trabajo

Hay muchas formas para definirnos como personas ante los demás. Nuestro nombre, nuestra edad, nuestra generación. Nuestro lugar de procedencia, nuestro círculo cercano, el género con el que nos identificamos, nuestra orientación sexual. Hasta cosas tan llamativas como nuestra Casa de Hogwarts, nuestra película favorita, nuestros hobbies o nuestro signo del zodiaco pueden decir mucho sobre nosotros. Pero, de entre todas las etiquetas, hay una que sobresale entre las demás, y esa es nuestro (o futuro) trabajo.

Cuando te preguntan “¿qué quieres ser de mayor?” lo que se espera es que digas una profesión. Sólo interesa eso.

Para la sociedad da igual si eres una estupenda slytherin, que adores bailar o que seas solar en Cáncer. Y es que lo único que interesa es a qué te dedicas, qué estudias o en qué empresa trabajas. Todos lo hemos vivido a lo largo de nuestra vida y desgraciadamente desde muy pequeños. Cuando te preguntan “¿qué quieres ser de mayor?” lo que se espera es que digas una profesión. ¿Por qué? Porque sólo interesa lo que puedes aportar en un mundo tan enfocado al capitalismo, la producción y el consumismo.

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Pero… ¿y si no lo sabes? ¿qué pasa si cambias de opinión? ¿y si dices algo diferente a médico o ingeniero? ¿abogado o informático? ¿y si dices simplemente que de mayor quieres ser feliz? El mundo nos obliga a tener una respuesta lo antes posible, y además de rápida que sea válida. Porque cuidado, no todas las profesiones valen lo mismo para la sociedad.

Estudia algo con salidas”, “de eso no hay trabajo”, “ve a la universidad”, “el arte no es un trabajo”, “de las humanidades no se puede comer”… Así muchas personas entran en carreras que no les motivan. Abandonan sueños que se salen de lo establecido. O al terminar los estudios se sienten desgraciados por no encontrar el trabajo con el que tantas veces se han definido ante los demás y ante si mismos. O simplemente por no encontrar un trabajo si quiera. ¿Eso te hace menos persona? No ¿Una persona de segunda? Tampoco.

¿Y si dices simplemente que de mayor quieres ser feliz?

Tú eres mucho más que un trabajo o una carrera universitaria. Eres una persona. Una persona con sus inquietudes, sueños y seres queridos. Con sus puntos débiles y fuertes. Con todos sus matices. No dejes que una simple palabra defina toda tu vida, tu forma de ser y tu forma de ver el mundo. Y tú urbanita, ¿cómo te definirías?


Ana Rodríguez Salinas

Amante del cine, la danza, el teatro y los buenos libros. Me encanta escribir sobre la Cultura, pero, sobre todo, aprender cada día un poquito más de ella