Zest es el restaurante donde cualquier placer (gastro) es sin culpa. Y te lo aseguramos, no has probado nada igual.

El ser humano es impredecible. Y en realidad, ese es uno de los factores que le añaden «vida» a nuestra propia historia. Son la canela del café – o la lima en una mayonesa. Son factores sorprendentes que no podemos evitar, como ver una peli «mala» que, aunque lo sabemos, nos encanta. Por ejemplo, y aprovecho para confesar, a mí me encanta «Una novia para papá»- y sí, es un delito para los amantes del cine. Pero ver esa peli con palomitas y chuches un día de frío, con la manta, mis gafas y los calcetines hasta la rodilla es uno de mis tantos «placeres culpables».

Y es curioso apreciar cómo este tipo de palceres se traslada al mundo gastro, ¿verdad? Venga, urbanitas, es hora de confesad… ¿Cuántas veces os habéis dicho «no debería estar comiendo esto«? ¿Cuántas veces os habéis sentido «culpables» por comeros esa porción de tarta de queso o la última croqueta del plato? Muchas. Lo sé. Pero ¿y si os dijera que en Zest el placer es sin culpa?

Sí. No estamos hablando de un sueño, sino hacer posible lo imposible, porque este restaurante ubicado en la calle Recoletos, 10; ha reinventado los platos más comúnmente apetecibles como las pastas, pizzas y postres… Hasta conseguir que engorden casi la mitad. Que sí, que de verdad te lo digo.

Y el concepto está por todas partes. Porque entrar en Zest es como entrar en el paraíso. Sobre todo, si tu mesa está situada en «el jardín». Y cuidado, no te asustes, porque es muy probable que tengas amigos peludos a tu alrededor. No, no son perritos, son peluches.

¿La carta? Pensada y elaborada por el chef Jacobo Benitez. Además, en Zest la carta está dividida está pensada para comenzar compartiendo algunos platos y luego elegir el tuyo para rematar la faena. Porque el postre no se comparte. Nunca. Jamás.

Y si lo que quieres es una recomendación, no puedes venir a Zest sin probar las croquetas Zest con bechamel ligera, cebolla caramelizada y queso de cabra. Su secreto es que no están fritas, sino elaboradas con aire caliente. Lo mismo pasa con la tempura de langostinos tigre. Y para ir entrando en materia… Urbanita, tienes que probar su pasta. Porque está elaborada con un ingrediente que no es pasta, pero sabe a ella y está elaborada a base de agua y fibra. ¿La diferencia? 18 calorías por plato en vez de 600. Y por supuesto sus pizzas, las bases están elaboradas con un 70% de calabacín y harina integral. ¡Y de sabor son una bendita maravilla!

Pero urbanitas pongámonos serias y hablemos del postre. Porque ¿un postre que no engorde? Es un placer sin culpa. En Zest. Y créeme, pruebes el que pruebes te encantará, pero si lo que quieres es probar un trocito de cielo, te recomendamos la tarta de queso y calabaza de horno. Y para las más chocolateras… La maceta de Oreo… No has probado nada igual.

#DATOS DE INTERÉS

Dirección: Calle de Recoletos, 10, 28001 Madrid.

Horario: M-S: 13:30 a 16:30 h y 20:30 a 23 h. D: 13:30 a 16:30 h.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".