Aunque no siempre tuvo claro que quería dedicarse a la interpretación, la actriz Silvia Acosta ya tiene una larga trayectoria. Se licenció en Arte Dramático en la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla y desde entonces no ha dejado de trabajar. Silvia Costa ha hecho sobre todo mucho teatro ya que es algo que la apasiona y considera que es la matriz de esta profesión. También ha participado en varios largometrajes, entre los que destaca ‘Una vez más’, de Guillermo Rojas. Por esta película Silvia Acosta logró un gran reconocimiento y ganó varios premios como Mejor Actriz.

‘Arrayán’, fue la primera serie en la que pudimos ver a Silvia Acosta. Después de esta vinieron ‘Centro médico’, ‘Cuéntame cómo pasó’, ‘Entre olivos’ y ‘Caronte’. Actualmente Silvia Acosta es una de las protagonistas de ‘Dos vidas’, la serie diaria de TVE. Todavía continúan rodándola y también estrenará una función en julio en el Teatro Lara. Hemos hablado con Silvia Acosta y esto es todo lo que nos ha contado.

Fotógrafo: Vico Vang

¿Cómo apareció la interpretación en tu vida?

Apareció completamente de casualidad. Yo estudiaba enfermería, me dedicaba a la rama sanitaria. Tenía alguna conocida que hacía teatro y me apunté a teatro. Probé un poco por ahí pero no tenia ningún referente familiar ni algo muy potente que me hiciera hacer eso. Hice las pruebas para la ESAD de Sevilla y finalmente entré. Ya cuando empecé a estudiar ahí y empecé a conocer de primera mano digamos el rigor  que algunos profesores le aplicaban al trabajo y la exigencia me empezó a gustar y seguí por ahí. Pero vamos, que fue completamente casual.

La interpretación apareció en mi vida de casualidad

¿Qué es lo que más te atraía de la profesión?

No lo sabía bien, realmente no había pensado seriamente dedicarme a esto. No lo tenía pensado como mi modo de vida nunca. Creo que siempre hay algo fantasioso cuando ves series y películas, pero no sabía qué era lo que más me atraía la verdad.

Para ti ¿qué ha sido lo más difícil a lo largo de estos años?

Lo más difícil ha sido hasta ahora asumir que es una profesión incierta. Porque yo era algo que no traía muy asumido hasta que acabé la escuela y empecé a dedicarme a esto en serio. Asumir que hay trabajos que vienen y que luego van. Todo empieza y acaba. Un constante reto de búsqueda, de saber que hoy hay pero hay que ahorrar porque puede venir un parón de bastante tiempo. Entonces a mí me ha costado asumir eso. Pero una vez que entiendes que es así y que luego hay otras cuestiones maravillosas. No va a haber algo fijo y continuo, hay que aprender a vivir con eso. Y en vez de rechazar esa incertidumbre, de alguna manera abrazarla, asumirla e ir con ella sin más.

¿Te has planteado alguna vez volver a la enfermería u hacer otra cosa?

Por suerte de unos años a ahora me ha ido bien. Me planteé volver a la enfermería cuando la situación del COVID, pero como algo temporal. No pude por una serie de cuestiones pero no, no me lo planteo. Por suerte puedo vivir de esto hoy por hoy y no me planteo volver.

Ahora podemos verte en ‘Dos Vidas’ ¿cómo te llegó este proyecto?

Me llegó por un casting, en su proceso natural quiero decir. Yo hice mi casting con Eva y Yolanda, que ya las conocía de pruebas anteriores. Lo pasé y me seleccionaron.

¿Cómo es formar parte de una serie diaria?

Es muy bonito. La diaria es un tipo de trabajo muy agotador y cansado, se trabaja a un nivel muy fuerte y hay que aprender a trabajar ahí. Es una familia muy grande donde hay mucho técnico, director, compañeros actores… Pasas ahí muchas horas y nos vemos mucho entonces ya estableces unas relaciones y confianzas muy bonitas. Nos lo pasamos muy bien la verdad, somos buenos compañeros y nos llevamos muy bien. Hay que valorar mucho eso porque al final allí pasas muchas horas de tu vida y si encima las relaciones son buenas y el equipo está compenetrado, la verdad es que el trabajo se hace muy fácil y agradable.

