Simplificar propósitos para ser feliz

A veces lo fácil es complicarlo todo. El drama nos encanta. Pero, en muchas ocasiones sobrepasamos los límites. No tenemos medida. Somos del todo o nada. Nos cuesta demasiado simplificar nuestra vida para ser felices. Pero, ¿por qué?

Darle vueltas a las cosas se ha convertido en nuestro deporte favorito por excelencia. Para que luego digan que no somos personas fitness. Todos tenemos problemas. Pero, no podemos vivir a su costa. No podemos permitirnos que nos quiten más de cinco minutos de nuestro día. Cinco minutos es tiempo más que suficiente para pensar sobre ellos. Porque si en ese intervalo no has podido encontrar una solución, es que no puedes hacer nada.

“No podemos vivir a costa de nuestros problemas. Solo debemos dedicarles cinco minutos al día para pensar sobre ellos”

A veces tenemos que permitirnos que las cosas se escapen a nuestro control. Es imposible que todo siempre salga como queremos. Y está bien así. Dejemos de planificar cada segundo de nuestra vida cómo si supiésemos exactamente lo que queremos y debemos hacer. Démonos un respiro sin sentirnos mal por no ser productivos.  

Y, sobre todo, démonos un margen para estar mal. Normalicemos que la gente no puede estar feliz todo el rato y que no pasa nada. Porque la felicidad no es un estado de ánimo. Por eso, concedámonos un día de luto para poder volver con más ganas, con más fuerza. Porque muchas veces lo que de verdad necesitamos es parar. Respirar y paralizar el mundo de nuestro alrededor. Ralentizar el ritmo tan frenético al que la sociedad nos ha acostumbrado a vivir.

Y no es un día perdido. Dedicarnos el tiempo ahora es mucho más valioso que nunca. La pandemia, por ejemplo, lo ha dejado más que demostrado. Cuando paramos nuestra vida, una vida a la que nunca le habíamos dado la oportunidad de parar, algo hizo click en nosotros. Porque algo positivo del confinamiento es que nos obligó a pasar tiempo con nosotros mismos. Y con ello, nos dimos cuenta de que no nos gustaba lo que estábamos viendo.

Tenemos que hacer algo que desde hace un tiempo hemos estado practicando: volver a nosotros

La vida no es fácil. No es nada nuevo. Pasaremos por mil y una situaciones que nos gustarán más o menos. Nos afectarán. Lloraremos. Reiremos. Pero, algo que tenemos que tener en cuenta para poder simplificar nuestra vida es saber estar con nosotros mismos. Y para ello, tenemos que hacer algo que desde hace un tiempo hemos estado practicando: volver a nosotros. Volver a mirarnos al espejo y pensar en lo que necesitamos. Porque en el fondo lo sabemos.

Tenemos que volver a una rutina en la que nos cuidemos. Volvamos a escribir todo lo que nos pasa en esa libreta abandonada. Reanudemos la pintura con esas acuarelas que tenemos al fondo del cajón. Volvamos a nosotros para poder simplificar nuestra vida.


Ana Díaz Barranco

Madrileña y estudiante de Periodismo. Escribo sobre arte y cultura, la mayoría de las veces. Porque como decía Voltaire "La escritura es la pintura de la voz"