Siempre he creído (o querido creer) que no somos nuestros días malos, pero tampoco aquellos mejores. Pese haber defendido a diestra y siniestra en esta columna el himno de “Viste como tú quieras, sin miedo”, a veces es complicado. Salir de esta trinchera no lo es tanto, lo peor que te puede pasar es que te manches la gabardina y los botines en tonos claros. 

Le he estado dando miles de vueltas a este espacio, quería llegar con la ilusión y coraje de siempre: dispuesta a destilarme opinando sobre las tendencias que amo y odio. Predicando siempre el respeto dentro de este gigante especializado como es la moda.

Hay un sinfín de cosas que deseo abordar, y otras que me encantaría refrescar. Como la comodidad que hay en los tonos grises y cómo los tejidos más suaves derivados de la lana y el algodón se van a apoderar de los total looks los siguientes meses.

# Tendencias preciosas que dan vértigo 

Las cosas que más miedo nos dan, son las mismas que más ilusión nos hacen si salen bien. Jamás pensé que el otoño sería para arrastrar el legado del verano un poco más. No hace mucho que he visto un post de una modelo californiana en la plataforma Pinterest. 

Esta llevaba una americana azul marino, una camiseta básica blanca arriba y… Una mini falda verde. El corte de la misma era impecable y ligeramente asimétrico. El verde no era chillón sino apagado, evocando al raso. A punto estaba. Entiendo que te de vértigo llevar algo así y que al mismo tiempo exista cierta ansia por vestirte igual. ¿Y si te atreves con un jersey ancho en verde en algún tono más bien oscuro? Empieza por ahí si quieres innovar. La combinación inferior es à vous de choisir! (Es tu elección). 

Adoro el legado de la moda. Y su infinita astucia para combinar

¿Sabes cuando se te despierta la inspiración, lo raro que puede llegar a ser? En mi caso, la inspiración es empujada por las ganas de hacer algo. O de mostrarlo, como en este caso a vosotros. No siempre es añadiendo a la cesta en Zara. De hecho, si podemos reciclar la ropa y usarla si aún está bien, mejor que mejor.

No entiendo lo poco que cuida la costura esta generación (salvo ciertos casos). Cuando nuestras madres compraban una nueva prenda, les daban tan exquisito cuidado que incluso ahora las llevamos cuando la moda gira a favor de ellas, hacia los noventa.

El caso era llevar verde y marino en otoño. Dejando a los protagonistas colores tierra a un lado, como si estuvieran estudiando su guión todavía, antes de salir al acto correspondiente. Otra cosa muy en tendencia que he visto son nuestras queridas americanas, con detalles dorados (botones y bordados), con grandes hombreras o sobre vestidos en marino y gris de punto. Yo me arriesgaría con los cinturones anchos, que remarquen la cintura elegantemente. Creo que soy la persona que menos cinturones ha llevado, nunca me ha dado por ellos. Y he pasado de no querer ninguno a querer uno ostentoso.

Otros amigos que van a tener cabida (y no todo el mundo está preparado) son los botines blancos como los de Margot Robbie en “Once upon a time in Hollywood”, de Quentin Tarantino (2019). Recuerdo que cuando fui al cine a verla me inspiré muchísimo en su look.

# Rueda de colores y de consejos

Mi consejo es que si esto es too much pero realmente te apetece arriesgar con alguna de estas ideas, es que no parezca que es tan nuevo para ti. A veces la novedad asusta y eso es precisamente lo que deseamos evitar: cogerle miedo a la moda, a la innovación y a la originalidad.

Empieza por lo más simple, como por ejemplo los colores en una prenda sencilla como un jersey. Este puede ser cropped, es decir, más corto. Con mangas anchas, cuello alto e incluso asimétrico. ¡Como más te guste!

Vamos a usar este de ejemplo, que es el que yo elegiría (haz click en la destacada para hacerte una idea). Ahora bien, siguiendo la rueda de colores, el paralelo del verde es rojo-naranja. Podemos movernos sin alejarnos mucho. Como aún no queremos ir tan navideños, por mucho que estas vacaciones nos gusten, lo que vamos a hacer son dos cosas:

Fíjate bien en el círculo cromático para desarrollar originalidad a la hora de combinar tonalidades y conocer cuáles te quedan bien

1 # Comprobar si nuestros colores son fríos o cálidos. ¿Para qué? Pues para saber elegir en el círculo cromático. Si los tonos fríos son lo tuyo, vale, no te muevas muy lejos de los colores más cercanos al verde como el azul (claro, marino). Por el contrario, lo tuyo es más «hot» (estaba deseando escribirlo), vete a los opuestos como el naranja y fucsia.

2 # Ir a lo grande es cosa de Art Attack, si quieres empezar a salir de la trinchera, recuerda los pequeños detalles. Como los accesorios. Elige un bolso, por añadir algo, en ese color destacado. Mejor un accesorio no muy grande.

# Yo lo llevaría así

En cuanto al tema del jersey, te diría: superior, accesorio cruzado, inferior y zapatos. Haz click en cada palabra negrita para verlo. Dando protagonismo a la parte superior. Esta sería mi idea para aplicar colores «de verano» en otoño, y seguir con ese verde tan bonito y en tendencia. Así como el azul eléctrico.

En cuanto a las botas blancas o beige. Entiendo que esto es más complicado si nunca las has llevado. El mejor consejo que puedes llevarte es que te gusten con todas tus fuerzas, que al verlas digas: «¡Estas son mis botas blancas!»

Y que las combines con tonos tierra y beige para no notar tanta diferencia. Como gabardinas camel, camisas blancas y prendas inferiores que sean más de lo mismo. Yo combiné las mías con una camisa blanca y unos jeans oscuros.

Sinceramente… ¡Pruébalo! No va a pasar nada por hacer limpieza de armario un lunes por la tarde y pensar cómo combinar esos trapos que habías olvidado. Café, playlist y ratito de ordenar. O irte con alguna amiga de compras y probarte estas tonalidades. O sola, que trae una paz indescriptible. ¡Es terapéutico!

# ¿Quién lo diría, urbanita?

Octubre no es más que otro cúmulo de ideas y tendencias que nos han sido brindadas para inspirarnos. A veces, es necesario sentir un empujón en la espalda en lugar de unas palmadas en el hombro. Digo yo.

Si no nos asusta estar flotando en mitad del espacio, ¿por qué nos iba a dar miedo vestir como nos de la mismísima gana?

Me alegro tanto de haber vuelto a escribir para vosotros, de que compartamos de nuevo las tendencias y hagamos de la moda un mundo menos hostil en cuanto a rivalidad y banalidad se refiere. Porque esto está para disfrutarlo y aprender a evolucionar. Para conocer mejor nuestra personalidad. 

Eso sí, solo si sales de la trinchera. Si hace unos meses me dicen que adoraría el verde y el marino en otoño me reiría o me iría a una zona más cuerda y a la vez más apartada de la realidad. Porque “lo real” y “lo válido”, es lo que te llena en un momento determinado (de necesidad, de fe, de inspiración y hasta de placer). O eso he comenzado a creer.

Así que, haciendo honor a mi última columna, sobre el office style, procedo a ponerme un traje de vestir azul marino con unos botines beige de aguja para salir. Como dije antes: lo peor que me puede pasar es que me manche de barro al salir de la trinchera del miedo a las tendencias.

¡Feliz día, urbanitas! Os leo en las redes. 


Carla Pérez Martínez