La necesidad de viajar se ha convertido en el principal deseo de la población. Ya no eres más envidiado por la ropa que lleves o el dinero que tengas, ahora es más emocionante compartir en cuántos lugares has estado. Podríamos estar hablando de que viajar se ha convertido en una pequeña obsesión. La gente está constantemente pensando en tener unos días de descanso para recorrer otras ubicaciones.

Según un estudio de la Organización Mundial del Turismo (OMT), más de 1.500 millones de personas se desplazaron alrededor del mundo. Esto quiere decir que ya no se considera como una afición de lujo. Antes solo viajaban aquellos que se lo podían permitir, ahora se pueden encontrar diversos caminos para hacer un viaje lo más barato posible. Desde mochileros, hasta viajes low cost y estancias en hostales. 

Viajar es sinónimo de conocimiento, de descubrir lugares nuevos y entender culturas y costumbres extranjeras. Incluso hay turistas que deciden volver a repetir años más tarde porque se prendan de su belleza. Sabemos que España es uno de los países más turísticos gracias a su gastronomía, sus paisajes y sobre todo a su clima. Las zonas de costa y las islas son los destinos más buscados por los viajeros para pasar unas buenas vacaciones. Sin embargo, muchos de ellos no quieren descubrir más allá de las playas y se pierden otras muchas aventuras.

“1.500 millones de turistas se desplazaron por el mundo en 2019”

Esto que parece algo emocionante se está convirtiendo en moda, hay gente que viaja sin disfrutar, sin gozar de lo mejor que te puede dar el destino. Todo ello es gracias a la bajada de precios, como hemos puntualizado antes, y por la facilidad que tienen los turistas gracias a Internet. Las ventajas que tiene viajar son principalmente la libertad que nos ocasiona.

Según el psicólogo Buenaventura del Charco, al movernos y dejar atrás nuestro hogar, estamos intentando separarnos de la rutina, focalizarnos en nosotros y huir de la realidad. De hecho, aquellos que sufren más estrés experimentan una sensación mucho más liberadora cuando se encuentran viajando porque no se sienten obligados a hacer nada relacionado con su trabajo. Por eso, muchos lo ven como la única vía de escape y es cuando se considera esta obsesión por viajar.

En vez de un hobby se convierte en una adicción

Este empeño puede crear consecuencias; principalmente la depresión post-vacacional que se produce al final del retiro puede ser mucho más fuerte que la de otras personas. Además, se convierte en algo muy deseado en vez de un hobby, o incluso en una pequeña adicción. Para ello, se debe considerar como un tiempo para reflexionar y disfrutar de sí mismo.

Sin embargo, con la pandemia que hemos sufrido y actualmente sufrimos, viajar cada vez es más complicado. Sí que es verdad que los destinos nacionales están sustituyendo a los internacionales, pero en general los desplazamientos han disminuido. El principal motivo es el miedo al virus. ¿Quién nos dice que no nos vamos a contagiar al 100%? Está claro que todos los anfitriones quieren dar el mayor sentimiento de confianza, pero no es del todo seguro. Por ello, este año 2020 es seguramente uno de los peores para el sector del turismo y para los amantes de viajar.


Iratxe Cuadrado

Escuchar música y escribir sobre ella es una de mis pasiones. Una vocación desde hace años en la que me involucro inconscientemente para desconectar. Siempre intento difundir mis gustos para compartir la felicidad que me producen.