En la adolescencia, el apetito sexual de los jóvenes junto con su inmadurez, hace que se embarquen en relaciones cada dos días. Esto al final se traduce en una búsqueda de pareja sexual segura para tener alguien siempre “ahí” y poder satisfacerte. Pero, ¿qué pasa si esa persona no está en el mismo mood o no te da lo que “necesitas”?. Echas mano de tu amigo gay / objeto sexual para que te ayude con un “favor de amigos”.

No es la primera ni la segunda vez que un chico LGBT se enamora de su mejor amigo hetero y las cosas salen mal, para el LGBT claro. En las películas esto a veces se torna en una súper trama de amor prohibido y tórridas noches bajo las estrellas, pero en la ralidad, no pasa. La parte del enamoramiento por un chico hetero pasa a menudo, eso sí, y muchas veces motivado por tu inconsciente que ve cosas donde no las hay #amigadatecuenta . Pero en otras ocasiones los sentimientos no son infundados, o bueno, pasan por algo digamos.

“Deberían tener más responsabilidad emocional, no somos un objeto sin sentimientos”

Muchas veces cuando les confiesas tu amor encima te tratan de loco. “No entiendo, ¿por qué te gusto si yo no hago nada?” es una de sus respuestas más típicas. Mientras tanto yo pienso internamiente, “no claro, llamarme cada vez que tu novia no quiere tener sexo, para así descargar y tú dormir bien, no es hacer nada no”. Eso encima desencadena una frustración personal en la que te acabas sintiendo como un puro objeto sexual de emergencia en caso de novia apagada o fuera de cobertura. Pero eso ellos no lo entienden, que tú puedas llegar a desarrollar, por desgracia, un sentimiento por la persona con la que te lías o haces cosas mayores cada semana, no lo entienden.

“Venga bro, hazme el favor que ésta no me contesta”

Ellos, además, saben y se aprovechan de que sientes cosas, porque tontos no son. Te hacen participe de los cuernos alegando que “no, que simplemente es un favor entre colegas, nada más”. Y por si no fuera poco suelen exigir el horario, lugar y la forma “pero besos no, que no soy gay de esos”. No son gay ni bi obvamente, simplemente son heteros que tienen una necesidad sexual y si su novia no se la satisface pues llama al amigo gay mas cercano para que él lo haga. Y no quiero decir que uno no se sienta orgulloso de ser su contacto de referencia, ya que en numerosas ocasiones hasta halagan tus habilidades superiores a las de su pareja. Pero al cabo de un tiempo te sientes solo, vacío, usado, simplemente como un objeto sexual.

Lo más importante es darte cuenta de cuánto vales

Al final te acabas pasando noches llorando y llorando. Aunque cada vez que vuelve a llamarte, acabas cayendo de nuevo con el pensamiento de “al final igual le acabo gustando” y no, es pura necesidad y egoísmo. Pero tienes que salir de ahí. No puedes seguir dejando que alguien te utilice a su antojo simplemente porque sabe que tienes unos sentimientos hacia él. Tienes que saber que vales mucho, que no eres un cuerpo vacío e inerte, que tienes sentimientos y vales más que para descargar al amigo de turno, porque tú no eres un objeto sexual.

Eres una persona con derecho a enamorarse, ser feliz, más allá de ese mundo de heteros necesitados y novias engañadas. Tú vales mucho más que todas esas mentiras y quedadas en los baños del instituto. Y lo importante es, que acabarás saliendo por ti, por un amor de verdad y correspondido, que aparecerá cuando menos te lo esperes.


Martín Castro