Es curioso que hablar de tatuajes es hablar de una moda que perdura en el tiempo para siempre. Hemos pasado de verlo como algo transgresor a verlo normal independientemente del status del que lo porta. Pero atención, los tatuajes también pueden ocasionar daños irreparables a la piel, reacciones adversas o elementos cancerígenos presentes en la tinta pueden convertir un dibujo en tu piel, en toda una pesadilla.

Los tatuajes parecen estar cada vez más a la moda, sobre todo entre los más jóvenes, quienes identifican la tinta como una forma de expresión. Según diversos estudios, más del 40% de los encuestados en nuestro país, declararon tener algún tatuaje. El 75% de los tatuados no se conforma con un solo tatuaje, sino que afirman que esta moda es “adictiva” y cuando incluyes la tinta en tu piel, siempre quieres más.  

Instagram se ha convertido en la fuente de inspiración perfecta para los tatuajes, desde objetos cotidianos hasta las formas más abstractas, todo vale en esta moda. Aitana, Jedet, Ester Expósito, son algunos rostros conocidos que han apostado por el tatuaje, sobre todo la línea minimalista está ganando mucho terreno en el mundo del tatuaje.  

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Los tatuajes son algo tan antiguo como la humanidad, se han encontrado restos de cazadores neolíticos con tatuajes en la espalda y en las rodillas. En el antiguo Egipto, los tatuajes se reservaban para las sacerdotisas. Y en la antigua polinesia, los tatuajes eran heredados como signos de madurez. Pero no fue hasta los años 60 cuando realmente se produjo en auténtico boom por los tatuajes, primero con los hippies y después en los años 90 con el movimiento punk.  

Efectos adversos de los tatuajes 

Pero por desgracia las cosas no son tan idílicas, detrás de cada gota de tinta se puede esconder una realidad aterradora. Aproximadamente el 60% de las personas que se han tatuado han tenido alguna complicación o reacción adversa, y es que el 10% de las tintas utilizadas tienen contaminación por bacterias, el 90% contienen elementos potencialmente cancerígenos como el cromo, el mercurio o el cobalto.  

Si el tatuaje ocupa más del 5% del cuerpo, puede acarrear problemas a la hora de hacer una resonancia magnética, la piel puede llegar incluso a quemarse. A parte de la cantidad de reacciones alérgicas que puede ocasionar, y otro tipo de enfermedades como la psoriasis, vitíligo, urticaria, endurecimiento o infecciones, si la tinta no está bien esterilizada. 

Calidad de la tinta 

Antes de comenzar con un tatuaje, hay que informarse sobre el tipo de tinta que vamos a poner en la piel. Muchos tatuadores amateurs engatusas con precios asequibles, pero luego la calidad de la tinta es pésima. Hay muchos tipos de tintas tanto de marcas, como de componentes y calidad, el mundo del tatuaje es muy delicado, y un mal trabajo puede ocasionar múltiples complicaciones.  

En el mercado del tatuaje, hay muchas tintas que no son ni cosméticas ni medicamentos, por lo tanto, tienen una legislación reguladora algo difusa. Muchas veces no está clara su composición, ya que se mezcla diversas sustancias, ha habido casos en los que se ha encontrado restos de pinturas industriales o de impresión.  

Las tintas de tatuar deben ser de alcohol o agua, lo mejor es evitar tintas que contengan metales tóxicos como arsénicos, berilio, cobalto, níquel, selenio, o compuestos de plomo y antimonio. La mayoría de las compañías fabricantes de tintas no divulgan información de los ingredientes de sus productos, pero traen notas de alerta sobre el contenido de cualquier sustancia tóxica o que pueda ser sensible para la piel. 

Hay tintas que son hipoalergénicas, sin embargo, no hay tintas rojas que lo sean, así que evita usar el color rojo en el diseño de tu tatuaje, o bien pregunta al tatuador que se puede hacer en este caso. Es importante que tanto el artista como el cliente sepan sobre el material que se va a utilizar, además es importante una buena comunicación entre ambos, la seguridad es primordial ante un tatuaje.  

En los últimos 10 años las cosas han mejorado con medidas como el uso de agujas de acero quirúrgico o envases de un solo uso, además de la obligatoriedad del consentimiento informado. 

Arrepentimiento del tatuaje 

Cerca de un 26%-30% de las personas tatuadas, entre 30 y 40 años desean eliminar su tatuaje. Un arrebato de juventud que de pronto se vuelve en arrepentimiento, el nombre de una expareja o el símbolo de alguna historia pasada. Los tatuajes envejecen, por la acción del sol o directamente por el cambio de nuestra piel, engordar o adelgazar provoca pequeñas malformaciones en los tatuajes.  

Mediante el láser tipo ND-Yag Q-Swicht se puede conseguir borrar un tatuaje, el láser impacta directamente en la tinta dejando pequeñas partículas sin apenas daño para la piel. A partir de ahí, es el propio cuerpo, a través del sistema linfático, quien se encarga de eliminar las partículas generadas durante el tratamiento. Las sesiones necesarias dependen de la cantidad, calidad y los componentes de la tinta. El tiempo recomendado entre sesión y sesión es de 5 semanas, que podrían alargarse según la evolución del tratamiento y el tipo de piel del paciente. 

  


Olga Juárez

Periodista y documentalista, dispuesta a aceptar nuevos retos y a adaptarme a cualquier cambio que me haga salir de mi zona de confort.