La diaria es un tipo de trabajo muy agotador y cansado

¿Y qué puedes contarnos de tu personaje en ‘Dos vidas’?

Yo estoy encantada de interpretar a Patricia (risas). Patricia es la villana de la serie digamos, la antagonista de la niña Carmen, a la que voy parando los pies todo el rato. Eso hace que sea un personaje muy potente y yo estoy encantada de interpretarla. Patricia tiene una historia personal muy dura que hace que ella tenga este carácter tan fuerte, tan exigente y juzgando todo el rato a todo el mundo. Cuando Carmen aparece en su vida le cambia todos los esquemas claro. Ella necesita aferrarse al modo de vida que tenía hasta entonces. No sé qué más contarte porque se me vienen cosas que estamos grabando ahora y no puedo decir nada. Es muy divertido porque a los malos les pasan muchas cosas, dan muchos colores. Ahora viene una etapa guapísima que no puedo contar pero en la que todo se da la vuelta. Es lo que pasa con los malos, que permiten muchos ángulos y puedes relacionarte de manera distinta con cada personaje.

Fotógrafo: Roberto Maroto

¿Seguís rondando ahora entonces?

Seguimos rodando, sí. Ahora tendremos una semana de vacaciones pero sin parar. Una diaria es una rueda que no se detiene.

¿Qué es lo que más estás aprendido participando en esta ficción diaria?

Muchas cosas. Así lo primero que se me viene es aprender a trabajar a este ritmo. Yo nunca había trabajado asi tan fuerte. En la tele no hay tiempo. Yo siento que tengo que llevar un trabajo muy armado de casa porque luego llegas allí, grabas dos tomas y fuera. Si te dan tres ya es como un regalo para ver por dónde puedes probar. Hay que trabajar mucho en casa, lo cual te quita mucho tiempo de tu vida. Ir aprendiendo que hay secuencias más importantes y que requieren más tiempo y otras que son de transición o en las que el conflicto más potente lo tiene el compañero y no tú.

Tengo que llevar un trabajo muy armado de casa

También has participado en ‘Caronte’ que se estrenó en Amazon Prime y ahora ya en Cuatro ¿qué tal fue esta experiencia?

Muy bien, yo en ‘Caronte’ grabé solo un día con Roberto Álamo y Nathalie Poza y muy bien. ‘Caronte’ fue muy divertido pero apenas tengo una escena.

Sobre todo has hecho mucho teatro, pero también cine y televisión ¿dónde te encuentras más cómoda?

No sabría decirte. A mí el teatro me gusta mucho, creo que es la matriz de esta profesión y no quiero abandonarlo nunca. Pero ahora estoy trabajando mucho audiovisual y estoy aprendiendo mucho y lo estoy disfrutando mucho. Estoy cogiendo horas delante de la cámara como horas de vuelo en los aviones. Entonces claro, las posibilidades que permite el lenguaje audiovisual son muy bonitas también y muy interesantes. Me estoy encontrando también muy cómoda en el audiovisual y me está gustando mucho. Etapas que vienen.

A mí el teatro me gusta mucho, creo que es la matriz de esta profesión

Y con tanta experiencia ¿te ves haciendo algo así como directora o incluso como guionista?

No tengo tanta experiencia, estoy en ello (risas). No, yo no he escrito nunca y me parece muy difícil escribir un buen guion o una buena obra de teatro. Yo no sé escribir, pero cuando te encuentras una escena que pega vueltas, que de pronto va por una parte y va a otra o una serie con giros de guion de decir “wow”, me parece dificilísimo. Yo nunca me he atrevido y le tengo mucho respeto a ese tema. Y de dirigir tampoco. La verdad es que hoy por hoy estoy muy en mi camino de interpretar. No te digo yo que en un futuro no diga de meterme a dirigir, pero ahora no. Creo que me faltarían muchas herramientas para orquestar un rodaje que es un lío.

¿Algún otro proyecto del que puedas hablarnos?

Sí, ahora voy a empezar una función en el Teatro Lara en Madrid: ‘Gross Indecency’, dirigida por Gabriel Olivares. Sobre los tres juicios de Oscar Wilde cuando lo juzgaron por sodomita, un tema muy candente. Empezamos ahora los fines de semana de julio.


Paloma Arwen