Las luces se apagan. La gran pantalla que preside la sala Mercedes-Benz se enciende. Una mujer confecciona una prenda a ritmo frenético. Así ha decidido comenzar Otrura su primer desfile en la pasarela de la MBFW Madrid.

Sergio de Lázaro y Verónica Abián presentan los Movimientos V y VI de su colección Latente. Su intención es dirigir la mirada hacia los talleres tradicionales de costura y, sobre todo, a las manos que se encuentran detrás de cada prenda. Sin duda, se trata de una reivindicación de los oficios “latentes” de la moda española.

Un fashion film muestra el proceso de producción, fusionado con una exquisita variedad musical. Este es el ambiente que acompaña el paso de las modelos hasta el final. Un grupo de modelos intergeneracional, ya que, para Otrura, las prendas son adaptables y para toda la vida.  

A través de su idea de la “deconstrucción para la construcción”, la firma reinventa los clásicos. Ejemplo de ello es un fondo de armario: la camisa blanca. Los diseñadores han roto los esquemas a todos aquellos a los que le parecía una prenda aburrida. Abiertas a los lados, semitransparentes, con dobleces…

Su pasión por la sastrería se refleja en la colección. Latente es un juego de patrones, de pliegues, de superposiciones… Nada es lo que parece, y mientras que un abrigo es recto por delante, en realidad es entallado por detrás. Y así, las anómalas construcciones consiguen transmitir gran movimiento y fluidez.

Sergio de Lázaro afirmaba en el backstage que “lo de dentro es igual de importante que lo de fuera”. Por ello, cuidan hasta el mínimo detalle del interior de las prendas. Ya no se esconden ni los forros, ni los pespuntes. Porque las costuras abiertas al exterior también pueden ser bonitas. Sobre la pasarela se pueden ver chaquetas reversibles, que remarcan esta idea. El objetivo es mostrar todo lo que normalmente se esconde, honrando el oficio realizado en los talleres.

Con respecto a la paleta cromática, priman el clásico blanco y negro, el gris, el marrón y el dorado. Sin embargo, un arriesgado amarillo irrumpe a mitad del desfile entre el resto de contenidas tonalidades.

Las rayas diplomáticas o la pata de gallo son algunos de los estampados que van pisando la pasarela. La piel se convierte en una parte más del look a través de la transparencia de algunas de las prendas. Otros trajes destacan por su sutiles metalizados. La asimetría se percibe en muchas de estas prendas, en honor a su libertad a la hora de crearlas.

En definitiva, con esta colección, Otrura invita a las mujeres a que vistan cómo ellas quieran. Y es que, como ellos dicen, “Latente es la personalidad implícita de cada persona que deja su huella a través de cada pieza”.

# Latente, en imágenes


Andrea Cabanillas Tapia

Soñadora y emocional. Una de mis grandes pasiones es viajar, y así poder descubrir la moda, cultura y estilo de vida de cada rincón del mundo.