Alberto Alonso Blanco, más conocido como Rambal, fue un icono LGTBI en la época de Franco. Un hombre homosexual que, por las noches, se «transformaba» en su versión más auténtica. Sin embargo, su historia no es solo la de un «homosexual declarado», según recogían las crónicas de la época, sino la de una injusticia.

Rambal en un espectáculo de Cimadevilla – Asociación de Vecinos

En el barrio de Cimadevilla, Gijón, era uno de los vecinos más queridos y popular de la zona. Pasaba los días en el lavadero del barrio, donde no solo ayudaba a las mujeres sino que también amenizaba su jornada cantando Yo le compré al turco una cadena. Sin embargo, su expresión artística más amplia se desarrollaba por la noche. Según cuentan las crónicas del momento, Rambal se travestía para acudir a los locales de la zona y cantar coplas de Marifé de Triana.

Su nombre, que no fue elegido por casualidad, hace referencia al actor Enrique Rambal. Este fue protagonista de la película El mártir del calvario. Nunca se escondió, y teniendo en cuenta la época, era algo peligroso. La homosexualidad era altamente perseguida durante los años franquistas. No obstante, Rambal se convirtió en un representante del colectivo que luchaba por la aceptación y normalización.

Rambal junto a su madre, fotografía en una calle de Gijón – Paula Jiménez Belmonte

Tristemente, no encontró un final feliz. La noche del 19 de abril de 1976, Rambal fue asesinado en Cimadevilla, el barrio que le acogió y donde pudo sentirse protegido. Se avisó a la policía de que había un incendio en el número 4 del campo de las Monjas –ahora Arturo Arias–, frente a La Tabacalera. El fuego se originó como tapadera para el asesinato de Rambal. Habían intentado destruir las pruebas prendiendo fuego a su casa. Apareció con varias puñaladas y semidesnudo.

45 años después, el crimen de Rambal sigue sin resolverse, aunque la policía estimó que el crimen lo cometieron dos vecinos de Gijón. Sin embargo, a la familia le comunicaron que «nunca vais a saber quién lo hizo», y así ha sido. Su terrible asesinato se mezcla con las historias, y un poco la leyenda urbana, del personaje que fue Rambal, uno de los vecinos más queridos de la zona.

Su historia inspira al arte

Hoy en día, son numerosos los asturianos y españoles que han reconocido su figura y han dedicado obras a Rambal. Entre ellos, podemos destacar que, en 1987, el escritor asturiano Pablo Antón Marín Estrada escribió la novela La ciudá encarnada, ambientada en el franquismo e inspirada en el asesinato de Rambal. Gracias a ella, recibió el premio Xosefa Xovellanos. Por otro lado, el escritor Miguel Barrero publicó La tinta del calamar. Tragedia y mito de Rambal, donde relató su vida y asesinato. Obtuvo, en la Semana Negra de Gijón, el premio Rodolfo Walsh a mejor obra de no ficción de género negro.

En cuanto a la música, el cantante asturiano Rodrigo Cuevas lanzó la canción Rambalín, donde se hace homenaje a la figura de Rambal. Además, en ella se incluye la voz de La Tarabica, obtenida del Archivo De Fuentes Orales para la Historia Social de Asturias, un personaje muy conocido del barrio de Cimadevilla. El audio narra su visión de la historia de Rambal.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Disney, viajar y todo el periodismo internacional. En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”