Rubios, altos, que sean mayores… Divertidos, pero que no sean un chiste. Inteligentes pero no aburridos; que me quieran pero no empalaguen… Y cuando vas a darte cuenta, urbanita, te has enamorado de alguien que es justamente todo lo contrario. Porque eso de los prototipos…

Vale, empecemos, primera pregunta: ¿Qué buscas en un chico? ¿O en una chica? ¿O en ambos? Porque no creo que seas la primera ni la última persona a la que le han preguntado esto. Y si te sientes confusa, si no sabes qué responder, tranquila, no estás sola. Porque esta pregunta que tantos chicos hacen en Tinder y que es un completo error, no es como si te preguntaran qué le pasa a los hombres, sino que es algo que va mucho más allá.

Normalmente, cuando piensas en una relación que funciona, tiendes a idealizar, sin tener en cuenta factores como el ambiente, las coincidencias o el puro y polémico destino. Sin embargo, hay gente que dice que tiene prototipos, pero yo no lo creo. Porque un prototipo puede funcionar la principio, pero después ya no.

Cuando piensas en una relación que funciona, tiendes a idealizar, sin tener en cuenta factores como el ambiente, las coincidencias o el puro y polémico destino

Sin ir más allá, y me pongo de ejemplo, siempre he dicho que me atraían los hombres rubios de ojos claros con profesiones artísticas. Así que adivinad. Eso es. Siempre he acabado dejándome embaucar por hombres morenos que además de ser ingenieros, tenían las mismas dificultades emocionales. Lo cual me lleva a reflexionar sobre… ¿Realmente sabemos lo que queremos en un hombre, mujer o perro?

Posiblemente no. Para enamorarte o al menos sentir curiosidad por alguien, se necesita algo que vaya mucho más allá del canon perfecto. Se trata de la incertidumbre, el factor sorpresa y la incompatibilidad de las guerras internas que cada uno pueda tener en su interior. No es solo cómo lo hayas conocido, sino cómo avancen los acontecimientos. Porque los principios son eso, principios. Y cuando tienes la suerte o la desgracia de conocer qué es lo que hay detrás de una persona, qué esconde o qué le da miedo, la historia entre ambos puede ser o no compatible. ¿Y para eso importa que sea rubio o moreno? “¿Cómo te llamas? ¿Carlos? Oh no, perdona, es que yo solo salgo con Rodrigos”. ¡Por favor! Es una estupidez.

Cuando tienes la suerte o la desgracia de conocer qué es lo que hay detrás de una persona, qué esconde o qué le da miedo, la historia entre ambos puede ser o no compatible

Estudios revelan que la relación positiva o negativa que hayas tenido con tus padres a lo largo de tu vida influirá mucho a la hora de entablar una relación sentimental. A pesar de que no esté de acuerdo con esta teoría, sí corrobora lo que yo pienso: los prototipos que valen la pena son psíquicos, no físicos.

Al menos, lo que la gente entiende por prototipos de amor. Alguien te puede entrar por el ojo, pero recuerda que la belleza es subjetiva. Porque justo cuando creas que te has enamorado del rubio de turno, te aparece un morenazo que, a pesar de que puede que no sea tan guapo, te comprende, te quiere, es fiel y encima tiene habilidades. ¿De verdad vas a condicionar una historia porque no se ajusta a tu canon, porque no tiene los ojos azules o porque no lee a Jane Austen? Pues una cosa te digo, quizás es el canon el que falla.

Las cualidades deben rondar en torno a las cosas importantes, en torno a las cualidades que te hagan quedarte donde te sientes tu misma

Por eso creo, que a la hora de tener un prototipo de chico, mujer o perro, las cualidades deben rondar en torno a las cosas importantes, en torno a las cualidades que te hagan quedarte donde te sientes tu misma. Recuerda que los prototipos van mutando para que funcionen mejor. El pelo se cae, las arrugas aparecen y, al final, lo que permanece es precisamente lo que no todo el mundo ve.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".