Las redes sociales se están llenando desde hace meses con emojis de banderas rojas para ilustrar una ‘red flag’. Pero, ¿qué son las ‘red flags’? Hacen referencia a ciertos comportamientos en una relación que chirrían o no terminan del todo de ser aceptable o saludables.

Muchas personas nombran desde las conductas tóxicas más típicas hasta aquellas más específicas de cada uno, como que no hayan visto x película por ejemplo. «Que no haya visto High School Musical es una ‘red flag'» o «si gira el móvil para que no veas su pantalla es una ‘red flag'».

Al principio de una relación suelen ponerse varias líneas por las que una persona no va a pasar. Son unos límites que se tienen que negociar en la pareja para mantener un equilibrio y una comunicación. El psicólogo Rafael San Román explica que las relaciones se basan en la negociación, «son un proceso permanente de ajuste mutuo». Por ello es importante explicar cómo se siente uno para no perder ese equilibro y que no surjan ‘red flags’.

¿Y si la comunicación no es suficiente y hay comportamientos que no cuadran? Hay que tener en cuenta si esas conductas que chirrían realmente son una ‘red flag’ o al final no es para tanto. Si esas señales de alerta hacen referencia a gustos musicales, de comida o que al final sirvan para hacer comentarios cómicos, no son de gran importancia. Pero cuando esas ‘red flags’ están envueltas en toxicidad y abuso, es el momento de que salte la alarma.

Hay que hacer también hincapié en que, aunque la viralidad del término ‘red flag’ haya sido con comentarios al inicio de una relación, también puede darse en una pareja ya consolidada. Algunos de los comportamientos más comunes son impedir a la pareja que haga algo, la violencia o el maltrato, el control, las críticas constantes o las mentiras.

Para la psicóloga, Ruth Hernández, de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, si se comienza una relación esperando que la otra persona cambie lo que hace, o que cambie por amor y no porque realmente quiera, «estaríamos destinados al fracaso” explica. Las ‘red flags’ en relaciones más estables se basan en tener una actitud controladora, principalmente.

Ejemplos de situaciones que podrían calificarse como ‘red flag’ son que te pida las contraseñas de las redes sociales; episodios de infidelidad (en esto no había duda); que no cumpla con los mínimos establecidos en la relación, como la comunicación; que no comparta sus sentimientos o que realmente se burle de tus gustos con intención de herir.

La parte más positiva de que este término se haya vuelto viral es que se está poniendo el foco en ello. Lejos de la comicidad y el humor, que debe ser parte de nuestro día a día, que las personas compartan sus experiencias con ‘red flags’ puede ayudar a alguien a identificarlas en su vida. En caso de saber cómo gestionar esta situación, no hay que dudar en acudir a un profesional en busca de ayuda.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Marvel, Disney y todo el periodismo internacional, combinación curiosa, ¿no? En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles dedicándome a esta profesión tan apasionante. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”