Sí. Yo también me lo he preguntado. De hecho, ahora que lo pienso, varias veces. Y siempre llego a la misma conclusión, ¿por qué? Es algo a lo que le doy muchas vueltas, y eso que nunca sé muy bien qué autocontestarme. También sé que no soy la única a la que le pasa. Es más, creo que es algo que nos sucede a la gran mayoría de las mujeres. Porque no nos lanzamos. Y esperamos a que sean nuestras parejas las que lo hagan.

Lo primero que quiero dejar claro es que este es un artículo para todo el mundo y que hablo en general. Si no te sientes identificada, no te des por aludida. Y a pesar de que hable en femenino: hombres, sentiros incluidos. Pero no vais a negarnos que… Estáis acostumbrados a que las mujeres siempre os esperemos… Lo cual también es un problema para vosotros.

Así que, la pregunta más lógica es simplemente… ¿Por qué? ¿Por qué lo hacemos? Bien, según Laura Palomares, psicóloga y directora de Avance Psicólogos, la historia, nuestra cultura y el cine tiene mucho que ver. Porque siempre han sido ellos los que han venido a nuestro rescate, robándonos besos en medio de discusiones acaloradas, con cenas románticas que siempre van precedidas de un ramo de rosas – porque siempre son rosas – o besándonos bajo la lluvia después de darse cuenta de que “somos la mujer de su vida”. Y lo cierto es que me hubiera encantado ver a Allie besando a Noah en el “Diario de Noa”, por ejemplo. Pero no, siempre han sido ellos.

Siempre han sido ellos los que han venido a nuestro rescate, robándonos besos en medio de discusiones acaloradas, con cenas románticas y besándonos bajo la lluvia después de darse cuenta de que “somos la mujer de su vida”

Y hablando de lo que hay detrás de los guiones, voy a citar a Sex and City, porque para lo bueno y para lo malo, ha sido, es y será un gran espejo en el que mirarnos. Porque dejando a un lado a la fantasiosa y cursi, a la que siente aversión hacia los hombres y a la que cree que solucionará los problemas que tiene consigo misma con miles de zapatos, Samatha Jones nos ha enseñado mucho. En la serie, es la “liberal”. Por ser fina. Y es curioso darse cuenta cómo los hombres, cuando actúan de forma descarada, son románticos y pícaros. Ahora bien, si las mujeres actúan igual, tienden a verse como desesperadas, psicóticas o “frescas”. “Sabemos que hay un mensaje social en el que se juzga y crítica a una mujer proactiva en el terreno amoroso y sexual, mientras que un hombre es valorado y reconocido por lo mismo”, nos explica Laura Palomares.

Es curioso darse cuenta cómo los hombres, cuando actúan de forma descarada, son románticos y pícaros. Ahora bien, si una mujer actúa igual, tiende a verse como desesperada, psicótica o “fresca”

Por lo que Samatha, en la serie, siempre ha sido “promiscua», la opción “fácil” de las cuatro, aunque lo único que ella hacía era disfrutar de su atractivo, seguridad y sexualidad. ¿Y no deberíamos hacer todas las mujeres lo mismo?

La respuesta es sí. Sí y mil veces sí. Pero hay algo que nos frena. Y tiene que ver con el miedo al rechazo. También con nuestra autoestima, pero lo que tarde o temprano tenemos que comprender es que, en una decisión, al igual que nosotras tenemos derecho a pedir, ellos tienen derecho a decir que no. Y el “no”, a lo largo de nuestra existencia, llegará tarde o temprano.

Esperar significa aceptar que los hombres son los que deciden en nuestras vidas. Conformarse con lo preestablecido es aceptar el machismo. Eso mismo que tanto criticamos

Pero ojo, eso no quita que todas no sepamos lo difícil que es derrumbar las barreras de nuestra propia cultura, ir en contra de lo que nos han enseñado o incluso asimilar lo que sentimos, nuestros impulsos y nuestros deseos; pero lo que está claro es que si somos nosotras las primeras que nos ponemos límites, la barrera nunca caerá. Y de tanto esperar, puede que la vida no sea lo que esperas. Porque esperar significa aceptar que los hombres son los que deciden en nuestras vidas. Conformarse con lo preestablecido es aceptar el machismo. Eso mismo que tanto criticamos.

Así que arriesga, urbanita. Arriesga y que no te dé miedo, porque quizás, y solo quizás, debas dejar ir a la persona que crees que eres o que crees que debes ser para convertirte en la persona que serás. Única. Radiante. Sexy. Empoderada. Independiente. Y lo mejor de todo, tú misma. Y si te dicen que no… Cariño, no saben lo que se pierden.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".