verdad. Nosotros hemos contado que tampoco queríamos hacer un personaje super alejado de la realidad. No queríamos una especie de Joker, un lunático malísimo. Al final también nos interesa que la gente en cierto modo se pueda llegar a sentir identificada o piense en un conocido o alguien que hayas visto. Lo intentamos hacer lo más humano posible. Cosas buenas… en el fondo Rubén es un chico divertido, super abierto, con ganas de vida y de pasárselo bien. No está buscando problemas de ningún tipo. Las circunstancias que le envuelven digamos la familia en la que ha crecido, los valores que se le inculcan, la falta de afecto, etc. hacen que esté todo el día en una provocación constante. Va en busca de que alguien al final del día le haga caso, que le abrace y le diga que le quiere. Esto es lo que le falta. Y al faltar eso al final lo que está haciendo es estirar los límites de lo que se puede hacer y lo que no para que alguien le haga un poquito de caso. Como eso no sucede se acaban cruzando puertas que no se debería y eso es lo malo. Él no es capaz de verlo y sí lo ve no quiere parar porque busca una cosa recíproca externa.

Pero sí que por ejemplo se puede ver lo fuerte que es el valor de la amistad

Claro, él es super buen amigo de sus amigos pero falta que estos tomen una mala decisión para que se convierta en la peor de las herramientas.

¿Cómo te preparas para ponerte bajo la piel de un personaje así? ¿Es difícil separar la ficción de la realidad en una serie en la que van muy de la mano?

Rubén es bastante distinto a mí. Yo creo que lo importante como actor es que cuando coges un papel no vayas con una idea fija pensando que va a ser así y así, el malo o el bueno; le estás poniendo barreras. Nosotros, tanto Álvaro Rico como, yo por ejemplo cuando los cogimos no queríamos juzgar al personaje dejándolo de villano. Queríamos que fuera una evolución de cómo pasamos de aquí a allí de la forma más natural o normal posible. Ahí yo creo que está la clave. Mostrar personas cercanas que sean muy parecidas a nosotros y que poco a poco se van alejando. No mostrar una cara super alejada de un ser que está en sociedad entre nosotros. Yo creo que lo afrontamos así. Había cositas más complicadas de entendimiento. Porque si lo juzgas al final es eso, no puedes llegar a empatizar y a decir cómo estamos haciendo esto, qué estamos haciendo. Tiene que ser un proceso.

Queríamos mostrar personas cercanas que sean muy parecidas a nosotros y que poco a poco se van alejando

¿Cuál fue para ti el mayor reto del rodaje?

Trabajar con esos animales (risas). Es verdad que había secuencias muy complicadas como las de la violación. Al final es una cosa también muy mental. Lo que tampoco puedes hacer es marcar en rojo ese día y darle una importancia extrema porque todo es importante. Es igual de importante el proceso que el final. Hay que trabajar con mucha comodidad, que todos los actores supiéramos hasta dónde queríamos llegar y hasta dónde no. Saber qué líneas queríamos cruzar. Primero para estar cómodos en el set de rodaje y que fuera más real lo que íbamos a hacer. Segundo para no quedarnos entre dos aguas. Teníamos que tener muy claro qué queríamos enseñar y qué no. No queríamos quedarnos blandos enseñando una cosa que se notaba que es un quiero y no puedo. Por otro lado no queríamos tampoco hacer sentir incómoda al compañero de trabajo o enseñar cosas que no eran necesarias. Sobre todo eso, era complicado saber en qué punto nos teníamos que quedar tanto en cámara como en actuación.

¿Qué ha supuesto para ti formar parte de ‘Alba’?

Ha sido un aprendizaje constante como actor. Yo hacía tiempo que no cogía un personaje así tan continúo rodando tanto. Volver a coger trucos, maneras, reconectar como actor, trabajar con esta gente. Ha sido increíble verlos trabajar. A veces te haces un poco la olla en casa pensando “uf no voy a estar a la altura”. Pero cuando estás allí y ves que están para ayudarte y escuchan tus ideas igual que tú escuchas las suyas, te pones tú al mismo nivel un poco de humanidad. Ahí te relajas y te llena de energía como actor tanto dentro del set como fuera. Con las pilas muy cargadas para que guste y venga todo lo que tenga que venir.

‘Alba’ ha sido un aprendizaje constante como actor

¿Cómo crees que va a recibir el público una historia tan dura que por desgracia es tan real y está tan a la orden del día? ¿Qué te gustaría que sintieran los espectadores?

Esto es algo que hemos estado debatiendo. Si es una serie que al final es entretenimiento o es simplemente educativa. Tampoco venimos nosotros a cambiar la visión de nadie ni a imponer una respuesta porque ni la tenemos ni queremos ponerla. Nosotros nos quedamos con que cada día que alguien terminase el capítulo solo que estuviera un minuto o medio dándole una vuelta en la cabeza sobre lo que ha visto. Reflexionando sobre cómo piensa él o lo que ve cada día con sus amigos o compañeros en redes y si puede cambiar algo o dar que debatir nos quedamos más que contentos. Que la gente se lleve un qué, una preguntita o algo. Con eso nosotros ya estamos contentos. Que se genere debate sobre todo.

¿Tienes algún otro proyecto del que puedas hablarnos?

De momento no. Estamos cerrando cosas y tenemos castings abiertos cuadrando agendas. Pero ya sabemos cómo va esto y hasta que no esté firmado, cerrado y casi rodado no se puede contar. Tengo un cortometraje que saldrá dentro de poco pero no puedo decir mucho más.

Y a nivel quizás más personal ¿qué es lo que te gustaría hacer a partir de ahora? Algún género donde quieras estar

Me gustaría trabajar en cine sobre todo también. Ahora llevo tiempo en el que profesionalmente lo que más he hecho es audiovisual y tanto cine como teatro los he dejado más apartados. No de formación pero sí de trabajos y resultados. Es algo que me apetece. Coger un guion de cine y desglosarlo, porque a veces hay más tiempo para trabajar los guiones de cine. Me gustaría poder coger algo y leérmelo tres mil quinientas veces para poder rodar algo con ganas.


Paloma Arwen