¿Quién dijo que la concienciación medioambiental y la creatividad no iban de la mano? A pesar de que ya tenemos implementados muchos hábitos en nuestras rutinas que contribuyen a la sostenibilidad, aún queda mucho terreno por descubrir. Por ejemplo, en el mundo de la moda ya es de sobra conocido el slow fashion, prendas realizadas con materiales sostenibles que respetan las condiciones tanto medioambientales como de lxs trabajadorxs que participan en su creación, pero si eres de lxs que tiene el armario a rebosar y no quiere añadir ni un outfit más a su colección, tu salvación será el upcycling.

A medio camino entre dejar volar tu imaginación dando rienda suelta a tu lado más creativo y tener en cuenta tu impacto medioambiental, el upcycling es la manera más efectiva (¡y económica!) de reutilizar tu ropa. Aumentar la esperanza de vida de tus viejos looks que ya no te pones porque te aburren o porque te gustaría cambiar algo de ellos es más fácil de lo que piensas. Aprovecha al máximo la versatilidad que ofrece cada material y pon en práctica alguna (o todas) de las siguientes manualidades.

#1 Detalles bordados

Una manera muy sencilla de darle un completo lavado de cara a tus prendas es recurriendo a los bordados. Ya sea una flor en unos jeans, el nombre de tu cantante o grupo favorito en una sudadera, una palabra o una frase inspiradora en una camiseta o un emoticono sonriente en tu gorro de pescador, cualquier detalle suma. Hazte con hilo, aguja y un aro de bordado y convierte tu particular proyecto textil en todo un nuevo hobby.

#2 ¡Coser y cantar!

Si tú también te dejas llevar cada vez que ves una prenda oversize y acabas acumulando camisetas, sudaderas y jerséis tres tallas más grandes que la tuya, no te preocupes, tu mayor aliada será la tijera. Corta el exceso de tela de camisetas para convertirlas en crop tops, corta el bajo de pantalones que te quedan demasiado largos o añádeles un detalle roto en las rodillas… las opciones son infinitas. Además, si también se te da bien coser puedes crear prendas completamente nuevas intercambiando las mangas entre dos camisetas diferentes, por ejemplo, o añadiendo un bolsillo.

#3 Nuevas prendas

Además de darle un giro de 180 grados a las prendas de tu armario que necesitaban un nuevo aire, el upcycling no contempla el desperdicio de ningún trozo o resto de tela. Por eso, si después de hacer tus nuevas creaciones te sobra un poco de tela, no la tires y aprovéchala para darle diferentes usos. Dos ejemplos muy fáciles son la creación de nuevos scrunchies para el pelo (con la ayuda de una goma elástica y un poco de hilo y aguja) o diademas, y pequeños trapos para la cocina o para limpiar el polvo en casa.

#4 La moda y el arte

Saca tu vena más artística y considera tu antigua ropa como un auténtico lienzo en blanco. Con un pincel y pintura acrílica (idónea para materiales gruesos) personaliza tu vieja cazadora vaquera con un diseño a tu gusto o cubre pequeñas manchas imposibles de eliminar con tu mejor obra de arte.


María Peña