Al igual que otras muchas chicas con esperanzas de ver impulsada su carrera, Sarah Ransome fue una víctima (superviviente) más del multimillonario Jeffrey Epstein y sí, también estuvo en «la isla de las orgías”, en la que fue abusada sexualmente una multitud de veces.

En pleno apogeo de abusos llevados a cabo por Epstein, su mujer y muchas otras personas de renombre; una chica intenta escaparse a nado de la isla, un intento en vano, pues en el momento en el que estuvo a punto de lanzarse al agua, Epstein la encontró y se la llevó de vuelta su habitación.

Hoy, a miles de kilómetros de la isla de los horrores, Ransome vive con su familia en la costa de Garraf, en Barcelona, con la esperanza de algún día olvidar todo lo que vivió en su estancia con el empresario.

Imagen: Netflix

Nació en Sudáfrica, pero es británica y nieta del lord Gordon Macpherson. Estudió en Edimburg pero decidió irse a Estados Unidos a cumplir un sueño.

En 2006 Sarah Ransome tenía tan solo 22 años cuando se mudó a Nueva York para estudiar moda. Había ido a la mejor ciudad de Estados Unidos para ser la mejor en lo suyo. Sin embargo, allí conoció a la persona equivocada en el momento equivocado (aunque eso ella no lo sabía). Esa era Natalya Malyshev, una intermediaria de la red de tráfico de Epstein.

“Al momento se hizo amiga mía, parecía mi mejor amiga. Me contó que conocía a un tío increíble, una especie de filántropo. Me dijo que era buen tío y que él podía hacer mis sueños realidad”

Sarah Ransome

 Fue una mujer la que la escogió en un club nocturno y, como a las demás supervivientes, le prometieron impulsar su carrera, después de unas vacaciones en una isla privada llena de famosos.  “Veremos películas” ―le decía él. ¿Quién diría que no a una oferta así?

Una vez allí, se encontró con más chicas que decían ser “masajistas”. Lo cierto es que cuando iban al cuarto de Epstein a hacerlas un masaje, éste abusaba sexualmente de ellas.

Y Sarah Ransome no fue una excepción. Al llegar a la isla tuvo una sensación de malestar, sabía que algo no iba a ir del todo bien. Cuando se instaló, fue llamada para ir al dormitorio de Epstein, en el que sufrió abusos sexuales.

“Él hacía cosas que ningún hombre debería hacer a una mujer”

Sarah Ransome

Además de los abusos, Epstein hacía sentir a sus víctimas dañadas tanto física como psicológicamente.

“Creo que cuanto más dañada te veía, más lo disfrutaba y más se excitaba”

Sarah Ransome

Ransome necesitaba salir de aquel lugar. Se le ocurrió ir a un lugar alejado de la isla, un lugar en el que nadie pudiera alcanzarla. Allí bajaría a la zona baja del acantilado y nadaría con todas sus fuerzas para escapar de Esptein y las demás personas que estaban involucradas.

Pero en el momento en el que iba a saltar, Epstein la halló y la llevó de vuelta con las demás chicas. Fue en ese instante en el que Sarah se dio cuenta de que había cámaras en todas partes de la isla -ya que si no las hubiese habría sido imposible que la alcanzaran.

«No había manera de escapar de la isla»

Sarah Ransome

Un año más tarde consiguió escapar del edificio en el que Epstein se alojaba en Manhattan. Tiempo después se mudó a Barcelona, «a aquel lugar tan alejado de la isla de las orgías que a Epstein le resultaría imposible encontrarla»


Candela Jiménez

Periodista. Adicta a la radio y a la televisión desde pequeña. Cubro parte de la información local de Madrid en Cadena SER. El tiempo proveerá. ¿Qué digo siempre?: "No aceleres algo que quieras que dure para siempre".