Como cada noche me senté en mi diván. Me iban a volver loco. Llevo más de treinta años ejerciendo mi profesión como psicólogo y nunca me había encontrado con nadie así. A veces pienso que me ponen a prueba. Si estaré a la altura y de verdad podré ayudarles. Pero desde luego, no soy de los que se dan por vencidos. Y menos en esta clase de romances.

#1 Chuck y Blair

Empecemos. Chuck Bass y Blair Waldorf. Una pareja un tanto peculiar. Con un pasado oscuro. Intentan dar la imagen de fortaleza y unión. Pero, está muy lejos de la realidad. Les gusta ponerse a prueba. Es más, es un mecanismo que utilizan para mantener viva su relación. Aunque eso implique, muchas veces, dañar a la otra persona. Arrasar con todo lo que hay por delante para conseguirlo.

Son narcisistas, egoístas y vanidosos. Llegan a un nivel de competitividad algo tóxico. Pero, por algún extraño motivo funcionan. Se quieren. Se quieren de una manera tan intensa que todas aquellas cosas perjudiciales para su relación quedan en un segundo plano. Se retroalimentan. Se necesitan.

Han evolucionado mucho desde nuestra primera sesión. Ahora intentan trabajar juntos. Y toda aquella ira y competitividad la concentran en otras personas. No digo que sea lo mejor. Pero, por lo menos ahora son un equipo. Siempre necesitan tener a alguien en el punto de mira. Y mientras no sean ellos mismo la situación mejora.

Están llegando a un equilibrio emocional que jamás pensé que llegarían. Tener un hijo también ayuda. Intentan con todas sus fuerzas ser el mejor ejemplo para él. Y eso está bien. Un hijo te cambia la vida. E inconscientemente siempre vamos a querer lo mejor para él. Ese es un motivo del cambio que necesitaban. Por eso acudieron a mí. Uno de los romances más explosivos con los que me he encontrado nunca.

#2 Damon y Elena

Segunda ronda. Damon Salvatore y Elena Gilbert. El ejemplo perfecto sobre la teoría de que los polos opuestos se atraen. Por un lado, tenemos a Damon, impulsivo, imprudente y violento. Por el otro, nos encontramos con Elena, bondadosa, responsable y entregada a los demás.

Juntos son mejores. Los típicos romances que, aunque en un principio no te convencen lo más mínimo, luego te das cuenta de que se hacen bien. La mayoría de las veces. Las tantas otras tenemos a Damon. Un incansable retador que pone a prueba tus límites, y, sobre todo, los de Elena.

Todo el mundo tiene un lado oscuro. Todo el mundo ha hecho cosas malas alguna vez. Pero, Damon es distinto. Tiene una maldad incontrolable, impredecible. Nunca sabes por donde te va a salir. Es como si tuviese la necesidad de sacarla de vez en cuando. Y la exterioriza haciendo daño a la gente que quiere. Porque siempre es más fácil. Lo hace de una manera retorcida, a conciencia. Sabe donde va a doler. Y nunca duda en llegar hasta ese punto.

Se cree que no es suficiente para Elena. Por eso hace lo que hace. Intenta alejarla constantemente. Pero, Elena nunca se da por vencida. Con él no. Y poco a poco Damon está empezando a verlo. Y le gusta. Le gusta porque nunca antes había sido una prioridad para nadie. Nunca había recibido el suficiente afecto como para sentirse amado. Elena le hace querer ser mejor persona. Aunque a veces salga dañada de alguna forma.

# 3 Carrie y Mr.Big

Mis clientes más antiguos. Los romances no correspondidos suelen ser los más complicados. Muchas personas están dispuestas a hacer lo que sea para que la otra persona acabe sintiendo lo mismo. Pero, el amor no se fuerza. Y, sobre todo, no puedes cambiar a la otra persona para que acabe amoldándose a ti.

Mr. Big siempre ha tenido un temor atroz al compromiso. Lo que le ha hecho dudar en muchas, muchas ocasiones de su relación con ella. Carrie siempre ha hecho todo lo posible para que funcionase. Ha dejado de lado muchas cosas por él. Aunque Mr.Big no lo valorara. Ella siempre daba mucho más para mantener viva esa historia.

Siempre uno de la relación acaba sintiendo más que el otro. Y eso no tiene por qué ser necesariamente malo. Siempre y cuando, al final queráis lo mismo. Un futuro junto a la otra persona. Y al final, después de muchos episodios de dolor y desconsuelo han conseguido sobrevivir a las adversidades. Desde el principio supe que estaban destinados. Por más que se empeñasen en que no podrían estar juntos, en el fondo sabían que eran tal para cual.

Han tenido que amoldase. Y mucho. Han tenido que sacrificar y cambiar muchas cosas de sus vidas. Sobre todo, Mr. Big, el soltero solitario más deseado de Nueva York. Pero, ha sabido estar ahí cuando Carrie le ha necesitado. Porque se necesitan más de lo que nunca quisieran admitir.


Ana Díaz Barranco

Madrileña y estudiante de Periodismo. Escribo sobre arte y cultura, la mayoría de las veces. Porque como decía Voltaire "La escritura es la pintura de la voz"