Estamos en 2020 y a estas alturas lo cierto es que es raro no encontrar una pandilla de amigos o una familia en la que al menos una o dos personas sean vegan o vegetarianas. Y es que, lejos de convertirse en una moda pasajera que se va tan rápido como aparece, el universo de la gastronomía eco-friendly es una realidad que, para muchos, se ha convertido en la nueva norma.

A pesar de que tradicionalmente la sociedad siempre se ha guiado por una dieta rica en productos animales, cada vez son más los adeptos a un tipo de nutrición (y estilo de vida) plant-based que desmonta los mitos de que es demasiado difícil de seguir, no aporta los nutrientes o la energía suficiente o que resulta muy cara. A diferencia de la dieta vegetariana, en la que generalmente no se consume carne ni pescado pero sí se incluyen algunos productos de origen animal como, por ejemplo, los huevos o la leche, la dieta vegan se basa en la eliminación de cualquier alimento derivado de los animales. ¿Los beneficios de la dieta vegan? Más de los que te imaginas.

#1 Es más rica en algunos nutrientes

Al dejar de lado los productos animales, en la dieta vegana se consumen con mayor regularidad frutas, vegetales, legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales, alimentos que tienden a proporcionar más fibra, antioxidantes, potasio, magnesio, ácido fólico y vitaminas A, C y E. ¿La clave? Hacer una buena planificación de cada comida y considerar la ingesta habitual del suplemento vitamínico para la vitamina B-12, que se encuentra casi únicamente en productos de origen animal.

#2 Previene ciertas enfermedades

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre un tercio de todos los tipos de cáncer se pueden prevenir por factores que cada uno podemos controlar, como por ejemplo la dieta. En el caso del veganismo, como las frutas y verduras están a la orden del día y las proteínas son de origen vegetal, las posibilidades de contraer una enfermedad por el tipo de dieta son menores. Además, está comprobado que los vegan suelen tener niveles más bajos de azúcar en la sangre, y por tanto, un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

#3 Mejora tu rendimiento atlético

¡Increíble pero cierto! A pesar de que muchos relacionan las proteínas de origen animal con el ejercicio físico, cada vez son más los deportistas que se pasan a las dietas plant-based ricas en hidratos de carbono y grasas de origen vegetal para comprobar que, sin carne ni productos derivados de los animales, su rendimiento físico es óptimo. Algunos de los ejemplos más conocidos son el tenista Novak Djokovic, la atleta olímpica Morgan Mitchell o la tenista Venus Williams.

#4 Es respetuosa con el medioambiente

Seguir una dieta vegana, además de ser beneficioso para la salud, es evidentemente una de las decisiones que más contribuyen a la preservación de la naturaleza. Además de no dañar a ningún animal, una dieta vegetal no le supone tanto al medioambiente como una carnívora, por ejemplo. Y es que, la producción de carne es uno de los principales factores de contaminación del planeta en la actualidad por las enormes cantidades de agua y grano que requiere, lo que ocasiona deforestación en áreas rurales y pérdida de hábitat natural para muchas especies.

¿Un consejo? La mejor manera de reducir tu consumo de carne y/o pescado es hacerlo de manera progresiva. Empieza por ejemplo, eliminándolos de tu dieta un día a la semana, como anima a hacer la campaña Meatless Monday (lunes sin carne).

#5 Contribuye al bienestar físico y mental

Una de las respuestas más comunes cuando se les pregunta a los ‘recién veganos’ qué tal llevan su nueva alimentación es: «¡Me ha mejorado muchísimo la piel!». Y es que, una mayor cantidad de vitamina C (y la ausencia de alimentos procesados, por supuesto) ayuda a mejorar el aspecto de la piel haciendo que se vea mucho más saludable y luminosa. Además, saber que estás comiendo lo que tu cuerpo más agradece y necesita, y de una manera sostenible, ¡levanta el estado de ánimo a cualquiera!


María Peña