Hace cinco meses Lauren me pidió que escribiera sobre amor. Ahora que ya estoy lista, vengo a hablaros de la historia más bonita que he oído jamás: la mía.

No era amarillo, pero el día que le conocí le golpeé en la cabeza con un paraguas. Fue sin querer, solo estaba intentando ser amable para que no se mojara. Pero mi pulso de robar panderetas me jugó una mala pasada.

¿Creéis en el amor a primera vista? Yo sí, porque desde el minuto cero supe que lo había encontrado. Era él, la persona que llevaba pidiéndole tanto tiempo al universo que me regalara. Y ahí estaba, en bandeja de plata, con ese flequillo despeinado y su mirada impaciente.

«¿Creéis en el amor a primera vista? Yo sí, porque desde el minuto cero supe que lo había encontrado»

Durante los siguientes meses aprendí lo que era el amor, lo que conlleva estar en pareja y también a sentir ese miedo que te entra cuando te das cuenta de que pararías una bala por él. Nunca he sabido expresar muy bien mis sentimientos, pero creo que lo sabía. Y juraría que el no habría parado una, habría parado diez.

Aunque ninguno de nuestros allegados se lo pueda si quiera imaginar fui yo la que le pidió que fuera mi novio y también fui la primera en soltar el conjunto de palabras más solicitado del mundo, “te quiero”. Digo esto de que nadie se lo imaginaría porque yo era la que rehuía las muestras de cariño en público y era él el que traía flores a todos lados. Os juro que no sé como lo hacía, llegué a pensar que llevaba siempre una en la chaqueta por si acaso.

Yo buscaba pisos en idealista para los dos y él tenía ese poquito de cordura que necesitaba para recordarme que no podíamos mirar casas ya porque teníamos veinte años. Qué razón, ojalá nunca hubiera encontrado ese pisito en El Barrio de las Letras donde imaginé donde iban colocadas todas y cada una de nuestras pertenencias.

«Después del “y fueron felices” sigue habiendo historia»

Después del “y fueron felices” sigue habiendo historia. No os quiero deprimir, pero la mía se acaba después de unos cuantos puntos suspensivos en esta. Solo quiero que si hay alguien que se está dando cuenta leyendo esto que la está cagando que corra a rectificarlo o si por el contrario lo está leyendo alguien en mi misma situación, no te preocupes, se nos pasará. Puede que no hoy, ni mañana, pero yo cada vez estoy más convencida que lo que me digo todos los días de “no voy a volver a querer a nadie nunca más, porque era mi persona y solo pasa una vez” es mentira. Es doloroso, pero creo y espero que haya un futuro, así que llora, no te fustigues si el llanto no cesa.

Porque yo he hecho eso mucho durante un tiempo y ha sido peor. Por culpa de querer ignorar el sentimiento ahora aparece siempre. Por desgracia sufro de ansiedad y no importa que ese día me haya dado un ataque por no encontrar las llaves de casa que ya sé perfectamente que esa noche me lo encuentro en mis sueños. Ojalá apareciese para decirme que todo está bien y que me quiere, pero solo viene a visitarme en forma de pesadilla. No os asustéis, estoy aprendiendo a vivir con ello, aunque no sea lo más agradable del mundo.

«Es difícil tener que rectificarte a ti misma cuando coges el teléfono para llamar a esa persona porque te ha pasado algo bueno o malo y te das cuenta de que eso ya no es posible «

No quiero dejaros un mal sabor de boca, pero quería hablaros sobre que pasa después del “Y fueron felices”. Pero os aseguro que, pese a todo, han sido los años más bonitos de mi vida. Es difícil tener que rectificarte a ti misma cuando coges el teléfono para llamar a esa persona porque te ha pasado algo bueno o malo y te das cuenta de que eso ya no es posible. No sé si creo en el hilo rojo, más bien os diría que me parece una completa estupidez, pero si el hilo rojo es capaz de unir cuando las carencias de cada uno estén cubiertas, bienvenido sea.

Y a ti, cariño, por si estás leyendo esto, no te preocupes. Alicia está siendo una luchadora como ha sido siempre, hay días en los que el cielo está gris, pero nunca le ha importado coger un paraguas y salir a la calle, espera que estés bien e igual de guapo. A Patito la he dejado en nuestra casa viendo como dibujas, para la eternidad.

Te he querido, te quiero y te querré siempre.


Alicia Nieto