La vuelta a la rutina se respira en el ambiente. Madrid vuelve a estar jaleoso (pero con mascarilla). Los transeúntes, que no turistas, caminan ligeros sin mirar ni atrás ni a los lados, y la sensación es de que la ciudad quiere volver (con todas sus ansias) a ser la de antes.

Pero es una tarea difícil. Sobre todo con tanto titular sobre intentos de vacuna «con resultados esperanzadores». Una ya no sabe que creer – y mucho menos cuando es periodista. Por eso, y para evadirnos de la locura insidiosa de la realidad que nos ha tocado vivir, hacemos uso de nuestra cultura. ¿Cómo? Yendo al teatro. Concretamente, al Teatro Lara.

Uno, porque nuestra cultura nos necesita más que nunca, y dos porque no hay mejor entretenimiento que conversaciones reales teñidas de ficción. Los portones rojos se abren de par en par y la sala Lola Membrives nos presenta la comedia más famosa de Woody Allen, Sueños de un Seductor.

Con la versión y dirección de Ramón Paso, protagonizada por César CaminoAna Azorín. ¿La historia? Enrevesada y caótica, como la vida misma. Imaginaos que vuestra mujer os ha dejado porque cree que ves «muchas películas», y en un intento desesperado por encontrar a otra persona que llene ese vacío (en ese momento abismal), te das cuenta de que, a pesar de que es cierto el hecho de que hay muchos peces el mar, el que tu quieres es la mujer de tu mejor amigo.

Que da la casualidad que siente cierto abandono por parte de su marido y la confusión de sus sentimientos acaba beneficiándote. ¿Que puede salir mal?

Muchas cosas. En realidad… Todo. Porque, además, el neurotismo del personaje principal, Allan Fix, se materializa en forma de visiones que traen a su ex mujer y a Humphrey Bogart en su papel de Casablanca a una segunda dimensión.

Sueños de un Seductor es una comedia ágil, simpática y con dinamismo. En el trascurso de la historia, la responsabilidad recae única y exclusivamente sobre un reparto de notable que sabe encauzar muy bien los hechos. El público no puede dejar de reír en picos álgidos que, dramatizados y llevados al extremo, son eficaces para dotar de un ritmo persuasivo a la obra.

Es como mezclar en una coctelera al reparto de la serie de Cómo conocí a vuestra madre, y a una Carrie Bradshaw y Samantha Jones que, por suerte o por desgracia, conviven en la misma persona. Y por si eso fuera poco, añade a un personaje que ha visto 42 veces Casablanca.

¿Que si la recomiendo? Por supuesto. No hay nada más entretenido que comprobar con tus propios ojos cómo puede afectarnos que alguien se atreva a cambiar de vida y que esa decisión, inconscientemente, nos afecte más de lo que pensamos.

Así que pasen, vean y disfruten de Sueños de un Seductor en el Teatro Lara.

  • Reparto: César Camino, Ana Azorín, Sergio Otegui, Inés Kerzan, Ángela Peirat y Jordi Millán
  • Autor: Woody Allen
    Versión Juan José de Arteche y Ramón Paso
    Traducción: Juan José de Arteche
  • Dirección: Ramón Paso
    Producción ejecutiva: PasoAzorín Teatro
    Dirección de producción: Inés Kerzán

Iluminación: Carlos Alzueta
Diseño de vestuario: Inés Kerzan y Ángela Peirat
Fotografía: Ramón Paso
Ayte. dirección: Blanca Azorín
Ayte. de producción Sandra Pedraz Decker y Ainhoa Quintana


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".