Hasta en los pisos de estudiantes, el reciclaje está vigente. La it bag de tela para no recibir nuevas bolsas al comprarnos ropa también. Envases de cristal, adiós al plástico. Pero, y tu rutina de belleza diaria… ¿Creías que no tenía nada que ver con el océano? Hablemos.

Productos eco, con envase a partir de plástico reciclado, Beauty Shops de lo más naturales y veganas. Por favor, también cruelty free. Ojo, que esto nos encanta y hay que abogar por estos valores para frenar, o por lo menos minimizar nuestro impacto medioambiental.

En esta clase de impactos pensó el mundo de la moda… ¿Cómo reducirlos? Gracias a tiendas de segunda mano, apostando por locales artesanales que no cuentan con fábricas que rinden honor al gigante de la sobreproducción y hasta con apps que ayudan a consumir industria textil de manera responsable mediante el alquiler de prendas «más caras».

#Rutinas de belleza y el océano

 Peter Kershaw, experto en protección del medio marino comunicó a EFE (la agencia de noticias de carácter internacional) lo siguiente:

«Utilizar un gel exfoliante no solo implica limpiarse la cara para eliminar impurezas, sino tirar por el desagüe restos de plásticos microscópicos, componente habitual de cosméticos, que acaba contaminando el océano«.

¿Quién no ha usado al menos una vez un gel de limpieza facial peeling? Si no ha sido el caso, es un gel suave que limpia el rostro en profundidad gracias a unas partículas muy pequeñas de plástico (en su mayoría), que exfolian la piel muerta y otra suciedad acumulada.

Ni más ni menos que 8.627 toneladas de plástico llegan al mar cada año en Europa. Pero estos únicamente en forma de microplásticos con su cuna en productos de belleza. Y no lo decimos nosotros, sino un amplio estudio que llevó a cabo Green Peace, llamado «Plásticos en el pescado y el marisco».

Royal Society Open Science también pudieron sacar más cifras de las ya citadas. Números que asustan y alarman. Y nosotros comprando productos de belleza que van destinados a un espacio green… O para plantar un árbol.

Todo referenciado por uno más del gremio, Víctor Suárez (@Victorsuarezsaa en Twitter), que llevó a cabo un magnífico reportaje: Microplásticos: de los cosméticos al mar y del mar a nuestra mesa.

#¿Alguna recomendación?

Hay muchos productos provenientes de firmas cosméticas que no quieren dañar el fondo marino, aunque hay tres en concreto que son muy recomendables para ti, urbanita. Eso sí, si el envase no viene ya reciclado, hazlo tú. Te sabrás el color del contenedor, ¿verdad?

# 1 NUXE

Un Aceite multiusos para cuidados esenciales. Es biodegradable y colabora para frenar la contaminación plástica de las aguas. Babaria es una firma muy influyente en este movimiento para cuidar el océano. Huile Prodigieuse Florale de Nuxe (19,90 €).

Photo by NUXE

# 2 Babaria

Una marca bastante eficaz, low cost y fiable. Esta crema de noche Bio es además de ansiedad, un mix hidratante y detox. Su envase es reutilizable y libre de plásticos al 100%. Rejuvenece de Noche Bio Plastic Free de Babaria  (6,95 €).

Foto by Babaria

# 3 Kiko

Exfoliante emoliente indicado para todo tipo de pieles. Según la web, su fórmula está enriquecida con magnolia, flor de loto azul y rosa de propiedades protectoras. ¿Lo mejor? Que no hay microplásticos. Son polvos de arroz y partículas de piedra pómez lo que exfolia tu rostro.
Pure Clean Scrub de Kiko (6,99€).

Foto by Kiko

# El océano que hay en ti, urbanita

Cuidar el medioambiente y la huella que dejamos en él es nuestro auténtico cometido, y enseñar a nuestros círculos. Pero, ¿qué hay de ti? Ojalá nos cuidemos más. Evitar los componentes o derivados del plástico en nuestra rutina facial debería ser nuestro auténtico «must» dentro del mundo Beauty. Y dentro de unos años, tu tez te dará las gracias.

Siempre tendremos tres hogares en los que pasamos todo el tiempo: nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro planeta. Si no cuidamos de nosotros mismos, ¿quién lo hará?

Lo que comemos influye a nuestra energía, ánimo, mente y cuerpo. Lo que pensamos también. Nuestros parámetros anímicos están regidos por los estímulos que la mente envía. Conocernos a nosotros mismos no es saber qué plan nos gusta, es saber cómo crecer diariamente dejando paso a pensamientos sanos, sin rechazo a nuestra propia persona y con mucho cariño.

Y en cuanto a tu lugar de existencia y mundo, tú decides si quieres reducir tu impacto… O que el mismo plástico salga del mar y nos invada como los delfines a los Simpsons.


Carla Pérez Martínez